ANÁLISIS

China sigue con ventaja en su batalla comercial con EEUU incluso con el coronavirus

La even­tual pan­demia per­ju­di­cará más a la eco­nomía nor­te­ame­ri­cana que a la asiá­tica

Estados Unidos y China
Estados Unidos y China

El en­fren­ta­miento chi­no-es­ta­dou­ni­dense en el te­rreno de los in­ter­cam­bios co­mer­ciales no se ha visto res­pal­dado por aquel men­saje de Donald Trump en su cam­paña elec­toral que le llevó a la pre­si­dencia de EEUU: “Hagamos a los EEUU grandes de nue­vo”. Aunque nin­guno de los con­ten­dientes ha ga­nado puntos sig­ni­fi­ca­tivos en la ba­ta­lla, el con­ten­diente chino sigue con ven­taja por una enorme di­fe­ren­cia.

Entre las exportaciones chinas a EEUU, 452.243 millones de dólares, y las exportaciones de EEUU a China, 106.627 millones de dólares, en el año 2019 hay un desequilibrio de 345.616 millones de dólares a favor de China y en contra de los EEUU. Todo menos una victoria en el palmarés del fogoso contendiente estadounidense.

Estamos ahora ante la bajada de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal sin que tampoco se haya conseguido alzarse victorioso frente a ese nuevo e inquietante enemigo, el Coronavirus. Los índices bursátiles estadounidenses no consiguen remontar.

El largo paréntesis de políticas monetarias expansivas había permitido un continuado incremento de los índices bursátiles hasta el punto que alguien pudo pensar si en algún momento había que pinchar esa burbuja. ¿El Coronavirus ha facilitado la coartada o las expectativas de nuevos recortes en los tipos gane el embite y suban las cotizaciones?.

La economía real no responde a la bajada de los tipos de interés. Faltan semimanufacturas y piezas complementarias en las cadenas de producción; los contenedores con sus contenidos quedan varados en los puertos chinos. Baja el precio del petróleo y los productores estadounidenses de crudos extraídos de pizarras empiezan a estar al borde de la supervivencia. Los costes superan a los nuevos precios. La única esperanza inmediata es que los países miembros de la OPEP decidan en la reunión de Viena recortar el volumen de sus extracciones de crudos.

Los acontecimientos superan a las cicateras medidas proteccionistas de Trump: subida de los aranceles para las aeronaves y sus componentes desde el 10 al 15%., también para los cuchillos de carnicería y cocina (Francia y Alemania) así como para el aceite y las aceitunas españolas. Nuestras exportaciones de productos alimentarios a EEUU han caído en diciembre de 2019 sobre diciembre 2018 en un 54%.

Pírricas victorias porque el déficit comercial de EEUU en 2019 fue de 866.000 millones de dólares, una ridícula reducción del 2.4% mientras la tasa de cobertura entre importación y exportación sigue en un nivel del 65.6%.

En cuanto a la composición de las importaciones de EEUU se observa un descenso en los renglones de bienes de equipos y bienes intermedios mientras suben sus compras de alimentos y bienes de consumo. No es la mejor fotografía para una expansión continuada.

En cuanto a la distribución geográfica, Norteamérica, es decir Canadá y México, representa el 33% de las exportaciones estadounidenses y el 26.9% de sus compras al exterior. La UE vende y compra un 20% de las transacciones que realiza con los EEUU, ahora bien, en términos absolutos el valor de las ventas de la UE supera al de las ventas estadounidenses en 200.000 millones de dólares. El superávit Chino es todavía escandalosamente superior, 350.000 millones de dólares. (Estadísticas americanas y Oficina Económica y Comercial de España en Washington)

Artículos relacionados