La pe­tro­lera afronta un mer­cado del crudo des­fa­vo­rable a corto plazo pero que po­dría cam­biar

Repsol se salva de la quema del coronavirus impulsada por el precio del crudo y el dividendo

Es uno de los pocos va­lores que re­punta tras acu­mular una caída de un 19,4%

Sede de Repsol
Sede de Repsol

Repsol es uno de los va­lores del Ibex-35 que co­mienza a salir del ato­lla­dero en el que cayó por la pri­mera ba­jada del pe­tróleo y como con­se­cuencia de la epi­demia del co­ro­na­vi­rus. Después de acu­mular una caída de un 19,461% en siete se­sio­nes, ha con­se­guido re­cu­perar un 2,161% en las dos úl­timas jor­nadas bur­sá­ti­les. El valor apunta a una re­cu­pe­ra­ción y se sitúa ya en los 10,35 eu­ros, aún lejos del má­ximo de 15,308 euros que al­canzó de media en los úl­timos 12 me­ses. El po­ten­cial de re­va­lo­ri­za­ción es enorme. Su ren­ta­bi­lidad por di­vi­dendo su­pera el 8% a los pre­cios ac­tua­les.

El nerviosismo de los inversores por el coronavirus amenaza con ser una losa para los títulos de la petrolera que preside Antonio Brufau. El grupo español tuvo que hacer frente en 2019 a un mercado nada favorable del precio del barril y en lo que va de año va a peor. En 2019, los precios del crudo cotizaron a una media de 64,36 dólares frente a los 71 dólares de 2018. Ahora se encuentran en unos 52 dólares y los pronósticos no son optimistas.

La OCDE ha rebajado medio punto el crecimiento de la economía mundial este año, hasta el 2,4% por el impacto de la epidemia del coronavirus, aunque prevé un rebote para 2021. Los países del G-7 han anunciado que están preparados para tomar medidas pero no han anunciado cuáles. Barajan incluso tomar medidas fiscales cuando sea necesario para contrarrestar los efectos que está provocando en las economías de todo el mundo.

El Gobierno de Sánchez pide calma

De momento, el Gobierno de Pedro Sánchez descarta rebajar las previsiones y ha pedido a los mercados no “sobrerreaccionar”. La portavoz, María Jesús Montero, ha señalado en la rueda de prensa del Consejo de Ministros que no hay ningún indicador que haga pensar en una revisión a la baja de las perspectivas de crecimiento -actualmente, cifradas en un 1,6% para este año y un 1,5% en 2021-.

Montero ha hecho un llamamiento a la “calma” y a la “tranquilidad” de los mercados financieros para que no “sobreactúen” al coronavirus. Ha descartado la adopción de medidas unilaterales en España y ha enmarcado cualquier acción adicional en el marco de lo que decida conjuntamente la Unión Europea.

El petróleo es uno de los grandes afectados por la epidemia. El hundimiento de China y los efectos colaterales para las grandes industrias y el turismo están provocando una desaceleración del precio del barril y, por consiguiente, una caída del valor de las petroleras.

Circunstancias adversas

Repsol no es ajena a esta circunstancia y ha visto como en el mes de febrero el valor ha pasado de cotizar a casi 13 euros a colocarse en el entorno de los 10 euros. Esta circunstancia adversa se ha juntado con la presentación de unos resultados nada positivos.

La petrolera está afrontando un ajuste de sus activos con unos nuevos escenarios de precios del crudo y el gas basados en los objetivos climáticos del Acuerdo de París y lograr una compañía cero emisiones en 2050. Estos objetivos le han supuesto al holding unos ajustes de 4.849 millones de euros en el valor contable de los activos, que ha llevado a presentar unas pérdidas de 3.816 millones de euros. Nada comparable con los beneficios de 2.341 millones registrados en 2018. La petrolera ha debido provisionar también otros 837 millones por el litigio arbitral que tiene abierto con la petrolera china Sinopec.

Pese a estas circunstancias y a los precios bajos del petróleo y del gas, el resultado neto ajustado alcanzó los 2.042 millones. El flujo de caja mantuvo un ritmo positivo y se situó en 5.837 millones, un 8% más que el ejercicio anterior.

Esta generación de caja permite mantener a Repsol una política de dividendo atractiva, que compensa, en parte, el deterioro que el valor está sufriendo en bolsa. El consejo de administración llevará a la junta de accionistas de mayo próximo aumentar la retribución mediante una amortización de un 5% del capital. Está previsto que se retribuya un euro bruto por acción en 2020 bajo la fórmula del scrip dividend y la reducción del capital correspondiente para evitar cualquier dilución para el accionista.

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