BOLSA

MásMóvil, cambio de tendencia

El acuerdo de ad­qui­si­ción del ope­rador móvil vir­tual Lycamobile Spain y su uso de su marca en los pró­ximos años en España, puede ser, según los ex­per­tos, un punto de in­fle­xión en la di­ná­mica ba­jista desa­rro­llada por MásMóvil desde el pa­sado otoño. Nada dura eter­na­mente y menos en la Bolsa.

La operación, libre de deuda y sujeta a las autorizaciones de las autoridades de la competencia, supondrá el pago de 372 millones de euros en efectivo.

A cambio, la cuarta operadora española logrará la integración de un importante operador móvil virtual especializado en el segmento prepago cuya actividad en España comenzó en 2010 hasta alcanzar alrededor de 1,5 millones de líneas a finales de diciembre de 2019, con un Arpu medio ligeramente superior a los 7 euros. Cifras que le han permitido cerrar el ejercicio con unos ingresos de 132 millones de euros y un Ebitda de 45 millones.

Con esta operación, MásMóvil confía en conseguir grandes sinergias, fundamentalmente a través de la reducción de los costes del contrato de OMV y eliminación de los costes centrales. La estimación de Ebitda proforma post sinergias superaría los 75 millones de euros anuales, de las cuales el grupo espera alcanzar ya los 70 millones este mismo año.

La transacción, que se abonará en tres tramos a lo largo de los 12 próximos meses (307, 30 y 35 millones de euros, respectivamente) será financiada con deuda bancaria, garantizada por dos instituciones financieras internacionales.

La operación, libre de deuda y sujeta a las autorizaciones de las autoridades de la competencia, supondrá el pago de 372 millones de euros en efectivo.

La adquisición de Lyca reforzará la posición de MásMóvil en España en el segmento prepago, tras las adquisiciones de Llamayá y Lebara a principios de 2017 y a finales de 2018 respectivamente. En el caso de Llamayá, se ha duplicado el Ebitda con respecto a la expectativa original en el momento de la adquisición, mientras que la expansión de Ebitda de Lebara se encuentra en línea con el objetivo inicial.

Este histórico, señalan los analistas, es muy alentador y justifica un moderado optimismo en la recuperación de su cotización después de caer de los 26,7 euros, máximos del año pasado, hasta los 17,2 euros a finales de febrero. Un duro ajuste, cuyo movimiento se podría invertir en los próximos meses siempre que las condiciones generales del mercado, lastradas por factores externos, le permita ir recogiendo los hitos previstos para superar las resistencias que encuentra sobre los 20 y los 22 euros, respectivamente.

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