Monitor del Seguro

Las com­pañías adaptan sus pro­ductos y ser­vi­cios a las cir­cuns­tan­cias

La pandemia pone en valor la importancia estratégica del seguro

Eiopa re­co­mienda fle­xi­bi­lizar los plazos para la pre­sen­ta­ción de in­formes

Seguros Abanca
Seguros Abanca

El co­ro­na­virus sigue mar­cando la agenda, el día a día, la ac­ti­vidad de los ciu­da­danos y las em­pre­sas; las del sector ase­gu­rador tam­bién. En un primer mo­mento, las in­for­ma­ciones que pro­ce­dían de las com­pañías se cen­traban ma­yo­ri­ta­ria­mente en dar a co­nocer las de­ci­siones con­cretas to­madas en torno al te­le­tra­bajo y la pro­tec­ción de los tra­ba­ja­do­res. Ahora, en su ma­yoría de lo que in­forman son de ini­cia­tivas que mues­tran el com­pro­miso de la in­dus­tria con sus ase­gu­rados en unos mo­mentos tan crí­ti­cos.

Algunos ejemplos. En esta última semana, en el ámbito del seguro de impagos hay compañías que han alargado los plazos y flexibilizado las condiciones para notificar impagos y activar las garantías indemnizatorias (como Crédito y Caución), o han adaptado el seguro para que los propietarios que quieran puedan realizar a sus inquilinos una moratoria en el cobro del alquiler en los próximos meses (como DAS). También han sido muy numerosas las iniciativas dirigidas a cubrir las necesidades aseguradoras de los médicos que se han movilizado ex profeso para ayudar en esta crisis (como Sham, Uniteco, Seguros Bilbao, A.M.A.). Esto es solo una muestra, hay muchos más casos.

En el ámbito institucional el coronavirus también ha obligado a tomar decisiones. Eiopa (Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación) ha recomendado a los supervisores nacionales, entre otras cosas, flexibilizar los plazos para la presentación de informes (informe anual a cierre de 2019; informe del primer trimestre de 2020; e informe de solvencia a cierre de 2019) con el objetivo de ofrecer un alivio a las compañías en relación a este tipo de obligaciones regulatorias para que puedan centrarse en analizar el impacto de la situación y en asegurar la continuidad del negocio.

Sobre este último aspecto, unos días antes Eiopa pidió a las aseguradoras que apliquen las medidas que sean necesarias para asegurar esa continuidad del negocio y les solicitó que mantengan suficientes fondos propios en todo momento para cubrir el capital obligatorio. Para vigilar que todo esté bajo control, también recientemente la Asociación Internacional de Supervisores de Seguros (IAIS) anunció que lanzará una encuesta a los supervisores nacionales para conocer el impacto de la pandemia en la industria aseguradora de los diferentes países.

En un ámbito más doméstico, la Asociación Empresarial del Seguro (Unespa) advirtió la semana pasada que el estado de alarma decretado por el Gobierno el pasado 14 de marzo para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19 “está teniendo un elevado impacto en la atención de siniestros por parte de la industria del seguro. Este impacto se percibe en la prestación de los servicios que efectúan las entidades en sus distintas líneas de actividad”.

Explicaba que el seguro atiende a sus clientes, habitualmente, a través de empresas especializadas y profesionales autónomos como pueden ser reparadores (fontaneros, electricistas, carpinteros, cerrajeros, albañiles…), peritos, talleres de vehículos, servicios de asistencia en carretera, funerarias, etc.; y “en la situación actual, estos profesionales tienen problemas de movilidad para realizar su trabajo, aunque se trate de casos de primera necesidad”.

La industria del seguro recalca que, junto con la movilidad de sus proveedores, se debe tener en mente que muchos servicios no pueden realizarse por una única persona. “La autorización de los desplazamientos debe tener en cuenta que bastantes intervenciones esenciales requieren la participación de más de un operario”. Señalaba también que los profesionales implicados en las reparaciones deben contar con material de protección. Y, por último, alertaba de que los profesionales de la reparación comienzan a tener problemas de suministros.

Todas estas dificultades han animado a Unespa a enviar al Gobierno una carta identificando una lista de actuaciones que se consideran de primera necesidad con el objeto de que puedan incorporarse al Real Decreto 463/2020 por el que se declara el Estado de Alarma.

Más actuaciones en el ámbito del seguro. El Gobierno ha autorizado crear una línea de cobertura aseguradora de hasta 2.000 millones de euros con cargo al Fondo de Reserva de los Riesgos de la Internacionalización. Esas coberturas serán otorgadas por Cesce, en nombre propio y por cuenta del Estado. Esta línea de cobertura aseguradora tendrá carácter extraordinario y una duración de seis meses. Como se aprecia, la industria aseguradora se revela en esta crisis como un sector estratégico, no solo para sus clientes, sino para la sociedad en general.

Artículos relacionados