BOLSA

Nyesa en busca oxígeno

El es­cep­ti­cismo mos­trado por los in­ver­sores más ve­te­ranos res­pecto al giro es­tra­té­gico de Nyesa tras su re­greso al mer­cado pa­rece con­fir­marse más allá de los ac­tuales mo­mentos de tur­bu­lencia que están gol­peando a la glo­ba­lidad del mer­cado. Muchos se las pro­me­tían muy fe­lices con la úl­tima am­plia­ción ca­pi­tal, prác­ti­ca­mente al doble de precio de su co­ti­za­ción por aquel en­ton­ces, que su­ponía el des­em­barco de la so­ciedad Olaf y Rubí.

Una ampliación marcada por la aportación de importantes activos y, sobre todo, por el nombramiento de Liberto Campillo como CEO de la compañía. Un hombre con un turbio pasado en los mercados financieros por la participación en la gestión de Eurocapital que aún colea en las hemerotecas.

El nuevo consejo de administración frenó en seco en noviembre del año pasado un acuerdo con la socimi Brickstock firmado en marzo de 2018 con el argumento de no haber superado la “due diligence” debido a determinadas cargas en los activos aportados que reducían su interés en ellos. A cambio, en el mes de diciembre, la junta de accionistas aprobaba una nueva ampliación mediante compensación de créditos de hasta 87,19 millones de euros con el propósito de fortalecer sus recursos propios y acometer nuevas inversiones.

Eso no impedía que las acciones cerraran el ejercicio 2019 en su nivel más bajo de la historia. Situación que ha empeorado aún más con la crisis del coronavirus. En lo que va de año acumula un nuevo desplome que deja su precio en apenas 0,0052 euros, dentro de los tres más bajos del mercado español.

Una delicada situación que le ha obligado a buscar oxígeno con la venta de algunos activos, aunque sea a pérdidas. En estos días, su filial costarricense ha formalizado la venta de varias fincas en la provincia de Puntarenas, Costa Rica, de una extensión de 82 hectáreas por 3,7 millones de euros. De los cuales la mitad se abonarán con la transacción, algo más de 900.000 euros serán retenidos por la parte compradora para cancelar la carga hipotecaria de dichas fincas, y el resto se abonará en un año.

La compañía ha reconocido la aplicación de una fuerte corrección valorativa de los activos tras contemplar su desinversión en el segundo semestre de 2019. De este modo, el resultado consolidado de esta operación a aplicar en el ejercicio 2020 será de 385.000 euros de pérdida.

Una vez formalizada esta operación, Nyesa mantendrá todavía en Costa Rica la propiedad de la parcela turística y residencial donde se ubica el proyecto denominado Finca La Playa, cuyo desarrollo forma parte del acuerdo de colaboración suscrito con Grupo Roxa y que continua vigente y en proceso de avance.

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