ANÁLISIS

Sánchez y Torra ya no engañan a nadie

Encuentro Sánchez-Torra
Encuentro Sánchez-Torra

El vago tér­mino “seguridad ju­rí­dica” no es si­nó­nimo de res­peto a la Constitución ni tiene ningún valor para tran­qui­lizar a los ciu­da­danos de que no se trans­gre­dirá la ley fun­da­mental en las con­ver­sa­ciones de Sánchez con los in­de­pen­den­tistas ca­ta­la­nes. Es la ex­pre­sión que han acor­dado el in­qui­lino de la Moncloa y Torra para tran­qui­lizar a la opi­nión pú­blica y que ya no puede en­gañar a na­die.

Queda en papel mojado cuando lo pronuncia el presidente del Gobierno, que tantas promesas hizo sobre este tema crucial en la campaña electoral y luego las ha incumplido de manera flagrante y descarada.

Tampoco tienen ningún valor en labios de Torra y demás independentistas que incumplieron las normas constitucionales el 1-O y han insistido en que las volverán a incumplir. Y en este apartado están en cabeza el golpista Junqueras, que estará ya en la calle tres días por semana a pesar de que tiene la consideración de segundo grado y, por tanto, todavía no puede beneficiarse legalmente de esa posibilidad. Pero la Generalitat hace años que no se para ante las leyes.

Las conversaciones entre el Gobierno y los independentistas han sido muy criticadas por los expresidentes Felipe González y José María Aznar, que han participado en el I Congreso Nacional de la Sociedad Civil. En esa reunión, González recordó que no puede hablarse de diálogo Estado-Cataluña, puesto que las instituciones autonómicas son también Estado y deben ser leales a la nación, cosa que no ocurre desde hace tiempo.

Aznar profundizó en esa idea al afirmar que las negociaciones “entre iguales” choca contra el espíritu de los constituyentes que redactaron el texto fundamental. Ni él ni González hubieran consentido una reunión de ese tipo y menos con la parafernalia que se ha observado en la Moncloa para contentar a los independentistas. El encuentro personal entre ambos ex presidentes era impensable hace pocos años, dada la antipatía recíproca que se profesaban.

Tal como está la situación, cada vez es más frecuentes las voces que se alzan de personalidades constitucionalistas, incluidos antiguos altos cargos del PSOE, contra el derrotero que está tomando el gobierno de coalición socialista-podemita. El malestar ya ha llegado a la calle. El filósofo y referente de la izquierda durante décadas Fernando Savater y la ex socialista Rosa Díez han creado una plataforma para defender la democracia, las instituciones y la Constitución de 1978, un dardo dirigido contra el actual partido socialista.

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