ANÁLISIS

La banca española se juega los beneficios del año en la sentencia de las hipotecas

Un mi­llón tres­cientos mil clientes con hi­po­tecas al IRPH afec­tadas por la re­so­lu­ción del Tribunal de la UE

Bankinter
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El sector ban­cario está más que preo­cu­pado por la de­ci­sión que a pri­mera hora de este martes tiene pre­visto hacer pú­blica el Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre el ín­dice de re­fe­rencia de prés­tamos hi­po­te­ca­rios, el IRPH. Están en juego entre 3.600 y 44.000 mi­llones de eu­ros, según quien realice las es­ti­ma­cio­nes.

Antes de conocerse la decisión de Luxemburgo ya se da por hecho que 2.020, va a ser otro muy mal año para la banca, después de que los seis grandes hayan perdido más de una cuarta parte de sus beneficios en los últimos doce meses, al caer desde los 16.676 millones de euros en 2018 a los 12.185 en 2019. Como si los efectos del coronavirus no fueran suficientes.

Según los cálculos de Goldman Sachs, si todos los clientes afectados por las hipotecas referenciadas por el IRPH acudieran a los tribunales y estos les dieran la razón, la banca española tendría que devolver hasta unos 44.000 millones de euros a sus clientes. Es el peor de los escenarios. Si nos atenemos a los cálculos de la asociación de usuarios Asufin estarían en juego unos 25.000 millones. En cambio, Barclays los rebaja a tan solo 3.600. En cualquier caso, una decisión desfavorable a la banca le supondría un recorte del beneficio solo por este concepto del 25 %, pero podría ser mucho más. A ello hay que añadir el efecto que vaya a tener en el capital de las entidades.

Existe un consenso generalizado entre las estimaciones de que, si la sentencia fuera favorable a los clientes, la banca española se vería afectada en el entorno de unos 15.500 millones de euros. Las propias entidades han ido reconociendo a lo largo de los últimos meses su exposición a este índice. La cartera hipotecaria referenciada al IRPH de CaixaBank alcanzaba 6.000 millones, la del Santander unos 4.300 millones; 2.800 millones la de BBVA; 1.300 millones la de Bankia; 751 millones la del Sabadell; 180 millones la de Unicaja y unos 100 de la Liberbank.

No hay que descartar que el Tribunal de Luxemburgo se muestre favorable a los clientes si nos atenemos al pronunciamiento del Abogado General, Maciej Szpunar, que ya en septiembre en sus recomendaciones descartó que por el mero hecho de ser el IRPH un índice oficial tenga garantizada su transparencia y reiteró que el cálculo es complejo y poco transparente para un consumidor medio.

Las recomendaciones del Abogado General, aunque no son vinculantes para el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, en la mayoría de los casos son seguidas por los magistrados europeos a la hora de dictar su sentencia.

Maciej Szpunar, además de haberse puesto del lado de los clientes, en otras de sus conclusiones apoyaba de forma indirecta la tesis de los votos particulares de los jueces discrepantes con la sentencia del Tribunal Supremo español que había sentenciado este caso el 14 de diciembre de 2017 y en la que manifestaron que los tribunales españoles pueden emitir sentencias en las reclamaciones sobre el IRPH, si consideran que el índice aplicado ha sido abusivo.

A esta situación se ha llegado por la disparidad de criterios utilizados en las distintas Audiencias Provinciales a las que habían acudido los clientes, lo que llevó el caso ante el Tribunal Supremo. Este avaló la legitimidad de la aplicación del IRPH considerando que la referencia de una hipoteca a un índice oficial no implica falta de transparencia ni abuso alguno.

Pero las asociaciones de consumidores, viendo la decisión favorable a sus intereses por la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE sobre la retroactividad de las cláusulas suelo, trataron de que de nuevo interviniera en el caso Europa.

Como ocurriera en las cláusulas suelo, la iniciativa de plantear una cuestión prejudicial también ha partido de un juez catalán. En este caso de las cuestiones prejudiciales relativo al IRPH elevado por el juzgado de instrucción número 38 de Barcelona por vía de apremio, bajo la dirección del juez Francisco González de Audicana Zorraquino por la solicitud planteada por el abogado Alejandro Benavente, de Urbe Abogados, despacho que colabora con Abogados Res, firma donostiarra pionera a nivel estatal en la batalla contra el IRPH.

Tras el informe a favor de la Comisión Europea y la opinión del Abogado General de la institución que admite que el uso del IRPH se puede considerar abusivo por su contenido, la sentencia puede dar un vuelco a la decisión del Tribunal Supremo que en diciembre del 2017 supuso un respiro para la banca.

Aunque pensaban que la sentencia era definitiva, no ha sido el caso. Luxemburgo debe determinar si el IRPH es nulo o no. Además, debe fijar si tendría que haber estado sometido a los mismos controles de transparencia que otros productos bancarios. No menor será la relevancia de si se le debe conceder la retroactividad y desde cuándo.

Fuentes jurídicas explican a Capitalmadrid.com la relevancia que tiene de que la sentencia de Luxemburgo sea clara, pues la indefinición sobre la retroactividad en el caso de las cláusulas suelo ha colapsado los tribunales. De suceder lo mismo en este caso los procedimientos podrían prolongarse durante mucho tiempo.

Estas mismas fuentes admiten que como es ley en el Tribunal de Luxemburgo, hasta que no se haga pública su decisión nadie puede cantar victoria, pero recuerdan el tenor de los votos discrepantes en la propia Sentencia 669/2017 de Supremo.

En ella sostenían que “el índice de referencia IRPH, tanto a tenor de su fórmula aritmética de cálculo, como por su peculiar configuración, presenta una complejidad de comprensión para el consumidor medio que lleva a que resulte imprescindible la realización de un control de transparencia, y, por tanto, de las exigencias derivadas para el profesional de facilitar, activamente, una información adecuada y comprensible de su aplicación y funcionamiento en el contrato de préstamo ofertado”.

Según los abogados que plantearon al juez Francisco González de Audicana Zorraquino la presentación de la cuestión prejudicial en la actualidad siguen vigentes en el entorno de un millón trecientas mil hipotecas vinculadas con el índice IRPH. Solo una parte de ellas está en los tribunales, que en la mayoría de los casos se han paralizado hasta conocer la decisión de Luxemburgo.

De su dictamen depende por una parte la consolidación de una doctrina única para que todos los jueces, que hasta ahora han sentenciado de forma contradictoria entre quienes consideran el IRPH un índice no transparente y manipulable y los que han avalado su utilización.

De nuevo una decisión promovida por el exvicepresidente del Gobierno en 1994, entonces también ministro de Economía Pedro Solbes, para fijar una referencia estable y transparente que elaboraba el Banco de España, pero cuya incomprensión por el consumidor puede costarle a la banca española una parte importante de sus beneficios. Decididamente 2020 será un año de nuevo complejo para los bancos.

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