BOLSA

Acciona gana enfoque

Pocos va­lores se pueden en­con­trar que no se hayan visto in­fec­tados por el virus ba­jista chino. Deoleo, en medio de la vo­la­ti­lidad ge­ne­rada por su ope­ra­ción acor­deón, y Solaria, mar­cada por el afán in­versor por las ener­gías re­no­va­bles, son al­gunos de los pocos que se salvan de la quema.

Pero seguramente la mayor demostración de salud la está ofreciendo Acciona gracias al reenfoque de su modelo de negocio hacia las infraestructuras sostenibles, de fuerte demanda en la actualidad, tras la venta en 2018 de Transmediterránea, el negocio termosolar en España o la cartera de viviendas de alquiler, entre otros.

Una venta de activos que dejó importantes plusvalías, pero que han afectado negativamente a la cifra de negocio del grupo en el último año al situarse por debajo de los 7.200 millones de euros, un 4,2% por debajo del anterior ejercicio.

Con todo, el grupo ha mostrado una enorme fortaleza al cerrar 2019 con un beneficio neto de 352 millones de euros, un 7,2%. Sin tener en cuenta los extraordinarios del año anterior, Acciona habría mejorado sus resultados en más de un 60%. También ha mejorado su Ebitda en un 9%, hasta los 1.357 millones de euros, gracias a la mayor contribución del negocio de energías renovables.

Actividad en la que espera seguir creciendo gracias a su cartera potencial de nuevos proyectos tras cerrar el pasado mes de diciembre con una cartera de instalaciones de generación de energía limpia de 10,1GW instalados, de los cuales el 56% se encuentra en España y el resto en mercado internacionales.

La compañía española de energía e infraestructuras prevé incorporar otros 5 gigavatios de capacidad instalada de energías renovables adicional de aquí a 2024, con la incorporación de 1GW cada uno de los años. La mitad de esta capacidad será de energía solar, mientras que la otra mitad será de energía eólica.

Para conseguir este objetivo, el año pasado realizó inversiones por 1.241 millones de euros.
De este importe, cerca de la mitad, más de 500 millones, se destinó a la construcción de nuevas instalaciones de energía renovable. Este esfuerzo le ha supuesto cerrar el ejercicio con una deuda de algo más de 5.300 millones de euros, equivalente a 3,9 veces el Ebitda.

Este alto endeudamiento es el único punto de preocupación para los inversores, si bien se sitúa por debajo del rango previsto por el grupo del 4% para el conjunto del año.

Gracias a este nuevo enfoque en su modelo de negocio, Acciona ha elevado su atractivo en el mercado. Pese al ajuste del 3% sufrido esta última semana, se ha mantenido como el valor más alcista del Ibex 35 en el mes de febrero con un alza del 12% y un retorno anual del 22%.

Todo un logro en la situación actual del mercado, pero lo más importante es que mantiene intacto su perfil alcista con una clara proyección hacia los máximos de 2008. Incluso, poniéndose en lo peor, los expertos técnicos ven complicado que pueda perder el sólido soporte de los 100 euros por acción, por lo que con una rentabilidad por dividendo superior al 3% y un PER de apenas 17 veces parece una apuesta sobre seguro a largo plazo.

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