BOLSA

Las bolsas, abiertas contra viento...

Frente a la crí­tica de mu­chos ope­ra­do­res, la Federación Europea de Bolsas, FESE ha con­si­de­rado cru­cial que las Bolsas per­ma­nezcan abiertas en esta si­tua­ción ex­cep­cional ge­ne­rada por el Covid-19.

Esta institución recuerda que los mercados de valores regulados ejercen una social y económica clave que debe prevalecer en tiempos de incertidumbre.

Por este motivo, las Bolsas europeas seguirán abiertas para garantizar la seguridad, la integridad y la transparencia del mercado. Decisión que se produce tras algunos comentarios sobre la necesidad de bloquear las pérdidas en una situación excepcional, alimentadas además por fondos, más buitres que nunca, dispuestos a elevar el pánico para sacar provecho entre la cantidad de cadáveres dejados por la estampida.

Muchos foreros recuerdan que los mercados norteamericanos estuvieron cerrados durante seis días tras los trágicos atentados del 11 de septiembre en parte por cuestiones técnicas y en parte como medida preventiva.

La FESE, en cambio, considera crucial mantener los mercados abiertos a pesar de los desafíos derivados de la rápida propagación del Covid 19, con un tremendo impacto en el entorno económico, dado su importante rol social y económico. Los intercambios, señala la federación, juegan un papel clave en la formación de precios, transparencia y liquidez. Evitar este papel tendría un gran impacto no solo en la economía sino también en la sociedad.

Para ello también pone otros ejemplos del pasado, como tras la grave crisis financiera de 2008, cuando se secaron otras fuentes de liquidez, mientras los mercados cambiarios continuaron operando con éxito, dando alivio al sistema. Esta situación no es diferente, asegura la FESE, y los intercambios deben seguir siendo operativos para mantener la confianza.

Una similitud con la que muchos bolsistas no están de acuerdo. En el caso actual no hay sequía de otras fuentes de liquidez. De hecho, todas las principales economías mundiales ya han anunciado una lluvia de millones en ayudas y créditos.

Sea como fuere, la federación de bolsas ha optado por mantener el intercambio de operaciones para garantizar la seguridad, la integridad y la equidad de una manera segura y transparente tanto desde el punto de vista técnico como de la información de mercado.

Advierte además de las consecuencias regulatorias y de litigios, así como de los efectos sobre los inversores más pequeños provocado por una posible avalancha de acuerdos bilaterales fuera de mercado por parte de los grandes operadores ante un cierre de los mercados.

Todos los inversores se verían afectados por tal situación, especialmente los pequeños ante un posible y masivo intercambio de operaciones fuera del mercado. Acuerdos opacos concluidos entre inversores profesionales, cuyas posiciones solo se podrían ajustar en la reapertura de los centros de negociación de referencia.

Cerrar los mercados no cambiaría la causa subyacente de la volatilidad del mercado, señala la FESE, y además eliminaría la transparencia del sentimiento de los inversores y reduciría el acceso de los inversores a su dinero; todo lo cual agravaría la ansiedad actual del mercado y provocaría una disminución negativa en los resultados de los inversores.

Argumentos que no acaban de convencer entre los pequeños operadores que ya han sufrido ingentes pérdidas en estos días de zozobra, provocadas en gran medida por la manipulación de los mercados por parte de las manos fuertes ante la pasividad de los reguladores.

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