MONITOR DE LATINOAMÉRICA

La si­tua­ción arroja aún más mo­tivos de in­quietud para las em­presas es­pañolas

El Covid19 se instala sobre una debilitada Latam

La crisis re­du­cirá al menos un 0,7% el cre­ci­miento y se ba­rrunta otra re­ce­sión

Inversión en Latinoamerica
Latinoamérica en el disparadero.

Latinoamérica no es in­mune a la epi­demia que sa­cude al Planeta ni que­dará al margen de la fac­tura eco­nó­mica que el virus co­mienza a ge­nerar en el mundo, y que coge a la re­gión en un mo­mento de débil cre­ci­miento y menor lle­gada de IED. Es más, las pre­vi­siones son aún peores que para el resto del pla­neta ha­bida cuenta la es­casa pre­pa­ra­ción téc­nica y sa­ni­taria de mu­chas na­ciones del con­ti­nente.

La sombra de otra recesión acecha al área, proyectada por la expansión del Covid19, después de débil crecimiento desde 2013, de un 2019 de raquítico avance (0,1%) y de un 2020 para el que antes de la extensión de la pandemia los entes internacionales preveían una incremento muy moderado el PIB: el 1,6%, según el FMI y el 0% según el BM.

Para la legión de empresas españolas con intereses comerciales o inversores en la región, ya afectadas por el impacto de la enfermedad a nivel nacional, esta perspectiva añade aún más factores de inquietud e incertidumbre. España es uno de los países con más inversión en la región.

La ONU, a través de su Conferencia para el Comercio y el Desarrollo (Unctad) acaba de advertir en un informe que la pandemia de coronavirus es “ante todo una amenaza para la salud, pero también una amenaza económica mundial” que desencadenará una recesión en algunos países y una desaceleración del crecimiento anual global por debajo del 2,5%. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha alertado del riesgo de descarrilamiento de la economía global y de una crisis como la de 2008 si no hay una acción coordinada. Y el FMI ya ha advertido que el impacto del Covid19 va recortar mucho el crecimiento mundial.

Solo en febrero, el Covid19 redujo la exportación mundial en 50.000 millones de dólares, según la Unctad, que pronostica que la epidemia reducirá al menos el 5% la inversión extranjera global prevista para 2020, porcentaje que podría llegar al 15% si la crisis sanitaria sigue en la segunda mitad del año. Las cifras se han calculado con la nueva previsión de la OCDE, que apunta a que la economía global crecerá a su nivel más bajo desde 2008 por el Covid19, el 2,4%, incluso si la epidemia se controla antes de que acabe el primer semestre. Pero el avance económico podría bajar al 1,4% si se prolonga todo el año. El organismo teme que la crisis genere un crecimiento marginal en 2020–2021, con los sectores automotriz, aéreo y energético como los más afectados. Caída de inversiones

“Gran parte del impacto será provocado por los retrasos en la inversión que resulten del shock sufrido por la demanda global”, según la Unctad, que subraya el especialmente negativo impacto para las industrias dependientes de la cadena de valor global, y que cifra el impacto global en dos billones de dólares (1,7 billones de euros) en el peor escenario previsto. De esta cifra, se calcula que el choque negativo para las economías en desarrollo sería de unos 220.000 millones de dólares, con los países exportadores de petróleo y materias primas como las economías que saldrán peor paradas, ya que verán reducido el crecimiento de su PIB en más de un punto porcentual.

El presidente del BID, Luis Alberto Moreno, ha señalado que el coronavirus podría restar en 2020 al menos, y en el mejor del escenarios, entre un 0,6% y un 0,7% al crecimiento del PIB regional, habida cuenta no sólo del eventual impacto interno en la región, sino de la reducción del crecimiento de China, segundo socio comercial (350.000 millones de dólares) y uno de los grandes inversores del área; del debilitamiento de comercio e inversiones a nivel global y del actual ‘shock’ petrolero. Y la Unctad prevé una merma del crecimiento del 0,7% y el 0,9% en Centroamérica y México. Las economías regionales más exportadoras de materias primas son las más amenazadas y Brasil, Perú y Chile serían los más perjudicados por la caída del crecimiento chino. Según Goldman Sachs, una caída del 10% en el precio de las ‘commodities’ recortaría el PIB chileno y el peruano casi un punto porcentual y en medio el de Brasil.

Presión en salud y carencias logísticas Para el BM, Latam afronta “un futuro desafiante”, con unas estimaciones que revelan el regreso a un ritmo de crecimiento lento frente a la década anterior, cuando se llegó a una media de más del 4%. “La década de oro fue un período en que la bonanza permitió avanzar en políticas sociales y se redujeron desigualdad y pobreza, pero una vez que el ‘boom’ de las ‘commodities’ acabó, se está volviendo a un crecimiento bajo, en un momento de compleja situación fiscal y altas expectativas de la población”, según la entidad.

A fines de la semana pasada, el pánico se apoderó de los mercados latinoamericanos. Las principales bolsas y las grandes divisas aumentaron sus caídas y hubo que decretar la suspensión temporal de cotizaciones en las dos grandes bolsas, la de Brasil y México. Y monedas como el peso mexicano o el real brasileño tocaron mínimos históricos frente al dólar. Por su parte, Fitch Ratings anunciaba que la pandemia pone en riesgo la deuda corporativa latinoamericana y que nueve empresas de la región corren riesgo de que la agencia les reduzca su calificación a bonos basura. Las compañías de energía, mineras, aerolíneas y consumo (como Pemex, Latam Airlines, Avianca, YPF) constituyen para Fitch el grupo de crédito corporativo con más riesgo. Los 13 países de Sudamérica registran algún caso de coronavirus, con 500 infectados y una decena de muertos en total, y especial incidencia en Brasil, Argentina, Perú y Chile. Y algunos países latinoamericanos cierran ya sus fronteras para impedir la propagación de la pandemia. Argentina, Colombia, Perú, Uruguay, Ecuador, Bolivia, Venezuela, Guatemala y El Salvador ya han decidido restringir la llegada de vuelos de Asia, Europa y EEUU. La epidemia ha llegado también a Panamá, Costa Rica y Dominicana, Cuba y Honduras.

Más allá de la incertidumbre económica, la pandemia abre otro frente en Latam, donde las condiciones de los servicios básicos, transporte y logística y la capacidad del sistema de salud y hospitalario mueven al pesimismo ante esta pandemia y sufrirían un colapso de forma más rápida que los países ricos. Latam invierte en sanidad mucho menos que la mayoría de las regiones, una media de 949 dólares per cápita, muy por debajo de la OCDE, 3.973 dólares (3,7% del PIB frente al 6,6%). Y a los sistemas de salud ya sobrecargados, les falta capacidad para enfrentarse a este altamente contagioso virus. Y ello en un momento en el que Latam se enfrenta al Covid19 con poco margen para elevar gasto y endeudamiento y en el que ya se detecta fuga de capitales por la crisis.

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