BOLSA

Ence, patologías previas

Los mer­cados es­pañoles se pa­recen cada vez más a un campo de ba­talla du­rante la I Guerra Mundial. Un es­ce­nario de­solador re­pleto de minas que ex­plotan a uno y otro lado sin dejar bicho vi­viente a su al­re­de­dor. Para va­lores como Ence, la apa­ri­ción del co­ro­na­virus se ha pro­du­cido en el peor mo­mento, agu­di­zando las pa­to­lo­gías pre­vias su­fridas en los úl­timos meses y sin casi he­rra­mientas para lu­char.

En este sentido, la agencia internacional de medición de riesgos Moody,s ha rebajado la calificación crediticia del grupo papelero de Baa2 a Baa3 con perspectiva estable, situándola apenas un escalón por encima de perder la consideración de grado de inversión.

Más allá de las dificultades para conseguir una prórroga a su fábrica de Pontevedra, la firma considera que la debilidad de los precios de la pulpa ha deteriorado las métricas crediticias de Ence, disparando sus ratios de deuda por encima de las cuatro veces Ebitda frente a las registradas en 2018 de tan solo una vez, presionando a la baja, prácticamente a la mitad, los márgenes de negocio.

Y lo peor de todo es que cuando se empezaba a apreciar un suelo en los precios de la materia prima, la aparición del brote vírico en Europa y su rápido contagio al resto del mundo amenaza con retrasar la recuperación de los mismos como mínimo hasta la segunda mitad del ejercicio.

Al menos, el incremento de la capacidad realizado a lo largo del año pasado y el crecimiento del negocio energético ayudarán a sustentar en cierta medida sus ratios de endeudamiento, que probablemente se estabilizarán en 2020 tras la suspensión de las inversiones fijadas en el plan estratégico de la compañía y con expectativas de mejoras el próximo ejercicio en función de la previsible mejora de los precios de la celulosa.

Tras esta revisión crediticia, los operadores temen que un mayor deterioro de su apalancamiento acabe por dejar a la compañía sin red de protección ante los problemas financieros que supone mantener el grado de inversión.

Situación que ha hundido su cotización por debajo de los 2 euros por título, cuando hace poco más de un año se movía cerca de los 9 euros. Con todo, son muchos los analistas que siguen confiando en la capacidad de su equipo gestor para sacar adelante a este histórico del mercado.

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