JUNTA GENERAL

Lo que Torres ni incluyó ni leyó en la junta general pese a comprometerse

Uniter pide en la junta del BBVA el re­em­plazo de todo el con­sejo de ad­mi­nis­tra­ción por el caso Villarejo

Pedro Luis Uriarte, ex BBVA.
Pedro Luis Uriarte, ex BBVA.

Como con­se­cuencia de las res­tric­ciones de aforo por el co­ro­na­vi­rus, Carlos Torres pro­metió a los ac­cio­nistas del BBVA que no pu­dieron asistir a la junta ge­neral de Bilbao, que sus in­ter­ven­ciones se­rían in­cluidas y leídas en el turno de ruegos y pre­gun­tas. Nada de eso. El ac­tual pre­si­dente del BBVA no re­cogió ni men­cionó a la Asociación de ex em­pleados de la en­tidad (Uniter), una de las voces más crí­ticas contra la ges­tión de Francisco González...y de la suya.

Se la ofrecemos en exclusiva, pese a que la intervención fue presentada en tiempo y forma para ser leída.

Sr. Presidente:

Me llamo Paulino García-Toraño Martínez, y soy el representante de la Asociación Uniter de Exempleados del grupo BBVA, que como accionista del Banco acude a esta Junta representando además a más de tres millones de acciones de 210 socios accionistas que nos han otorgado su confianza y representación.

Permítame en primer lugar felicitarle porque los resultados del ejercicio hayan superado las previsiones de los analistas que siguen atentamente la evolución financiera del Grupo. Si bien es cierto que las cifras finales de la cuenta de resultados son un 35% más bajas que las del ejercicio 2018, por el impacto de los extraordinarios de la venta de la operación de Chile y la cancelación de los casi 1400 millones del fondo de comercio de la filial en Estados Unidos, no es menos cierto que tanto el margen de intereses, como el margen bruto han mejorado en más de un 3% en el ejercicio que nos ocupa. Y esos son buenos datos para el accionista.

Sin embargo, este hecho no debe ocultar una realidad que está lejos de ser satisfactoria, producto de los graves errores en la gestión de su predecesor.

El anterior Presidente recibió una organización con una posición competitiva privilegiada, una imagen muy favorable y unos equipos altamente motivados. Durante sus años de presidencia, se ha perdido una buena parte de esa posición competitiva, se ha dañado gravemente la imagen del Banco-y no sólo por el tema de las escuchas ilegales-, y se ha cercenado la motivación del personal. El Banco ha ido perdiendo tamaño relativo, rentabilidad y liderazgo en el sistema financiero español, todo ello por los errores de su predecesor

En primer lugar, su política de diversificación geográfica ha sido un fracaso: su inversión en China demostró ser inviable; en Turquía, con independencia de la calidad del banco, el riesgo país y las continuas e importantes devaluaciones de su moneda han exigido grandes ajustes y provisiones; en USA se pagó un precio excesivo que todavía está exigiendo cuantiosas reducciones del Fondo de Comercio. Además, mientras los grandes bancos americanos están reportando excelentes beneficios, los de nuestra operación son mediocres. En Latinoamérica no hemos sabido desinvertir a tiempo en Venezuela y nos hemos hecho extraordinariamente dependientes de México.

Por otro lado, el componente clave de la gestión del anterior Presidente, la transformación digital, en la que se han invertido cuantiosos fondos (por cierto en cuantías de las que no se ha informado en ningún momento) y, aunque se han recibido numerosos premios internacionales por sus aplicaciones digitales, no parece que nos esté proporcionando una ventaja competitiva en el mercado nacional, sobre todo frente a La Caixa, nuestro principal competidor doméstico en el mercado digital. Esta peculiar situación de claro reconocimiento internacional de nuestras aplicaciones digitales frente a una aparente debilidad competitiva en el mercado interior digital, pone en evidencia que algo está fallando en la gestión que nos impide ganar competitividad e imagen en el mercado nacional.

Desde la última Junta, el asedio al Banco por el tema Villarejo, tanto judicial como mediático, ha ido en aumento. Cada día se conocen más indicios de las irregularidades cometidas, y cada día apuntan más alto. El daño reputacional es inmenso por más que se argumente que, hoy por hoy, las cifras contables no lo reflejan

En nuestra intervención del año pasado, manifestamos nuestra preocupación por el fallo de los mecanismos de control interno. Hoy, insistimos de nuevo en la misma cuestión. Si se han cometido irregularidades de manera reiterada, durante más de diez años, está claro que han fallado los sistemas de control interno, en los que el Consejo de Administración tiene una responsabilidad directa, a través de la Comisión de Auditoría y Cumplimiento, dependiente del Consejo, y de los especiales poderes del Consejero Coordinador. Estos mecanismos han fallado estrepitosamente. Todo el Consejo, por acción u omisión, tiene, a nuestro juicio, una gran responsabilidad en todo lo acontecido.

Sr. Presidente, es hora de pasar página de una etapa nefasta para la institución y el accionista y abordar el futuro con una nueva estrategia y nuevos planteamientos. Para ello se deben tomar decisiones urgentes que transmitan al mercado la posición firme del Banco no sólo en la reorientación de su actividad hacia nuevos objetivos estratégicos, sino por una actitud de total colaboración proactiva con la justicia para el esclarecimiento de los hechos del caso Villarejo. No basta con responder a peticiones que formulen jueces y tribunales; el Banco debe poner a disposición de las autoridades judiciales toda la información que vaya produciendo su propia investigación interna y adoptar las medidas necesarias que vayan corrigiendo los errores detectados.

Y este proceso debe iniciarse con una reestructuración urgente y en profundidad del Consejo de Administración. Este paso es ineludible, porque sería la prueba de que el Banco está realmente dispuesto a iniciar una nueva etapa y daría, además, credibilidad a esta voluntad de cambio que tanto necesita la institución. Además, si esta restructuración no se hace desde dentro de la institución, nos tememos que vendrá impuesta por organismos externos.

Señor Presidente: en estas difíciles, pero a nuestro juicio necesarias y urgentes tareas, nos tendrá siempre a su lado

Muchas gracias Señor Presidente

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