BOLSA

Grupo Prisa, campo desconocido

Algo no anda bien cuando una em­presa em­pieza a vender sus mue­bles. Algo así se co­menta en los foros bur­sá­tiles en re­la­ción a la subasta de su co­lec­ción de cua­dros rea­li­zada re­cien­te­mente por el Grupo Prisa a pre­cios de saldo tras no en­con­trar com­pra­do­res.

Una venta de parte de su legado histórico que muchos no acaban de explicarse tanto por el precio como por las circunstancias. Por un lado, las malas lenguas señalan que se ha realizado a espaldas del Consejo de Administración y, por otro lado, recuerdan que la cantidad recaudada no llega siquiera al millón de euros. Una gota de agua en la ingente deuda que viene asfixiando al grupo de medios en los últimos años.

Desde la compañía se achaca a la reducción de espacio, al concentrarse el personal en el edificio de Miguel Yuste, y a la reorganización de una colección que sigue siendo amplia. Hay quien explica además que forma parte de los nuevos tiempos con un fondo de capital riesgo como principal accionista de la editora de El País y con poco amor al arte.

Una nimiedad para muchos, pero que supone una vuelta de tuerca respecto a las malas sensaciones de Prisa en el mercado financiero tras cerrar 2019 con unas pérdidas de 182 millones de euros adicionales a las pérdidas de 269 millones de euros de un año antes.

Los analistas, sin embargo, insisten en que estas pérdidas se han visto justificadas en buena medida por el fuerte saneamiento acometido por la compañía, y destacan un resultado operativo bastante satisfactorio y la mayor capacidad de generación de caja.

A pesar de la mejora operativa y de los esfuerzos de desapalancamiento, la deuda neta del grupo se mantiene por encima de los 1.000 millones de euros. La venta de Media Capital, operación que se cerrará en las próximas semanas, supondrá unos ingresos de 123 millones de euros que ayudarán a tapar algunos agujeros, aunque la discontinuidad de este activo ya se está dejando sentir en sus cuentas.

Una situación complicada en su conjunto, apuntan en los foros, pero que no acaba de justificar del todo el profundo deterioro de la acción de cerca de un tercio de su valor en lo que va de año, hasta mínimos históricos. En estos días ha llegado a poner incluso en peligro la cota del euro por acción. De confirmase la ruptura a la baja de este nivel en los próximos días se abriría un importante hueco bajista hacia territorios desconocidos por la acción.

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