BOLSA

Catalana Occidente, alta divergencia

La fuerte pre­sión ven­de­dora del mer­cado por el miedo a una epi­demia de grandes pro­por­ciones ha acen­tuado la ten­dencia ba­jista ini­ciada a fi­nales del pa­sado ejer­cicio por Catalana Occidente. A pesar de unos re­sul­tados bas­tante sa­tis­fac­to­rios, la ac­ción de la ase­gu­ra­dora se ha hun­dido hasta ni­veles de 2016 y ahora ame­naza ni­veles crí­ticos desde el punto de vista téc­nico.

Su fundamentales, entre tanto, muestran un buen estado de salud. El grupo superó los 424 millones de euros de beneficio al cierre del pasado ejercicio, con un crecimiento cercano al 10% gracias a tanto a la mejora del resultado técnico como a la positiva evolución de la facturación.

Sus ingresos se quedaron a las puertas de los 4.550 millones de euros, un 4,7% más respecto a la facturación lograda en 2018 con crecimiento en todas sus líneas de negocio con mención especial al seguro de crédito, cuyo resultado recurrente ha aumentado un 18,6% y un crecimiento del 7,3% en el volumen de negocio.

Cifras que le permiten seguir reforzando su política de creciente dividendo. Al respecto, repartirá un total de 105,85 millones de euros, equivalentes a 0,8821 euros por acción, con cargo a los resultados del pasado ejercicio tras el aumento del 10% del dividendo complementario que se propondrá en la junta de accionistas de abril para abonarlo a mediados de mayo.

El pánico al brote del coronavirus, sin embargo, han hecho saltar por los aires estos buenos fundamentales y las recomendaciones de compra o sobreponderar de las principales las casas de análisis que siguen al valor.

De hecho, la cotización de la compañía de seguros se ha desplomado más de un 20% desde la llegada del brote epidémico a Europa con lo que en el acumulado del año cede ya más de un cuarto de su valor. Y eso que ya venía de sufrir una intensa corrección en las últimas semanas del 2019.

Ni siquiera los rebotes puntuales del mercado están logrando contener de momento la sangría, lo que sitúa a los títulos de Catalana Occidente muy cerca de los mínimos de 2016 cuando configuraron un doble suelo sobre los 21 euros. Los expertos técnicos confían en que ese nivel ejerza de palanca para el rebote, pues de perderlo se abriría un peligroso hueco de incalculables proporciones.

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