En su con­junto se am­pliará la fac­tu­ra­ción en más de 25 mi­llones de euros

Amper se escapa otra vez de compras

La co­ti­zada busca am­pliar todo el pro­ceso de la ca­dena de valor de ser­vi­cios in­dus­triales

Amper
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Dentro de su plan de cre­ci­miento inor­gá­nico, con el ob­je­tivo de desa­rro­llar un mo­delo de in­te­gra­ción ver­ti­cal, la co­ti­zada es­pañola Amper ha al­can­zado un preacuerdo con tres so­cie­dades dis­tintas para tomar una par­ti­ci­pa­ción de con­trol en cada una de ellas. El precio con­junto de las tres ope­ra­ciones se eleva a cuatro mi­llones de eu­ros. No es mucho pero es de­ci­sivo para el fu­turo de la so­cie­dad.

En concreto, si finalmente se cierran las operaciones, el grupo tecnológico que preside Clemente Fernández se hará con el 51% de Elinsa, sociedad española con presencia internacional, enfocada al montaje y mantenimiento de instalaciones eléctricas, así como automatización y control industrial y especializada en subestaciones para el sector fotovoltaico y buques de guerra.

En Casomatu; compañía española enfocada al montaje industrial y naval con experiencia en fabricación, montaje, reparación y mantenimiento de componentes para la industria eólica offshore y naval; se hará con una participación del 74,99%.

Y, finalmente, comprará el 51,2% de Terralwind, empresa rumana con fuerte vocación internacional especializada en el suministro de servicios de ingeniería, instalación, montaje y mantenimiento de turbinas eólicas, proyectos en varios países y clientes referentes en el sector.

De este modo, Amper busca completar todo el proceso de la cadena de valor de servicios industriales de alto valor añadido e integrables en proyectos en los que la vertical industrial ya opera, con especial foco en el sector de energías renovables.

Las tres compañías aportarán una facturación conjunta superior a 25 millones de euros una vez integradas en su perímetro con un Ebitda esperado de alrededor de tres millones de euros en este mismo ejercicio. Además, seguirá trabajando en otras operaciones corporativas de mayor tamaño en aras de ampliar su vertical tecnológico de comunicaciones, seguridad y defensa.

Con este esfuerzo, el grupo busca salir de la dinámica lateral en la que lleva inmerso cerca de año y medio. En este período, las acciones de Amper se han movido en una estrecha franja entre los 0,25 y los 0,30 euros a la espera de comprobar si su nuevo modelo de actividad tras la venta de su negocio en el Pacífico Sur acaba reflejándose en su cuenta de resultados.

De momento, este año, a parte del pequeño impulso generado por estas adquisiciones, pierde más de un 7% y su cotización se ha vuelto a deslizar hacia la parte baja del canal, lo que pueda ser una buena oportunidad para los “traders” en busca de rentabilidad a corto plazo con el fin de aprovechar un posible rebote en las próximas semanas.

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