BOLSA

Los malos re­sul­tados de 2019 re­me­moran el fan­tasma de la quiebra de Sniace

Ence se queda sin apenas papel para escribir

La ener­gé­ti­co-­ce­lu­losa ha per­dido la mitad de su valor desde que entró en el se­lec­tivo

Ence Pontevedra
Ence Pontevedra

La ne­ga­tiva evo­lu­ción del ne­gocio de la ce­lu­losa ha puesto contra las cuerdas al Grupo Ence, que en apenas poco más de un año ha per­dido más de la mitad de su co­ti­za­ción. Tanto es así que al­gunos ope­ra­dores afirman medio en broma medio en serio que la em­presa pa­pe­lera, que sus­ti­tuyó a Dia hace un año en el se­lec­tivo, sufre lo que al­gunos con­si­deran la mal­di­ción del Ibex 35. El fan­tasma de Sniace, otra ce­lu­losa, re­corre el par­qué.

Una maldición que suele afectar a esas empresas medianas que han crecido a buen ritmo hasta dar el salto a las ligas mayores, pero una vez que se enfrentan a las enormes exigencias de este indicador acaban desinflándose y diluyéndose como azucarillos.

Además del temor al cierre de su planta de Pontevedra ante la negativa de la administración para prolongar su concesión, enfrenta ahora un preocupante e inesperado descenso del 18% en la venta de celulosa por los menores volúmenes, el incremento de los precios y el aumento de los costes lo que ha reducido sus márgenes a la mitad en el conjunto del pasado ejercicio.

Ni siquiera su negocio de energía se ha salvado de la quema. Aunque las ventas de esta actividad han crecido un 21%, la caída de los precios del pool en torno a un 17% ha acabado lastrando su resultado operativo.

En estas condiciones, apenas ha ganado 9,2 millones de euros, un 93% menos respecto a los 129 millones contabilizados un año antes -que justificaban su incorporación al selectivo-, con una reducción del Ebitda del 56%, hasta los 127 millones de euros.

Unas cifras decepcionantes, muy por debajo de las expectativas del mercado que, según los analistas, serán la puntilla para la probable salida del principal indicador español en la segunda mitad de año después de salvarse en la última revisión de diciembre gracias a su alto volumen de negociación.

Con todo, algunos analistas como los de Renta 4 consideran que aún tiene potencial y capacidad para reaccionar al duro castigo al que se ha visto sometido en los últimos meses. La firma mantiene una estimación de precio objetivo sobre los 4 euros, con un potencial del 25% respecto a su actual cotización de mercado, por lo que reitera su recomendación de sobreponderar. Eso sí, con mucha cautela a la espera de comprobar mejoras reales en sus fundamentales.

la empresa reacciona

A igual que los analistas más avezados, la empresa no se amilana. En una nota enviada a la CNMV, Ence muestra su confianza en que el crecimiento de la demanda de celulosa en los próximos años impulse un 17% sus ventas de este compuesto básico para la producción de papel durante este año, al mismo tiempo que prevé un incremento superior al 50% en la generación de energía renovable en 2020.

Las ventas de celulosa pasarán de 910.500 toneladas registradas el año pasado a 1,06 millones de toneladas en 2020, al mismo tiempo que las ventas en Europa experimentarán un crecimiento del 38%.

Asimismo, Ence prevé que la comercialización de celulosa a través de una oferta diferenciada de 'powercell' y 'naturcell' se duplique también este mismo año, acompañada de una caída de los costes de hasta el 6%.

La compañía considera que el precio de la celulosa ya ha tocado suelo, tras registrar en el último trimestre de 2019 su nivel más bajo de los últimos diez años, lo que supondría alcanzar el punto de equilibrio de la compañía del coste por tonelada en 2020.

Renovables

En el ámbito de la energía renovable, Ence espera que las nuevas plantas de biomasa incorporadas en el primer trimestre del año contribuyan a impulsar la generación de energía renovable en más de un 50% a lo largo del ejercicio.

Para continuar creciendo en renovables en España, la empresa cuenta con una cartera de proyectos de 405 megavatios (MW) con acceso a red y localización asegurados: 240 MW en solar fotovoltaica, 140 MW en biomasa y 25 MW en la hibridación de plantas termosolares, estas dos últimas tecnologías a la espera de la implementación de los planes europeo y nacional de energías renovables. i

Artículos relacionados