Es el primer mo­vi­miento entre la alta di­rec­ción tras le­vantar el se­creto del su­mario Tandem

El máximo responsable de BBVA México hace caja en pleno escándalo FG-Villarejo

Eduardo Osuna vende más de 10.000 ac­ciones a un mes de una junta de ac­cio­nistas cru­cial

BBVA Bancomer
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El pre­si­dente del BBVA, Carlos Torres, ha puesto de lo más hi­per­ac­tivo a todo el grupo ante las re­ve­la­ciones del su­mario por el caso FG-Villarejo, pero al­guno de los má­ximos di­rec­tivos del banco tratan de marcar dis­tan­cias. Eduardo Osuna, country ma­nager de México, se ha des­pren­dido de más de 10.000 ac­ciones a un mes de la junta de ac­cio­nistas en Bilbao, más que cal­deada con todos los es­pio­najes del co­mi­sario ju­bi­lado. Como es el caso co­no­cido de las con­ver­sa­ciones con pe­rio­dis­tas.

México es la principal área geográfica para el BBVA por beneficio desde hace ya varios años. Sin embargo, el máximo responsable del banco en ese país, Eduardo Osuna, parece que prefiere más pesos o euros (casi 200.000) en mano que miles de acciones volando en los actuales momentos.

Justo a un mes de que se celebre la junta de accionistas del BBVA en Bilbao, como hasta el momento ha sido lo tradicional, el country manager del banco en México se ha desprendido de 10.150 acciones. Se trata del primer movimiento en 2020 entre la alta dirección del banco presidido por Carlos Torres.

La cúpula directiva del BBVA se había mantenido en los últimos tiempos, incluso antes de que se levantara el secreto del sumario del caso FG-Villarejo, bastante inactiva en la compra o venta de acciones de la entidad, salvo en los casos de recibir en acciones parte de su retribución variable.

Al margen del calendario, Osuna se ha desprendido de ese paquete accionarial justo cuando el secreto del sumario sobre los encargos al comisario ya jubilado José Manuel Villarejo se había levantado por parte del juez de la Audiencia Nacional, Manuel García-Castellón.

Ese levantamiento del secreto del sumario ha revelado cómo algunos altos directivos del BBVA habían vulnerado el procedimiento interno del banco para la contratación de la empresa Cenyt, del entonces policía Villarejo, para la investigación de empresarios, políticos y periodistas.

Al mismo tiempo, se ha sabido que desde el banco se controlaron numerosas comunicaciones entre periodistas económicos y empleados del BBVA para saber de dónde partían algunas filtraciones que comprometían al propio grupo financiero, tanto bajo la presidencia de Francisco González (FG) como en el actual mandato de Torres.

Cúmulo de notas

La venta accionarial de Eduardo Osuna se produjo justo en vísperas de que el BBVA comenzara a defenderse con todo un cúmulo de comunicados y notas en las que siempre ha desligado al grupo de cualquier responsabilidad en el caso de los espionajes encargados al comisario encarcelado José Manuel Villarejo.

Tras un silencio casi sepulcral durante más de un año, debido al secreto del sumario, el BBVA de Carlos Torres ha entrado en una hiperactividad de difundir hasta tres comunicados distintos en un mismo día, como ocurría el viernes 21 de febrero, tras la declaración de los responsables de PwC en el forensic abierto desde primeros de 2019.

El presidente del BBVA ya tuvo que encarar hace un año una junta más que complicada por todo este asunto, incluso con la retirada "temporalmente" de FG como presidente de honor del grupo justo en vísperas de que se celebrara la cita anual con los accionistas en Bilbao.

Carlos Torres llega a la junta de accionistas de este año con tantas o más cautelas que entonces, ya que el secreto de sumario ya no sirve como parapeto ante todo lo ocurrido durante lustros en el banco, incluso cuando él ya era consejero delegado a la vera del mismísimo FG.

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