Bogas deja en el aire el pe­riodo de cierre de las nu­cleares de Ascó y Vandellós

Endesa mantiene el dividendo en 1,475 euros pese al fuerte ajuste contable realizado

El pa­y-out se ra­len­ti­zará en 2021 al 80% y al 70% en 2022, para afrontar in­ver­siones

José Bogas, CEO de Endesa.
José Bogas, CEO de Endesa.

Endesa ha de­ci­dido man­tener el di­vi­dendo pre­visto para sus ac­cio­nistas de 1,475 euros por ac­ción, pese a rea­lizar un ajuste con­table por de­te­rioro de sus ac­tivos de 1.873 mi­llones de eu­ros. En con­se­cuen­cia, el re­sul­tado neto apenas al­canzó los 117 mi­llones de eu­ros, un 88% menos que en 2019, si bien el re­sul­tado or­di­nario fue de 1.409 mi­llones de eu­ros, un 3% más.

El consejero delegado, José Bogas, ha señalado que la transición energética y el colapso de los precios del carbón les han obligado a realizar amortizaciones tan fuertes: 1.469 millones por las centrales de carbón y 404 millones de las centrales extrapeninsulares.

El adelanto que han realizado en el cierre de las centrales de carbón de importación de As Pontes (A Coruña) y Litoral, en Carboneras (Almería) ha supuesto un cargo en las cuentas de 1.105 millones. Además, la compañía ha debido dotar otros 404 millones por el recorte que se ha producido en la retribución de las centrales de los territorios extrapeninsulares (Baleares, Canarias Ceuta y Melilla) para el periodo 2020-2025.

Pese a esos ajustes contables, el equipo directivo ha preferido aumentar la deuda y mantener el dividendo previsto de 1,475 euros por título. La deuda financiera neta ha pasado de 5.777 millones de euros a 6.377 millones de euros, lo que supone un incremento de un 11%. Durante el ejercicio pasado, Endesa ha subido considerablemente sus inversiones brutas de 1.470 millones en 2018 a 2.202 millones.

El pay out se ralentizará al 80% en 2021

Para el trienio 2020-2022, la eléctrica estima un crecimiento del 4% en el Ebitda hasta alcanzar los 4.300 millones en 2022 y un aumento del beneficio neto ordinario del 7% hasta los 1.900 millones. Según anunció Bogas, el pay-out se ralentizará al 80% del beneficio en 2021 y al 70% en 2022 para afrontar las inversiones de 7.700 millones de euros que la empresa tiene comprometidas en el plan estratégico, si bien señaló que esa reducción prevista no tendría que significar una disminución del dividendo..

Bogas ha afirmado que “Endesa va a liderar la transición energética en España para lo que estamos haciendo un enorme esfuerzo inversor en energías renovables y en digitalización, clave para continuar ofreciendo buenos resultados en un mercado cada vez más complejo”, ha señalado. La cartera de nuevos proyectos renovables de Endesa asciende a unos 20.000 megavatios de potencia, de los que 5.700 MW tienen adjudicados puntos de conexión.

Cierre de las nucleares

En rueda de prensa, el consejero delegado no ha dejado del todo claro lo que la compañía piensa hacer con el periodo de cierre de las centrales nucleares que controla y el tiempo de amortización de las mismas. Según Bogas, todo va a depender del cumplimiento del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), aprobado por el Gobierno de Pedro Sánchez.

La estimación inicial es que para los dos grupos nucleares de Almaraz donde Endesa no tiene la mayoría, baraja un plazo de amortización de entre 44 y 45 años. Por el contrario, en el caso de Ascó y Vandellós donde posee el control lo deja, por el momento, en 50 años.

“Lo importante es que se cumpla el PNIEC y la hipótesis es cumplir el protocolo del cierre del parque nuclear en 2035. Pero al ser un plan a largo plazo, pueden ocurrir muchas cosas”, ha señalado Bogas.

El acuerdo suscrito hace un año por Iberdrola, Endesa, Naturgy y Viesgo con el Gobierno prevé que las plantas de Almaraz I y II, Ascó I y Cofrentes se cerrarán de forma scalonada entre 2027 y 2030. Mientras que Ascó II, Vandellós II y Trillo lo harán a más tardar en 2035.

El consejero delegado ha insistido en que han dejado abierta la puerta a todo. A nosotros nos importa que se cumpla el PNIEC. Por eso, a medida que se acerquen las fechas, iremos ajustando la amortización de las centrales. El último cierre es en 2035 y, en 15 años, pueden ocurrir muchas cosas”, ha recalcado.

Respecto al sistema de subastas de las renovables, Bogas ha comentado que una de las razones de la burbuja que se ha producido tiene que ver con el modelo que se está realizando. “Se ha generado un negocio paralelo que está encareciendo el producto, y que hace que sea muy rentable para muchos”. En este sentido, ha dejado claro que con los precios que se están moviendo, las empresas que no tengan base de clientes lo van a tener complicado.

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