El banco ma­ni­fiesta "su pro­fundo res­peto por la labor de los me­dios de co­mu­ni­ca­ción"

BBVA se revuelve contra las críticas de las asociaciones de periodistas a sus espionajes

Ni los em­pleados ni sus re­pre­sen­tantes se atreven a opinar sobre el asunto

FG y Carlos Torres
FG y Carlos Torres

El pre­si­dente del BBVA, Carlos Torres, se ha visto arras­trado por la ac­tua­lidad para salir a de­fender su in­ter­fe­rencia ante al­gunos me­dios de co­mu­ni­ca­ción y de­ter­mi­nados pe­rio­distas a los que, desde la en­ti­dad, se ha hos­ti­gado, ve­jado e in­ves­ti­gado en todas sus re­la­ciones con em­pleados del banco o el de­par­ta­mento de co­mu­ni­ca­ción. Ante el cú­mulo de acon­te­ci­mientos sobre el caso FG-Villarejo, el BBVA se lanza como el más res­pe­tuoso con la li­bertad de prensa, a pesar de que es casi im­po­sible ha­blar con em­pleados de la en­ti­dad.

Sin precedentes. Casi como las malas prácticas que ha mantenido el BBVA durante casi una década con los periodistas o determinados medios de comunicación que han solicitado saber las consecuencias de los encargos al comisario jubilado José Manuel Villarejo por parte del que ha sido presidente del grupo financiero durante casi veinte años, Francisco González (FG).

En un comunicado lanzado casi con nocturnidad, y tal vez sin ánimo de alevosía, el BBVA informa en su página web que en respuesta al comunicado de las principales asociaciones del país (APIE, APM y FAPE) su "profundo respeto por la labor de los medios de comunicación, y la importante función que tienen en la sociedad y, por tanto, rechaza cualquier práctica que vulnere su derechos fundamentales y la libertad de información y de expresión".

Esta respuesta se produce tan sólo unos días después de que el diario El País publicara la interceptación de llamadas de varios periodistas de información económica que consultaban a fuentes del banco posibles movimientos en la cúpula de la entidad, que ya se tambaleaba con las sospechas de encargos de espionajes al comisario Villarejo.

Además, este comunicado del BBVA se produce tan sólo unas horas después de que el socio responsable de PwC, Javier López Andreo, haya declarado ante el juez de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, que su investigación interna (forensic) se vio capada a determinados asuntos y no al principal: el intento de asalto accionarial de Sacyr al grupo presido entonces por Francisco González.

Mecanismos de control

La justificación del BBVA al respecto del comunicado conjunto de las distintas asociaciones de periodistas pone de manifiesto el nerviosismo reinante en el grupo financiero que preside Carlos Torres, del que algunos ya piden al cabeza al haber estado en los máximos puestos de responsabilidad (consejero delegado) en algunos encargos realizados a Cenyt, la sociedad de Villarejo.

"BBVA, como cualquier empresa, que además es cotizada y está sujeta a una exigente supervisón reguladora, tiene el deber de contar con mecanismos de control que velen por el cumplimiento de la ley y de la políticas y procedimientos internos, y eso incluye el deber de secreto sobre la información confidencial de la empresa".

Sobre esa confidencialidad y ese secreto, en el caso del sumario del caso FG-Villarejo, el BBVA de Carlos Torres se ha cobijado para no dar información alguna sobre la investigación interna sobre todo lo ocurrido bajo la presidencia de FG.

Eso sí, el BBVA ya empieza a bajar la cerviz en su comunicado. "Es importante diferenciar estos necesarios mecanismos de control, de cualquier práctica ilegal como sería el seguimiento de comunicaciones privadas de terceros, que de ser cierto sería de indudable gravedad y contaría con el total rechazo del BBVA".

Por el momento, algunos teléfonos o correos electrónicos de personas del BBVA parecen haberse visto afectados por algún virus. Ni contestan, ni reciben. Incluso, los de algunos sindicalistas muy activos en los momentos que les parece oportuno.

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