La con­sul­tora es­tuvo al margen de las con­tra­ta­ciones de Villarejo por el asalto de Sacyr

PwC deja como mentirosos a Torres y el BBVA respecto al 'forensic' sobre Villarejo

La junta del 13 de marzo ya está mar­cada por el es­pio­naje a las re­la­ciones con la prensa

Carlos Torres
Carlos Torres

La es­pe­rada de­cla­ra­ción de los pe­ritos de PwC, aunque sólo ha tes­ti­fi­cado el socio res­pon­sable en la in­ves­ti­ga­ción in­terna, deja al borde de la men­tira al pre­si­dente del BBVA, Carlos Torres, que en todo mo­mento ha man­te­nido que la in­ves­ti­ga­ción in­terna se ha rea­li­zado a fondo y sin cor­ta­pi­sas. Javier López Andreo ha afir­mado que en todo ese pro­ceso su con­sul­tora se quedó al margen de los en­cargos rea­li­zados al co­mi­sario Villarejo ante el in­tento de asalto de Sacyr al banco pre­si­dido en­tonces por FG.

La siempre defendida transparencia para esclarecer todo lo ocurrido en los últimos años en el BBVA queda en entredicho, después de la declaración del socio responsable de PwC, Javier López Andreo, ante el juez de la Audiencia Nacional, Manuel García-Castellón.

Ante la gravedad del testimonio del auditor, BBVA no ha tardado en reaccionar. En una nota recogida por EP, el banco ha ofrecido una versión sorprendente y poco lógica. Para la entidad, en el marco del proceso de investigación 'forensic' de revisión de documentos relacionados con el caso Villarejo se priorizó la posible información relevante, sin que se haya descartado la revisión del resto, dado que la investigación "sigue su curso".

En consecuencia, la entidad destaca que se han añadido líneas adicionales como consecuencia de peticiones del propio juez instructor, "lo que avala el rigor del procedimiento seguido, que es verificable". Añade que BBVA ha liberado a PwC del secreto profesional para que la firma encargada de la investigación 'forensic' pudiera prestar declaración en el día de hoy.

Testimonio de PwC

El testimonio de López Andreo, el investigador de PwC, es radicalmente opuesto. Según ha declarado el auditor al juez García Castellón, su investigación se vio descafeinada en determinadas actividades y la consultora quedó al margen del inicio de las relaciones entre el BBVA de Francisco González (FG) y el comisario José Manuel Villarejo: la investigación a Sacyr y el entonces presidente de la constructora, Luis del Rivero, en su intento de hacerse con el control del grupo bancario.

El directivo de la consultora, que ha participado junto a los despachos Garrigues y Uría Menéndez en la investigación interna que arrancaba en enero de 2019 de manera oficial, sí tuvo que rastrear diversas claves sobre las relaciones de Julio Corrochano, anterior responsable de Seguridad, y de Antonio Béjar, despedido tras estar al frente de Riesgos, con la sociedad Cenyt de Villarejo.

López Andreo ha reconocido ante el juez de la Audiencia Nacional que la parte de su investigación aún no ha finalizado y sus dos compañeros de la consultora, Alberto García Martín y Legre Zayas, no han tenido ya tiempo para testificar en la citación realizada a todos ellos.

La Junta y la prensa

El levantamiento del secreto del sumario sobre el caso FG-Villarejo y todas las contradicciones y revelaciones que se han producido hasta el momento invitan a pensar a que la junta de accionistas convocada para el próximo 13 de marzo en Bilbao será tan compleja como la vivida el año anterior, cuando Francisco González renunció "temporalmente" al cargo de presidente de honor con el que se había retirado.

Al margen de las investigaciones supuestamente ilícitas encargadas a Villarejo, el BBVA de Carlos Torres se topa ahora con el rastreo interno a determinados empleados y sus relaciones con algunos periodistas de información económica, una práctica que se remonta desde hace una década y que afectaría a varios responsables de comunicación del banco: desde Ignacio Moliner hasta el actual, Paul G. Tobin.

Si el departamento de comunicación del BBVA ya estaba en el punto de mira de la actual cúpula, tal y como ya adelantó hace días capitalmadrid.com, la relevación de estas investigaciones sobre las conversaciones con periodistas ha encendido luces de alerta tanto dentro como fuera de la sede de La Vela, el cuartel general del banco.

La Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) y la Federación de Asociaciones de periodistas de España (FAPE), han lanzado un comunicado conjunto en el que condenan "de forma enérgica" esas prácticas porque "consideramos un ataque a la libertad de acceso a las fuentes y pone en riesgo la transparencia informativa".

En dicho comunicado, esas asociaciones destacan "la especial gravedad de esas intervenciones sobre correos y llamadas entre periodistas y empleados del banco, así como pinchazos de los teléfonos móviles, que se han realizado de forma sistemática durante cerca de una década, tal y como refleja el sumario".

Por todo ello, desde el sector periodístico se confía en que "la Justicia y las autoridades supervisoras determinarán las responsabilidades que puedan derivarse de este caso". Por el momento, ni Torres ni la cúpula del BBVA han dado explicación alguna a la plantilla sobre este nuevo escándalo.

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