S&P cree que la banca española tiene tiempo para digitalizarse y el riesgo es limitado a medio plazo

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S&P Global Rating considera que los bancos españoles deberán acometer costosas inversiones durante años para gestionar el proceso de integración tecnológica, pero tienen tiempo para la adaptación y el riesgo por la disrupción digital es "limitado" en el corto y medio plazo.

Según apunta en un reciente informe, aunque la nueva generación de clientes nativos digitales se convertirá en mayoría, todavía la gran parte de los clientes bancarios españoles sigue siendo tradicional, favorece la interacción cara a cara y no presiona fuertemente a los bancos para acelerar el cambio.

El impacto en el negocio por la llegada de las fintechs es "limitado", debido a su falta de recursos de inversión, aunque estos nuevos operadores incrementarán la competencia en precios y elevarán el riesgo de mercantilización de algunos productos bancarios. Asimismo, podrían representar una mayor amenaza los neobancos y las grandes compañías tecnológicas.

Sin embargo, S&P ha resaltado que los bancos españoles están muy arraigados para preservar sus franquicias comerciales y son relativamente eficientes y consolidados en comparación con otros países europeos.

En cualquier caso, el riesgo por la irrupción digital para la banca española es "limitado" en el corto y medio plazo, por lo que ve "poco probable" que afecte a su calificación crediticia.

"La demanda de los clientes para la banca digital evolucionará gradualmente, dando a las entidades tiempo para adaptarse, y los bancos, particularmente los grandes, se están preparando proactivamente para ello. Veremos una mayor competencia de precios y una tendencia hacia una mayor mercantilización del producto, lo que ejercerá presión sobre la rentabilidad de los bancos. Sin embargo, en general, esperamos que los bancos conserven sus franquicias comerciales centrales, incluso si en algunos nichos como préstamos al consumo, pagos o 'wealthtech' parte del negocio va a los recién llegados", ha explicado S&P.

Aunque las entidades están haciendo frente a la irrupción tecnológica al aumentar su presupuesto para la transformación, la agencia de calificación ha constatado que progresan a dos velocidades diferentes, tomando el liderazgo los grandes bancos y quedando más rezagados los pequeños, al tener una menor capacidad de inversión.

"Los bancos regionales más pequeños que demuestren una adaptación lenta o no puedan hacer frente a costosas inversiones en IT y a los costes de transformación podrían ser más vulnerables a las rebajas de calificación", ha advertido S&P.

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