ANÁLISIS

A Hacienda no le salen las cuentas con la tasa Tobin que irrita a la banca y a la bolsa

Bruselas sigue sin in­cluir los Presupuestos es­pañoles en el orden del día del Eurogrupo

Ministerio de Economía y Hacienda
Ministerio de Hacienda.

Los dos nuevos im­puestos con los que el Gobierno tiene pre­visto in­gresar unos 2.050 mi­llones de euros adi­cio­nales al año, la co­no­cida como tasa Tobin a la banca y la tasa Google a las em­presas tec­no­ló­gi­cas, van a tener muy di­fícil su en­trada en vigor este año, aunque se aprueben los Presupuestos antes de las va­ca­ciones de ve­rano.

Al ser impuestos de nueva creación necesitan ser aprobados como leyes independientes, lo que conlleva toda una serie de trámites legislativos temporales que hacen muy difícil su aplicación este año.

La Comisión Europea y el Consejo de Ministros de Economía y Finanzas, el Ecofin, son muy conscientes de ello. Este último elude incluir ningún tipoi de debate sobre los Presupuestos españoles en el orden del día mientras no reciba las líneas maestras del mismo desde Madrid. Aunque esta semana se reúnen, primero el eurogrupo el lunes y el Ecofin el martes, las cuentas españolas no figuran en ninguna de ambas agendas.

Hasta el momento, las conversaciones a las que alude el Gobierno, según las cuales estaría recibiendo el visto bueno a sus proyecciones y nuevas medidas, se realizan exclusivamente de manera informal, pero fuentes del Consejo aseguran a Capitalmadrid, que no se manifestarán sobre las mismas hasta tanto no tengan el proyecto de Presupuestos sobre la mesa.

Los proyectos de las nuevas figuras impositivas por las que el Gobierno prevé ingresar 2.050 millones de euros adicionales están hechos. Son los mismos que ya aprobó el Consejo de ministros en enero del pasado año y que decayeron una vez que se convocaron nuevas elecciones.

Las previsiones de ingresos son muy similares a las proyectadas entonces, 1.200 millones previstos por la tasa Google y 850 por la Tasa Tobin, si bien es cierto que tanto los expertos, como la Airef cuando analizó el proyecto del Gobierno Sánchez consideró exageradas las previsiones. En concreto la Autoridad de Responsabilidad Fiscal estimaba unos ingresos de entre 420 y 810 millones por la tasa Tobin y de entre 546 y 968 millones por la tasa Google.

Bruselas presenta ahora más reticencias a la aplicación de la tasa Google ya que es partidaria de esperar a que se logre un acuerdo en el seno de la OCDE para evitar nuevas disensiones en el ámbito comunitario y tratando también de no dar más excusas a Donald Trump para que anuncie nuevas represalias en defensa de los impuestos que ingresa Estados Unidos gracias a sus multinacionales de las nuevas tecnologías.

El presidente de Estados Unidos advertía la pasada semana, en tono de amenaza, que ha llegado el momento de poner en la agenda la nueva relación comercial con sus socios comunitarios. Antes de que vaya a más la precampaña electoral en EEUU no cabe descartar ninguna nueva amenaza de Trump que ya ha provocado serios problemas de rentabilidad al sector del aceite de oliva,

En cuanto a la tasa Tobin, aunque la aplican de hecho países como Bélgica, Francia, Italia, e incluso el Reino Unido, aunque ya está fuera de la UE, cada país lo hace con normas propias al haber fracaso el Ejecutivo comunitario a la hora de coordinar y aprobar un proyecto común. El excomisario de asuntos Económicos, el francés Pierre Moscovici, admitiría que ha sido una de sus principales frustraciones al no conseguir ver aprobado una normativa común para los 27.

A las dificultades normales para poder recaudar lo previsto por parte del Gobierno con la tasa Tobin hasta tanto no se apruebe el proyecto de Ley, hay que añadirle la presión que sigue ejerciendo la banco en los ámbitos nacionales e internacionales y los problemas técnicos de aplicación.

Según las estimaciones de los departamentos concernidos del gestor de Bolsas y Mercados Españoles, su puesta en funcionamiento podría dilatarse al menos 18 meses por cuestiones técnicas. Según estimó BME con ocasión de la aprobación del Decreto Ley que aprobaba la tasa en enero del 2019, su aplicación requiere un cambio relevante en los sistemas informáticos, ya sea de la firma encargada de hacer la liquidación en España, Iberclear, la sociedad dependiente de Bolsas y Mercados Españoles o de los otros agentes intermediario o brókeres.

Las dudas sobre cómo se podrá logar el incremento de ingresos previstos por el Ejecutivo con la tasa Tobin aumentan cuando se tiene en cuenta supone una carga adicional a los costes de operar en bolsa muy relevante. El presidente no ejecutivo de BME, Antonio Zoido, uno de los más activos representantes del sector en contra del gravamen, calculaba en su día que un impuesto del 0,2% a la compra/venta de acciones, como decretó el Ejecutivo de Sánchez en el proyecto de enero del año pasado, suponía multiplicar por 66 el coste de una transacción.

Hacienda no cuenta con excesivo margen para reducir los costes mientras espera a que se generalice el aumento de ingresos con estas nuevas figuras que resultará complejo, por no decir muy difícil aplicar este mismo año.

Reducir el gasto farmacéutico no hospitalario, así como los incentivos a la contratación y las diversas subvenciones no parece que se vayan a plantear en el mejor momento. En el Ministerio de Trabajo miran día a día con enorme preocupación lo que pueda ocurrir con los datos de paro del mes de febrero. La suspensión del Mobile World Congres de Barcelona hace prever unos datos un significativo incremento del paro registrado de este mes, tras el peor enero desde 2013, año que ha batido los peores registros de nuestra reciente historia.

Tampoco los bancos españoles están para tirar cohetes. El beneficio el año pasado se ha recortado casi un 20 %, y con las nuevas exigencias de Europa este año apunta que no va a ir mejor. Sería un error pensar que si la banca vuelve a recortar beneficios esto solo perjudicaría a los grandes accionistas de la misma. Si un sector tan importante como el que facilita la financiación a la empresa española se resiente, no debe caber la menor duda a nadie, que toda la economía y el empleo lo van a sufrir. Cuanto antes clarifique el Ejecutivo sus cuentas y como tiene previsto conseguirlo, más pronto los grandes inversores sabrán a qué atenerse.

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