Blanqueo de Capitales con­firma en 2014 que el ex co­mi­sario es­taba de­trás

BBVA sabía desde 2011 que Villarejo era titular de Cenyt

Los en­car­gos, pese a todo, se pro­longan hasta cuando Torres ya era con­se­jero de­le­gado

FG y Carlos Torres
FG y Carlos Torres

El de­par­ta­mento de Blanqueo de Capitales ra­ti­ficó en 2014 lo que ya en el BBVA había cons­tancia desde tres años an­tes: José Manuel Villarejo era el ti­tular real de Cenyt, la em­presa con­tra­tada en 2004 para abor­tar, en teo­ría, el in­tento de "asalto" de Sacyr al grupo ban­cario pre­si­dido por Francisco González. Ese co­no­ci­miento no fue óbice para se­guir ha­ciendo en­cargos a la so­ciedad del co­mi­sario en años pos­te­rio­res, in­cluso cuando ya era con­se­jero de­le­gado Carlos Torres, el ac­tual pre­si­dente.

Ni el conocimiento de quién estaba realmente de Cenyt ni el incumplimiento del código interno en la contratación de los servicios de la sociedad del ex comisario (en prisión preventiva) José Manuel Villarejo fueron en su momento un dique para dejar de mantener los encargos tiempo después de haberse constatado la presencia del comisario ya jubilado y en prisión.

Según el sumario del caso, al que ha tenido acceso www.capitalmadrid.com, el representante legal del banco, Adolfo Fraguas, admite en un primer momento que ya en 2011 había constancia de que Villarejo estaba detrás de Cenyt, algo que se ratifica por el departamento de Blanqueo de Capital en 2014, aunque los miembros de esa unidad del banco no sabían "que era policía".

Fraguas, durante todas las horas que duró su declaración en jornadas distintas, lamenta que las contrataciones de Cenyt, tanto por el responsable entonces de Seguridad, Julio Corrochano, como por el directivo de Riesgos, Antonio Béjar, se hicieron por cauces opacos a los procedimientos internos de contratación del BBVA.

Pese a todos estos precedentes, el BBVA confió aún más encargos a la sociedad de Villarejo cuando Ángel Cano había dejado de ser consejero delegado en mayo de 2015 y cuando Carlos Torres, el actual presidente del grupo, ya se había convertido en el número dos de Francisco González, el ex presidente imputado.

Torres, a finales de enero, aseguró durante la presentación de los resultados anuales del BBVA en 2019 que nadie del actual consejo de administración o de la cúpula del banco tenían implicaciones en el caso Villarejo, algo que se contradice con la declaración prestada por el representante legal.

Sin contratos

Respecto al contrato a Cenyt para investigar a Ausbanc, la asociación presidida por Luis Pineda, el representante legal del banco declaró que "no hemos localizado contrato escrito y el señor Corrochano señala que era una cuestión confidencial que no hubiera contrato. Fue un acuerdo verbal", según Fraguas por el que se abonó 211.000 euros.

Esa misma cantidad es la que figura en otro encargo para evitar ataques yihadistas y que fue firmado a finales de 2015 cuando Carlos Torres ya llevaba varios meses en el cargo como consejero delegado. De este encargo, tampoco consta contrato alguno, según el representante legal que declaró por el BBVA como persona jurídica imputada en el caso que se investiga por el juez de la Audiencia Nacional, Manuel García-Castellón.

Pese al acuerdo verbal para investigar a Ausbanc, Adolfo Fraguas cree que "hay entregables desde el año 2013 hasta finales de 2014 o principio de 2015", cuando aún Ángel Cano desempeñaba sus últimos meses como consejero delegado y antes de que fuera sustituido por Carlos Torres.

Sobre la denuncia anónima presentada por el BBVA, y de la que el banco se retiró una vez que fue imputado como persona jurídica, Fraguas afirma que "lo sabía la presidencia y los servicios jurídicos, lógicamente. No queríamos que el señor Pineda convirtiera su juicio en un juicio contra el BBVA".

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