Los peritos del BdE mantienen que la retirada de depósitos forzó la resolución del Popular

Los peritos del Banco de España sostienen que la retirada de depósitos forzó la resolución del Banco Popular

Fiscalía y acusaciones exigen la declaración presencial del ex ministro de Economía y vicepresidente del BCE, Luis de Guindos

Solo han hecho falta tres días, de los cinco que estaban previstos, para la declaración de los inspectores del Banco de España que actúan como peritos de la Audiencia Nacional y a los que se les pedía aclarar las muchas dudas que genera su informe de más de 430 páginas sobre las causas de la resolución y venta por un euro del Banco Popular. Se trataba, según fuentes jurídicas, de una de las declaraciones clave, desde el punto de vista técnico, para aclarar si el Popular era viable o no y por qué se decidió su resolución.

Tras unas doce horas de interrogatorio a los peritos, una cosa parece cierta, el Banco de España y la JUR tuvo que tomar la decisión de vender el banco por la enorme retirada de liquidez que no permitía su actividad habitual sin una ayuda extraordinaria. En cambio, se mantienen muchas dudas sobre si el folleto de ampliación ofrecía una imagen fiel o no de la entidad.

La contabilidad de las entidades financieras tiene muchas lecturas. En la declaración de los peritos ellos mismos han expresado algunas dudas. Si bien el primer día, cuando les interrogaran el juez instructor José Luis Calama, el fiscal Antonio Romeral, y los abogados de la OCU y de Pimco, los peritos hablaron de trampas contables, en cambio, cuando un día más tarde llegó el turno de las acusaciones y las defensas han manifestado tantos matices que serán los jueces quienes tengan que decidir.

Las fuentes jurídicas consultadas interpretan como lógicas las diferentes respuestas que se puedan ofrecer a una misma cuestión dependiendo de quién sea quien formule la pregunta. En lo que todos coinciden es en señalar que la comparecencia de los peritos del Banco de España, Santiago Ruiz-Clavijo y Pablo Hernández va a ser determinante, no en esta fase de instrucción, sino en la fase testifical cuando llegue el momento de la celebración del juicio oral. Allí estarán obligados a decir la verdad, al comparecer ya como testigos, y tendrán menos margen de flexibilidad a la hora de interpretar su propio informe de la que han tenido durante su comparecencia en la fase de instrucción.

Conviene recordar que a diferencia de lo que ocurrió en la pericial del caso Bankia, donde los peritos, Antonio Busquets y Víctor Sánchez Nogueras, fueron elegidos porque se ofrecieron ellos para hacer el trabajo. En cambio, en el caso del Banco Popular, a Ruiz-Clavijo y Hernández Romeo, se les considera inspectores próximos a la cúpula del Banco de España, la que los eligió para la realización del peritaje.

Tan próximos, recuerdan algunos inspectores del supervisor, que uno de ellos tiene una relación familiar próxima al subgobernador del Banco de España en el momento de la resolución, Javier Alonso, y quien habría sido uno de los principales impulsores de la idea de la resolución del Popular.

El propio Javier Alonso admitió públicamente, un año después de la resolución, con ocasión de la celebración de un seminario organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica, que Banco Popular tenía más garantías de las que presentó al Banco de España, lo que le habría permitido obtener más liquidez, pero no las presentó. Pese a ello, Alonso añadiría que la ejecución de la resolución no se habría demorado mucho tiempo, "aunque eso dependía de cuánto efectivo retiraban los clientes".

Discrepancia clave que podrá aclarar en las próximas semanas ante el mismo juez de instrucción de caso. Es una de las 3 comparecencias clave que todavía restan en el proceso de instrucción, antes de que el juez, José Luis Calama, decida fijar la fecha de juicio oral. Las otras dos comparecencias restantes son la del representante de la CNMV y la del exministro de Economía y actual vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos.

Las acusaciones y el fiscal han pedido al juez que Luis de Guindos comparezca en persona en la fase de instrucción y no responda por escrito a las preguntas, como ha solicitado el vicepresidente del BCE. La decisión la adoptará el juez en los próximos días una vez que ha fijado las comparecencias restantes, una por semana, a partir del 4 de marzo.

Fuentes jurídicas consideran que la incógnita fundamental a resolver con estas comparecencias es si las cuentas del Popular ofrecían una imagen fiel de la entidad o no. Será la pieza determinante de las defensas de cara a que los exaccionistas puedan recuperar o no su inversión.

En este punto la comparecencia de los peritos durante los tres primeros días de la semana no ha sido clara. Unas fuentes defienden que los peritos habrían asegurado que el Popular hacía pequeñas trampas contables y otras presuntas irregularidades, lo que habría determinado que los inversores acudieran a la ampliación de capital de 2016.

En cambio, otras fuentes insisten en recoger del informe y de la declaración de los peritos en la Audiencia Nacional que a fecha de 31 de diciembre de 2016 el Banco Popular era solvente, viable, fiable, estable y sólido. Al menos según las normas NIIF de la IASB (International Accounting Standards Board).

Precisan estas fuentes que resulta lógico que con las dudas que expresan quienes tenían el conocimiento diario del Banco Popular, desde Europa, desde la Junta Única de Resolución, al frente de la cual incomprensiblemente se mantiene Elke Köning, no quieran tomar una decisión sobre las reclamaciones de los exaccionistas del Popular.

Advierten fuentes jurídicas que los interesados que todavía siguen el caso deben calcular que por la vía penal abierta en la Audiencia Nacional se tardará en tomar una decisión al menos tres años más. Siempre, en el mejor de los casos.

Artículos relacionados