El re­pre­sen­tante legal del banco jus­ti­ficó su des­pido por las primas a Cenyt sin éxito

BBVA apaga el frente laboral con su ex empleado Béjar pero complica el penal

El caso FG-Villarejo con­di­ciona el pago total de 1,7 mi­llones si es al final con­de­nado

FG y Carlos Torres
FG y Carlos Torres

Tregua tem­poral y sor­pren­dente entre el BBVA y el ex­di­rector de Riesgos y pre­si­dente de Castellana Norte, Antonio Béjar, uno de los impu­tados en el caso FG-Villarejo que más ha tras­la­dado res­pon­sa­bi­lidad hacia la cú­pula del banco y sobre todo a su ex pre­si­dente. Francisco González. Béjar y el BBVA han fir­mado la paz so­cial por 1,7 mi­llones de in­dem­ni­za­ció­n-­pero no la pe­nal-, lo que ha le­van­tado todo tipo de es­pe­cu­la­ciones sobre su con­ti­nuidad como "parte acu­sa­dora" contra la en­tidad por el es­pio­naje del ex co­mi­sario Villarejo con­trado bajo la pre­si­dencia de Francisco González.

El exdirectivo de riesgos y expresidente de Castellana Norte, Antonio Béjar, ha llegado a un acuerdo de conciliación con el BBVA por el que el banco le abonará 1,7 millones de euros como contraprestación bruta tras su fulminante despido del grupo que ahora preside Carlos Torres.

El acuerdo alcanzado en el juzgado de lo social número 10 de Madrid fija que Béjar no realizará actividades con la competencia, tanto del banco como de Castellana Norte, en el plazo de dos años y que devolverá más de 900.000 euros si es condenado en firme por el caso Villarejo a más de un año de prisión.

Béjar ha sido uno de los únicos investigados en este caso que no se acogió a su derecho a no contestar ante el juez de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, ante el secreto de sumario que se ha levantado hace tan sólo unos días sobre el caso de los espionajes encargados al comisario ya jubilado José Manuel Villarejo. El propio FG y el banco, mediante su representante legal Adolfo Fraguas, también declararon.

Fuertes acusaciones contra Béjar

De hecho, el propio Fraguas se mostró algo más que contundente contra Antonio Béjar y el antiguo responsable del seguridad del BBVA, Julio Corrochano, al acusarlos de haberse saltado, su calificativo es "violado", la política de compras y contratación del BBVA con proveedores como era Cenyt, la sociedad de Villarejo.

"El hecho es que han violado la política de compras del banco. Lo han hecho al margen de nuestras políticas y han violado nuestros procedimientos. Uno por no haber pasado por el procedimiento de compras y el otro al haber verificado la prestación de unos servicios que supuestamente eran de recuperación y que no se han producido. No los hemos recuperado", afirmaba Fraguas en un momento de su dilatada declaración ante el magistrado de la Audiencia Nacional.

Sin beneficio

El representante legal del BBVA en el juicio del caso FG-Villarejo sostiene de manera reiterada que las investigaciones encargadas para recuperar las deudas de algunos promotores inmobiliarios, como es el caso de Luis Portillo (Colonial), fueron infructuosas para el banco, pese a las primas por éxito suscritas y pagadas.

"Entregables hay y son numerosos. Algunos incorporan información sobre bienes de estas personas en lugares exóticos. Pero lo que no hemos conseguido, gracias a ellos, es recuperar dinero de lo que realmente nos debían nuestros deudores. La mayor parte de los entregables nos los ha proporcionado el señor Béjar. Entiendo que se los entregaba el señor Redondo", éste último socio de Villarejo en Cenyt.

El interrogante que ahora se abre es si, el acuerdo laboral alcanzado entre Béjar y el BBVA, se extenderá más allá y suponga una tregua más prolongada en el horizonte penal que ambas partes aún tienen que afrontar pro el caso de los espionajes diversos que se encargaron a Villarejo bajo la presidencia de Francisco González.

De hecho, Béjar recurrió al responsable de Seguridad del banco, Julio Corrochano, por orden directa de FG tras el fracaso de las investigaciones de Kroll sobre los deudores inmobiliarios del BBVA, entre ellos Luis Portillo o Fernando Martín.

Artículos relacionados