BOLSA

Sniace, la solera no es suficiente

Los ru­mores sobre la pre­sen­ta­ción de unos malos re­sul­tados al cierre del 2019 están hun­diendo la co­ti­za­ción de Sniace hasta ni­veles in­só­li­tos. Este his­tó­rico de los mer­cados atra­viesa su peor mo­mento en sus más de 40 años en Bolsa tras una dé­cada en con­tinuo re­tro­ceso. Un de­te­rioro que al­gunos ope­ra­dores vienen ad­vir­tiendo desde hace tiempo.

Los que conocen bien a la papelera cántabra confían ya poco en su capacidad de supervivencia. Aseguran que no hay más que echar un vistazo al estado de sus instalaciones, mal atendidas y obsoletas. Las últimas ampliaciones de capital, cuatro en tres años, apenas han logrado alargar la agonía. Según “las malas lenguas” en los foros, estas ampliaciones no servirán para alcanzar objetivos del plan estratégico que cierra este año.

Algo que no concuerda con las expectativas depositadas por el grupo en el plan trienal puesto en marcha por la compañía en 2018, en el que esperaba alcanzar toda la capacidad productiva de su planta para elevar su actividad de negocio hasta los 100 millones de euros. Y es que el compuesto cocinado en su fábrica es un producto cada vez más codiciado por su condición verde al transformar la madera de eucalipto en un material tan complejo por la fibra viscosa biodegradable destinada a la fabricación de productos no contaminantes.

Pero, aunque logre alcanzar esta cifra, y no parece se vaya a desviar mucho, eso no está siendo suficiente para compensar el resto de líneas de balance, en especial el resultado y el Ebitda, que siguen reflejando saldos negativos. Al cierre del tercer trimestre las pérdidas del grupo superaban los 11 millones de euros debido al deterioro de los activos de cogeneración por un importe superior a los 8 millones de euros, lo cual ha supuesto una salida masiva de accionista a partir de la presentación de estas cuentas en noviembre.

En lo que va de año ya pierde casi un 25% adicional y su cotización ha marcado mínimos históricos por debajo de 0,05 euros., entrando en el nada selecto grupo de los valores con menor precio del mercado continuo. Toda una señal de alerta para los inversores más especulativos en busca de sacar provecho de los esfuerzos por reflotar uno de los valores con más solera del mercado español.

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