Las com­pañías su­frieron en 2018 un de­te­rioro de 4.530 mi­llones de euros en sus cuentas

Deloitte advierte de los riesgos de las eléctricas ante la caída del valor de sus activos

Alerta que tal si­tua­ción po­dría pro­vocar pér­didas en al­gunas em­presas

Presentación informe Deloitte.
Presentación informe Deloitte.

Las com­pañías eléc­tricas van a jugar un papel clave en los pró­ximos años en la eco­nomía es­pañola y en la transición ener­gé­tica de la Unión Europea pero existen riesgos in­he­rentes para el sector en el pro­ceso. Un in­forme de la firma Deloitte des­vela que las com­pañías dell sector se en­cuen­tran fuer­te­mente afec­tadas por los de­te­rioros de los ac­tivos y señala que, en tal si­tua­ción, se po­dría llegar a pro­ducir la en­trada en pér­didas de al­gunas com­pañías.

En el ejercicio 2018, las eléctricas en un su conjunto, sufrieron un deterioro de 4. 530 millones de euros en sus cuentas, debido a la minusvaloración de registraron determinados activos, que han continuado a lo largo de 2019.

Esta minusvalía ha sido provocada, según Deloitte, por el proceso de transición energética y la descarbonización de la economía. Asimismo, subraya que las empresas deben invertir volúmenes muy significativos y crecientes como consecuencia de los retos a los que deben hacer frente en los nuevos cambios que se están produciendo.

Un sector intensivo en activos

En el documento que Deloitte ha elaborado para la Fundación Naturgy, destaca que el eléctrico es un sector intensivo en activos y con largos periodos de maduración, por lo que las rentabilidades son bastante ajustadas. En el periodo de 2016-2018, la rentabilidad media que se alcanzó fue de un 3,62%, calificada de “razonable” y “adecuada”.

“Para conseguir estas rentabilidades, el sector eléctrico debe invertir volúmenes muy significativos y crecientes, como consecuencia de los retos a los que debe hacer frente para dar respuesta al proceso de cambio tecnológico y transición energética que se está produciendo”, resalta el informe. En el ejercicio 2018, las inversiones del sector eléctrico en España superaron los 4.200 millones de euros.

Necesidades financieras elevadas

El sector tiene un inmovilizado de aproximadamente 157.000 millones de euros a nivel global, de los cuales unos 62.000 millones se encuentran en España. La deuda financiera necesaria para financiar sus actividades asciende a 76.756 millones de euros a nivel global. De ellos, unos 23.816 millones corresponden a sus actividades en España.

La financiación de estos activos se ha realizado con una estructura de balance que incluye, entre otras partidas, deuda y fondos propios. Así, el ratio de apalancamiento y el ratio de devolución de la deuda de las compañías eléctricas se situaban en 2018 en, aproximadamente, un 26,8%.

En su conjunto, las cinco grandes eléctricas –Iberdrola, Endesa, Naturgy, EDP y Viesgo-, lograron en 2018 una cifra de negocios de unos 96.000 millones de euros a nivel global -41.000 millones corresponden a España-. El empleo que generan supera los 69.000 trabajadores y unos 27.000 se encuentran en España.

Miguel Ángel Lasheras, consultor, y Oliveiro Álvarez, socio de Deloitte, señalaron en la presentación, que el sector va a jugar un papel “clave” en la economía española y en toda la transformación energética que se producirá en los próximos años en España y en toda la Unión Europea para hacer frente a la descarbonización.

Ahora bien, advierten de que las cosas serán mucho más sencillas para las eléctricas si existe un mercado regulatorio estable. “El relato está asumido. Otra cosa es que se transforme en realidad. Habrá que poner sentido común a todo lo que nos va a tocar vivir en los próximos años”, apuntó Lasheras.

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