El con­se­jero de­le­gado con­firma que el nuevo banco man­tendrá la in­clu­sión fi­nan­ciera

Jordi Gual y Gortázar destacan los valores y puntos comunes de CaixaBank y Bankia

El ac­tual pre­si­dente apro­vecha la junta para pasar el tes­tigo a José Ignacio Goirigolzarri

Gortázar y Gual, en la junta general de CaixaBank.
Gortázar y Gual, en la junta general de CaixaBank.

Jordi Gual y Gonzalo Gortázar, pre­si­dente y con­se­jero de­le­gado de CaixaBank, han de­fen­dido su fu­sión con Bankia tanto por su en­caje es­tra­té­gico y em­pre­sa­rial como por el com­pro­miso so­cial que ha mar­cado a los dos grupos pro­ce­dentes de dis­tintas cajas de aho­rros. En este sen­tido, Gortázar ha con­fir­mado la in­ten­ción de man­tener la pre­sencia del nuevo grupo en todos los mu­ni­ci­pios y con­tri­buir así a la in­clu­sión fi­nan­ciera. Gual, por su parte, se ha des­pe­dido de los ac­cio­nistas en la junta ce­le­brada en Valencia.

Luz verde a la fusión de CaixaBank con Bankia. Una operación con la que se adelantan a todos los retos actuales y futuros como el mayor banco en España por activos totales, según han destacado los máximos responsables de la entidad con origen en Cataluña ante los accionistas reunidos en Valencia.

Tanto el presidente, Jordi Gual, como el consejero delegado, Gonzalo Gortázar, han indicado que esta operación se justifica más allá de la lógica empresarial, ya que las dos entidades comparten valores comunes como herencia de sus orígenes como cajas de ahorros.

"CaixaBank no desaparece. El alma de La Caixa sigue presente", ha defendido Jordi Gual ante algunas intervenciones que cuestionaban esta fusión porque suponía una renuncia a los orígenes fundacionales del banco y a su compromiso con la sociedad.

El presidente de CaixaBank ha aprovechado la junta celebrada en Valencia para despedirse de su cargo y ha pasado el testigo a José Ignacio Goirigolzarri, el actual presidente de Bankia que se mantendrá con algunas funciones ejecutivas en el nuevo banco resultante de la fusión.

Gonzalo Gortázar, que se mantendrá como consejero delegado en el banco fusionado, ha reconocido la profesionalidad tanto de los empleados de CaixaBank como de Bankia y ha subrayado la intención de mantenerse en los 2.200 municipios en los que están presentes, sobre todo en los 290 en los que son la única entidad bancaria.

De esta manera, el consejero delegado de CaixaBank confirma la voluntad del nuevo banco de evitar la exclusión financiera y ha descartado que con la nueva ola de fusiones se contribuya a generar un oligopolio ya que "la competencia es muy intensa en el sector", tanto por parte de los bancos tradicionales como por la entrada de competidores tecnológicos.

Ajustes pendientes

Buena parte de las intervenciones en la junta han sido de los representantes sindicales, que han mostrado su temor a los ajustes de plantilla que se deriven de la fusión de CaixaBank y Bankia. Ruth Bolaños, de CCOO, ha reclamado "una mayor responsabilidad social y para con la plantilla".

Tanto el presidente como el consejero delegado han emplazado a todos ellos a las negociaciones que se abrirán en el primer trimestre de 2021, cuando la fusión legal se haya cerrado.

Gonzalo Gortázar ya había avanzado, durante su intervención inicial en la junta de accionistas, que ya se está trabajando en "cuantificar el exceso de personal" que se derive de la fusión.

Como en otras ocasiones, el consejero delegado no ha ofrecido datos concretos y ha compartido las inquietudes de los representantes sindicales, aunque la mayoría de ellos han intervenido con un tono muy moderado ante los máximos responsables de CaixaBank y sus consejeros.

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