La ecua­ción de canje de la fu­sión: 0,6845 ac­ciones nuevas por cada una de Bankia

CaixaBank persigue ser el mayor banco con el espíritu basado en la obra social de las cajas

La fu­sión ga­ran­tiza la in­clu­sión fi­nan­ciera con una red en más de 2.000 mu­ni­ci­pios

osé Ignacio Goirigolzarri y Gonzalo Gortázar.
José Ignacio Goirigolzarri y Gonzalo Gortázar.

Los ac­cio­nistas de CaixaBank darán este jueves el úl­timo paso para la crea­ción del primer banco en España por ac­ti­vos, pero con un claro com­pro­miso so­cial como ha ca­rac­te­ri­zado a las cajas de aho­rros ori­gi­na­rias de la nueva en­ti­dad. Así se ha man­te­nido por parte de los má­ximos di­rec­tivos de Bankia como de CaixaBank que han de­fen­dido la cul­tura común de ambos grupos en as­pectos como la in­clu­sión fi­nan­ciera.

La ecuación de canje ya quedó fijada en 0,6845 acciones nuevas por cada una de la entidad absorbida.

La fusión de CaixaBank y de Bankia avanza según lo previsto y a partir de este jueves ya tendrá el beneplácito de los accionistas de la primera entidad en la junta que se celebra en Valencia, la misma ciudad en la que ya se refrendó la operación por parte de los accionistas del grupo presidido por José Ignacio Goirigolzarri.

La creación del mayor banco en España con más de 660.000 millones de euros en activos totales se ha visto acelerada ante la crisis económica derivada de la pandemia sanitaria, pero también ante el prolongado horizonte de tipos de interés en negativo que lastra la rentabilidad de todos los bancos.

Eso sí, esta fusión no supone tan sólo la creación de un banco de mayor tamaño y con un potencial de rentabilidad en torno al 8,2% en 2022, como ya explicó el presidente de la entidad resultante, José Ignacio Goirigolzarri, durante la última junta de accionistas de Bankia celebrada esta misma semana.

CaixaBank y Bankia son dos grupos creados a raíz de múltiples fusiones de antiguas cajas de ahorros, sobre todo en la última década como consecuencia de la crisis financiera e inmobiliaria sufrida.

La cultura común de ambos bancos, que en el primer trimestre de 2021 pasará a ser uno con la integración legal, permitirá el mantenimiento del carácter social que ha marcado a las cajas de ahorros desde su creación centenaria.

Prueba de ello es que el banco resultante estará presente en más de 2.200 municipios españoles y en 290 de los mismos será la única entidad bancaria existente. La extensa red de oficinas, como indicaba Goirigolzarri ante los accionistas de Bankia, permitirá garantizar la inclusión financiera de algunos territorios abandonados por otros grupos bancarios ante la falta de rentabilidad en el negocio.

Canje ajustado

Los responsables tanto de CaixaBank como de Bankia han defendido la fusión anunciada a primeros del pasado mes de septiembre, ya que se trata de una operación con la que se anticipan a un futuro todavía incierto como consecuencia del impacto del coronavirus en la economía.

Según lo acordado, la ecuación de canje será de 0,6845 acciones nuevas de CaixaBank por cada una de Bankia, lo que supone una prima del 20% a cierre del 3 de septiembre o del 28%, según la cotización media en los tres meses anteriores al anuncio de la fusión, como ya indicó José Ignacio Goirigolzarri ante los accionistas del banco con presencia del Estado en su capital.

Fundación La Caixa

La Fundación La Caixa se mantendrá como el máximo accionistas del nuevo banco, con un 30% de su capital, mientras que el Estado, mediante el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), tendrá una participación en torno al 16% mediante la que se aprovecharán las oportunidades para recuperar las ayudas inyectadas a Bankia.

El nuevo CaixaBank, desde que se anunció la operación, ha generado más movimientos en el sector bancario español, algunos con poco éxito como la fusión entre el BBVA y el Banco Sabadell. Unicaja y Liberbank, por su parte, retomaron las negociaciones rotas a primeros de 2019 para la creación de un grupo de mayor tamaño ante las actuales circunstancias bancarias y económicas.

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