OPINIÓN

Elecciones en Cataluña: de momento importa más el Barça que la Generalitat

ERC li­dera todas las en­cues­tas, hay di­vorcio en la ex Convergencia, y pa­sión por la elec­ción a la pre­si­dencia del Barça

Cataluña y Europa
Cataluña y Europa

Aún faltan más de dos meses para que se ce­le­bren las elec­ciones en Cataluña, pro­gra­madas para el 14 de fe­brero, pero ya casi todos los par­tidos que con­cu­rrirán tienen de­fi­nida su es­tra­tegia y lí­deres ante un voto que apunta, según los pri­meros son­deos, a la vic­toria de ERC. Antes, a me­diados de enero, otra elec­ción, la pre­si­dencia del Barça, des­pierta para mu­chos más pa­siones que la su­puesta in­de­pen­den­cia.

La campaña electoral catalana fue resultado de la inhabilitación del presidente Quim Torra (JxC) – ya nadie se acuerda de él – en una gestión polémica bajo la batuta, desde Waterloo, del ex president Carles Puigdemont.

Automáticamente pasó a ejercer sus funciones el vicepresident Pere Aragonés (ERC), bajo la sombra, desde la cárcel, por parte de Oriol Junqueras. Aragonés, caracterizado por su pragmatismo, fue el primero en ser nombrado oficialmente candidato a la presidencia de la Generalitat por parte de ERC.

Su estrategia es bien simple. Mucho realismo con apoyo a los Presupuestos del gobierno de Pedro Sánchez y, sobre todo, gestionar, más bien que mal, el impacto del Covid-19 en Cataluña. Procura no meter la pata y con un perfil tan discreto que ni siquiera ocupa el despacho del president, en el Palau de la Generalitat. Todo apunta que si llegará a la silla presidencial, pero con el aval de los votos del 14-F.

Difuntos políticos

Entretanto, en las filas de la difunta Convergencia, se han ido sacando las tripas, políticamente hablando, sabiendo que serán comparsas en el futuro gobierno. Sus seguidores deberán optar por la opción pro independentistas que marca Carles Puigdemont desde el exilio voluntario, centrado ahora en la figura de Laura Borrás, portavoz de JxC en el Congreso, cuya formación ha mantenido el no a los presupuestos del gobierno estatal.

Al contrario que el Partit Demòcrata, heredero oficial de la enterrada Convergencia, que a última hora dio el si a los presupuestos sanchistas. Lo mismo hizo ERC. El Partit Demòcrata, com pocas opciones, tendrá como candidata a la presidencia a Àngels Chacón. Quedan otros crepúsculos de los restos de Convergència, formando otros dos partidos, también con escasas posibilidades de éxito, aunque si restarán votos tanto a JxC, como al PDCat.

La CUP quiere subir

La CUP tiene previsiones de subir ligeramente y es el único partido que pide un nuevo referéndum por la independencia para antes del año 2025.

A los socialistas del PSC, un tanto desde la barrera, las encuestas les dan un cierto avance, pero sin liderar en las urnas. Todo indica que Miquel Iceta repetirá como candidato, aunque hay quienes no excluyen una sorpresa con el salto del ministro de Sanidad Salvador Illa, a la escena catalana.

Los Comunes tiene a Jessica Albiach como candidata y, según sean las alianzas y necesidades de ERC para formar gobierno en Cataluña, sueñan con la reedición de un segundo tripartido, como el que dirigió el president Pascual Maragall (PSC), con ERC y la camaleónica IC-Verds, que ahora ha dado paso a Catalunya en Comú.

Así las cosas, la gran perjudicada será Ciudadanos, con Carlos Carrizosa como candidato, que verá probablemente muy mermado su peso en el Parlament de Catalunya. Es probable que el PPC levante algo el vuelo. Y, la gran incógnita está con cuantos diputados entrará VOX en escena.

Futybol y Messi

Y ante tanto jaleo de líderes y siglas en lo político, muchos catalanes estarán antes pendientes de las elecciones a la presidencia del Fútbol Club Barcelona, el 24 de enero, donde también incide el perfil político de cada candidato.

El último en anunciarlo ha sido Joan Laporta – que de ser elegido repetiría en el cargo y también intentó formar un partido político y fue parlamentario – que, de manera muy pragmática, que es la tendencia que impera ahora en Cataluña, se ha avanzado a decir que, si es elegido, será el presidente de “tothom”. Es decir, de todos y, remacho, cuando digo “todos, es todos”. Porque culés los hay en todos los partidos políticos. Y Messi, solo uno.

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