Mantenía desde 2012 un con­flicto por des­abas­te­ci­miento de gas a la planta de Damietta

Naturgy sale de Egipto y se libera de la fuerte exposición que tenía en resultados

Vende a la ita­liana ENI su par­ti­ci­pa­ción de Unión Fenosa Gas por 500 mi­llones

Francisco Reynés, pte. Naturgy.
Francisco Reynés, pte. Naturgy.

Naturgy ha cul­mi­nado su sa­lida de Egipto des­pués de ocho años en con­flicto con el Gobierno local por in­cum­pli­miento en el su­mi­nistro de gas na­tural li­cuado a la planta de Damietta. La com­pañía res­cinde los con­tratos que había fir­mado y se li­bera de todas las ata­duras que tenía en cuanto a compra de gas. La ener­gé­tica vende su 50% de Unión Fenosa Gas a la ita­liana ENI, que paga 600 mi­llones de dó­la­res, unos 500 mi­llones de eu­ros, así como "la ma­yoría de los ac­tivos fuera de Egipto, ex­clu­yendo las ac­ti­vi­dades co­mer­ciales de UFG en España".

De esa manera, Naturgy será titular de la práctica totalidad de los activos de Unión Fenosa Gas fuera de Egipto, salvo las actividades de comercialización de gas natural que UFG tiene en España, que pasarán a ser controladas por ENI.

La empresa que preside Francisco Reynés y ENI llegaron en febrero pasado a un acuerdo pero, posteriormente, se rescindió en abril al no poderse cumplir ciertas condiciones que se habían sellado. Una de ellas era que la planta debería reiniciarse en los próximos meses pero, por culpa del Covid-19, los técnicos italianos no pudieron desplazarse para ponerla en marcha, lo que provocó que el pacto se paralizase.

Bajo ese nuevo escenario de la pandemia que afecta a todo el mundo, se ha vuelto a renegociar el acuerdo y ha quedado cerrado prácticamente en los mismos términos. Lo más importante es que la eléctrica y gasista ha logrado poner fin a un conflicto que se alargaba desde 2012 con las autoridades egipcias desde el derrocamiento del régimen de Hosni Mubarak. Desde entonces, Naturgy ha mantenido una larga batalla legal para recuperar la inversión en el tribual internacional del Ciadi y en otros tantos tribunales.

Desabastecimiento a la planta

La falta de suministro por parte del Gobierno árabe a raíz de los conflictos que se ocasionaron durante la Primavera Árabe que acabaron con el derrocamiento de Mubarak impidieron el abastecimiento de gas a la planta de Damietta desde 2010. Desde entonces, la instalación ha estado totalmente parada, lo que ha provocado en este tiempo una devaluación de los activos y una pérdida de ingresos para Naturgy y ENI.

Han sido ochos largos años de conflicto a los que la compañía ha puesto fin tras vender el 50% que tenía en UFG a ENI. El laudo del Ciadi impuso en su momento una indemnización a las autoridades egipcias de 2.000 millones de dólares (unos 1.700 millones de euros), lo que suponía un reparto de 1.000 millones de dólares para Naturgy y otros 1.000 millones para ENI.

Con el acuerdo firmado con ENI, Unión Fenosa Gas ha sido valorada en 1.500 millones de dólares de los que 1.200 millones corresponden a los activos en Egipto y el resto a los activos fuera del país. Reynés ha valorado “muy positivamente este acuerdo, ya que supone un avance claro en la simplificación y reducción de la exposición de la compañía”.

Las dos partes ganan

El máximo responsable de Naturgy declara que la compañía queda liberada del contrato anual de aprovisionamiento de gas de alrededor de 3,5 bcm (3.000 millones de metros cúbicos de gas) para suministrar a sus centrales de ciclos combinados. Este contrato no finalizaba hasta 2029 por lo que el pacto alcanzado con ENI permite solucionar una “situación compleja que se había prolongado desde 2012 y que la pandemia no permitió resolver en primavera”.

La estrategia de la compañía es arriesgar lo menos posible en los países donde opera, de ahí que desde la llegada de Reynés a la empresa uno de sus objetivos era liquidar como fuera el contrato de compra de gas con el país árabe y resolver el conflicto de la planta de licuefacción de Damietta. Este contrato penalizaba mucho a Naturgy en sus resultados por las provisiones que tenía que hacer, razón por la que el presidente considera que el acuerdo ha sido una gran operación.

Las dos partes firmantes salen ganando. Por un lado, Naturgy queda libre del contrato de compra de gas que tenía firmado con Egipto, un país con una situación política llena de complicaciones. Y, por otro, a ENI también le favorece pues tiene importantes intereses de gas en Israel y la puesta en marcha de la planta de licuefacción de Damietta le favorece mucho que se ponga en marcha de nuevo para así dar salida a todo el gas de la zona.

Naturgy y ENI llevaban invertidos en las instalaciones de Damietta unos 1.200 millones de euros, desde que en el año 2000 las autoridades egipcias aprobasen la construcción.

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