Los in­ver­sores ba­jistas se rearman en el sector fi­nan­ciero a la es­pera de una co­rrec­ción

La banca se prepara para un fin de año de alto voltaje y mucha volatilidad en Bolsa

Las rea­li­za­ciones de be­ne­fi­cios son to­davía es­casas porque nadie quiere bajar del barco

Resultados bancarios.
Bancos en Bolsa.

"Cuando los he­chos cam­bian, yo cambio de opi­nión. Y ¿usted qué ha­ce?". La frase es del cé­lebre eco­no­mista bri­tá­nico John Maynard Keynes y se ajusta como anillo al dedo al giro de 360 grados que los ges­tores han dado res­pecto al sector fi­nan­ciero desde que el 9 de no­viembre em­pezó a fra­guarse la mayor subida de la his­toria de la banca es­pañola en un sólo mes. Cuando acabó no­viem­bre, valía casi un 50% más que al cierre de oc­tu­bre.

Los hechos, efectivamente, habían cambiado desde el momento en que las farmacéuticas asombraron al mercado con niveles de eficacia superiores al 90% en sus vacunas contra el Covid y con Donald Trump fuera de la Casa Blanca. La banca empezó a subir como un cohete y obligó a los sesudos gestores que habían renegado totalmente del sector hasta ese momento a cambiar de opinión. O se subían al barco o se arriesgaban a perder un mes glorioso.

Ahora, con el mes de diciembre ya en marcha, estos mismos gestores totalmente escépticos con la banca hace cinco semanas se resisten a abandonar el barco. Las realizaciones de beneficios han comenzado, pero son todavía poco importantes. Nadie quiere perder el tren de nuevas subidas -la banca ha empezado el mes a todo trapo en una demostración de que a estos niveles todavía hay dinero nuevo para los bancos- que apuntalen un fin de año extraordinario.

"Muchos gestores llegaron tarde a la subida y quieren apurar sus posibilidades. Están asumiendo riesgos, porque como se ha visto en las últimas seis sesiones, la banca está dando bandazos continuos arriba y abajo sin marcar una tendencia definida. Vamos a ver una enorme volatilidad en el mes de diciembre, en el que puede haber emociones muy fuertes en Bolsa. Vamos a ver movimientos muy nerviosos", señalan en uno de los mayores 'broker' españoles.

Los expertos creen que a corto plazo el sector no va a producir más noticias positivas de forma endógena. Si hay nuevos impulsos alcistas, vendrán de la mano de nuevos avances en las vacunas o de posibles operaciones corporativas en Europa, aunque el margen entre las entidades españolas está muy agotado ya a cortísimo plazo. Tras la ruptura de BBVA y Sabadell -que nadie considera como definitiva- lo normal sería un período de tregua hasta que arranque 2021.

Sería entonces cuando el mercado empezaría a especular con los resultados de cierre de 2020. Mientras, la banca -como todo el mercado- dependerá en gran parte del desarrollo de la pandemia durante el largo invierno que se avecina y de los avances de los medicamentos contra la enfermedad. Tras el gran rally de noviembre, los analistas están de acuerdo en que resulta muy complicado hacer pronósticos tan a corto plazo como el 31 de diciembre.

Pero nadie descarta una corrección. No lo hacen desde luego los inversores bajistas, que se están rearmando tras tener que cerrar precipitadamente sus posiciones cortas en noviembre para aminorar las pérdidas generadas por el 'rallie' del sector. Sabadell, Bankinter o Mapfre han visto como sus mayores 'hedge fund' refuerzan sus posiciones cortas de cara al último mes del año. Millennium ya tiene más del 1% de Mapfre y el 1,68% de Bankinter. Y Samlyn Capital el 1,79% de Sabadell.

Los expertos creen que la banca necesita hacer parada y fonda tras el tremendo esfuerzo de noviembre, pero hay división de opiniones entre los que creen que la corrección sería de corto alcance y los que recuerdan que el escenario macro es lo suficientemente inestable e imprevisible como para provocar caídas significativas.

Las valoraciones de los analistas -sorprendidos por el 'rallie'- dicen que el potencial alcista de la banca está muy agotado ya. Pero ya se sabe que las estimaciones están para ser reventadas una y otra vez. En cualquier caso, diciembre amenaza con ser de alto voltaje para los inversores en banca. Por si acaso, no estaría de más abrocharse fuerte los cinturones.

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