OPINIÓN

Tiempos de covid: desde la cancelación de la deuda a la burbuja de la Bolsa

La bur­buja po­pu­lista es una pe­li­grosa pers­pec­tiva dentro y fuera de EEUU

Covid-19.
Covid-19.

Un grupo de eco­no­mistas ita­lia­nos, in­cluido el asesor del primer mi­nistro Conthe, su­gieren al BCE que per­done a los Estados miem­bros el re­em­bolso de la deuda pú­blica y pri­vada des­con­tada por el banco en su po­lí­tica de compra de tí­tulos (Quantitative ea­sing). La can­ce­la­ción de las deudas pro­por­cio­naría más re­cursos a los países para sos­tener la re­cu­pe­ra­ción. Cancelación o deuda per­petua a los tipos ac­tua­les.

El diputado Casado afea al presidente Sánchez su falta de empatía con los afectados por la pandemia a diferencia de la mostrada por la canciller Merkel y sus lágrimas por las muertes de sus compatriotas. Lágrimas alemanas también por la inicial laxitud a la hora de imponer restricciones severas. En suma, lágrimas de piedad pero también de pesar por la equivocada estrategia inicial, que ahora la Canciller germana reconoce y corrige.

Un ex alto ejecutivo del Nikkei (Bolsa de Tokyo) se felicita de los buenos presagios para la economía verde proporcionados por el Beaujolais-Nouveau. Japón es el primer cliente asiático de este tipo de caldos que tradicionalmente importa vía aérea, pero en el último cargamento ha elegido un medio menos contaminante. El Beaujolais-Nouveau ha viajado 10.000 km desde un puerto francés a Shanghái y desde allí en un ferry a Japón. Todas las botellas están etiquetadas con una credencial de protección al medio ambiente.

Más contundente es la afirmación del nuevo primer ministro japonés Ioshihide Suga sobre las emisiones de carbón que habrán cesado en su país en el año 2050. La gran industria automovilística japonesa, insiste, no tiene otra opción que sustituir los vehículos de gasolina y gasoíl por los propulsados por pilas eléctricas o de hidrógeno.

China perdió fuelle con Trump

El espectacular proyecto Marco Polo de la R.P. de China, la autopista que partiendo del Imperio Medio llegaría hasta el corazón de Europa, está en suspenso y revisión. No hay fondos suficientes para financiar el coste de la gran infraestructura. Críticas internas, paralización de las obra en países asiáticos en desarrollo y desviación de los recursos para la economía doméstica. China empieza a mirar hacia adentro con más intensidad que hacía afuera.

Sus exportaciones a los EEUU durante el cuatrienio de Trump han pasado de representar el 25% de la importación total estadounidense al 17%. (En España el 10% del total) A sensu contrario las importaciones procedentes de los EEUU se han recortado desde el 8% del total de las compras chinas al 5,5%.

¿Estamos en Ocidente, España incluida, ante una peligrosa burbuja de las bolsas de valores, vistas las recientes meteóricas subidas? Quizá no. El mejor índice de los valores actuales del mercado, el del premio nobel Robert Shiller, está por debajo de sus recientes referencias, en una cota tan baja como la registrada en la crisis de 1929 o en la de los años de la burbuja de los telecos de 1999-2000.

Las Bolsas de valores mantienen hoy día su atractivo en términos de rentabilidad, superior a los bonos y obligaciones. Tipos de interés nulos o negativos, con perspectivas de continuidad, junto a mejores expectativas empresariales y dividendos y revalorizaciones superiores a la que ofrece la renta fija. ¡No hay burbujas a la vista!, en opinión de los entendidos.

En política el color no es rosa. En efecto, el populismo que despertó Trump no va a desaparecer con el fin de su mandato. Hay muchos seguidores en el país estadounidense y muchos otros en Europa. Sí pueden sonar las alarmas cuando para compensar los estragos y los gastos elevadísimos de la pandemia llegue la hora de subir impuestos. La burbuja populista es una peligrosa perspectiva.

Ojalá la recuperación post-covid sea tan robusta vía las nuevas tecnologías y el desarrollo de las anergias verdes, que empuje el crecimiento del empleo, incluidas subidas salariales, devuelva la confianza ciudadana en la economía de mercado. Algo tendrán que hacer también las empresas poniendo a un lado la máxima de que su único objetivo es el máximo incremento de los beneficios.

El lector que tenga curiosidad puede encargar el libro de Rebecca Henderson, “ Reimagining Capitalism”.

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