ANÁLISIS

El Gobierno acelera la entrega de las ayudas a Air Europa para facilitar su absorción por Iberia

Hidalgo ya ha re­ci­bi­bido la mitad de las ayudas del fondo de re­cu­pe­ra­ción de la SEPI

Juan José Hidalgo, presidente de Globalia-Air Europa
Juan José Hidalgo, presidente Air Europa.

El Gobierno de Pedro Sánchez ha en­tre­gado ya más de la mitad del des­em­bolso pre­visto de los 475 mi­llones de euros de los apoyos pú­blicos pre­vistos para el sal­va­mento de Air Europa, según ha an­ti­ci­pado un alto di­ri­gente del mi­nis­terio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana. La de­ci­sión muestra la con­fianza total que el Ejecutivo tiene en el plan de via­bi­lidad con el que la com­pañía pre­si­dida por Juan José Hidalgo ga­ran­ti­zará su su­per­vi­vencia a corto plazo y pro­ba­ble­mente su­pe­rará la pan­de­mia.

Estas mismas fuentes aseguran a ww.capitalmadrid.com que la ayuda concedida a Air Europa y su acuerdo posterior con Iberia garantizarán que Madrid se consolide como una de las puertas fundamentales para la conexión con los vuelos a América.

El interés prioritario del Ejecutivo de Pedro Sánchez es mantener Madrid como uno de los hubs principales de Europa en competencia directa y con la máxima igualdad de condiciones posibles con los aeropuertos de Londres, Fráncfort, Amsterdam y París.

El Gobierno trata de no dar ningún paso en falso en todo el proceso conocedor de que todas las decisiones adoptadas a favor de la viabilidad de Air Europa son analizadas con todo tipo de detalle desde París, que todavía no ha asumido en su totalidad la decisión de la familia Hidalgo de aceptar la oferta de compra de la compañía aérea por parte de Iberia, cuando paralelamente se mantenían conversaciones con el grupo Air France-KLM.

La dirección actual del consorcio franco-holandés, en constante comunicación con su personal, en especial con el grupo de pilotos de la compañía, comentaba recientemente, en los chats que mantiene con su personal semanalmente, la disposición de la compañía de poderse hacer con alguno de los grupos aéreos que en este momento tienen más difícil su supervivencia.

Jean Fernandez, Director General Adjunto de Operaciones Aéreas de Air France, muy activo en las redes sociales, y motor para mantener la cohesión social y el mejor estado de ánimo de los trabajadores de la compañía, ponía como ejemplo de las múltiples oportunidades que se abren al sector y en concreto para Air France, el hecho de que la compañía aérea de Corea del Sur, Korean Air Lines, se vaya a hacer con Asiana, algo impensable solo hace unos meses. Si bien es cierto que el principal objetivo de los ejecutivos de Air France-KLM es la recapitalización de la sociedad para afrontar los próximos meses.

Las previsiones del primer grupo aéreo europeo por volumen de negocio global, con más de 106.000 empleados y una flota de más de 550 aviones para el primer trimestre del año próximo, hablan de unos primeros tres meses decisivos para el sector, por lo que su objetivo prioritario será recapitalizar la sociedad para ganar tanta cuota de mercado como sea posible. Todos conocen las cifras de todos.

Bruselas defiende el máximo de transparencia en todas las operaciones que conllevan ayudas de Estado. Y desde París están muy atentos a conocer las condiciones en las que se ha asegurado a Iberia que podrá realizar vuelos intra europeos cuando se termine el período transitorio del Brexit, como aseguraba el presidente del Gobierno español, tras la reunión del Consejo Europeo en Bruselas el pasado viernes.

Pedro Sánchez afirmaba tajante ante una pregunta sobre si Iberia y Vueling se han adaptado a la normativa comunitaria para poder seguir operando al formar parte del grupo británico IAG que "le puedo garantizar que va a poder operar en el espacio aéreo europeo".

Sánchez remitía para más detalles a quienes han llevado la negociación, pero aseguraba tajante, "a día de hoy tengo que decir que, en principio, está resuelto". Bruselas no ha dicho su última palabra, pero el proceso de negociaciones para la absorción de Air Europa por Iberia va a prolongar el proceso de investigación de la Comisión Europeo unos meses más.

Bazas a jugar Es una de las bazas que juega el ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana para lograr la fusión de Iberia-Air Europa. Aunque en Transportes son muy conscientes de que Iberia es una empresa privada, con un consejo de administración y una junta de accionistas que es soberana sobre su futuro, el ministerio que dirige José Luis Ábalos sabe que tiene todos los ases en sus manos. Y en sus escasas intervenciones ha recalcado siempre, para quien le quiera oir, que la ayuda a Air Europa se hace porque es una empresa estratégica 100 por 100 española. En Iberia lo han entendido muy bien.

Hidalgo se la juega cada noche

La normativa comunitaria establece que las licencias de explotación para vuelos dentro de la Unión Europea se asignen a compañías cuyo "control efectivo" recaiga sobre un Estado miembro o sus accionistas nacionales, y que la propiedad sea también europea. Si Iberia fuera declarada empresa no comunitaria tendría que dejar de realizar vuelos intracomunitarios, es decir, entre dos ciudades de la Unión Europea como pueden ser entre Madrid y Barcelona o Valencia y Paris.

Pese a ello, uno de los argumentos por los que no se permitió vender Air Europa al grupo industrial chino, HNA Group, que tras hacerse con el 29,5% del capital del grupo hotelero español NH, quiso dar el salto al sector aéreo, era que no podía controlar una empresa estratégica comunitaria un accionista no miembro de la Unión Europea. En su momento NHA se planteó hacer una oferta por Air Europa, pendiente de la autorización de la Unión Europea. Como esta nunca llegó, la operación que le habría permitido dar el salto a NHA al mercado iberoamericano, donde las materias primas se han convertido en claves para la economía china, la operación nunca se produjo. Juan José Hidalgo llegó a hablar de una oferta de 1.600 millones de dólares.

El caso es que con el fin del período transitorio del Brexit, Iberia debería perder su licencia intraeuropea. Bruselas todavía no ha dado el visto bueno a que el entramado accionarial de la sociedad del Grupo IAG cumpla con las exigencias de que el control de la sociedad y la propiedad de la empresa sea mayoritariamente español.

La Comisión se cuestiona que Iberia cumpla, tras el período transitorio del Brexit, con las exigencias de control de la gestión y propiedad por una mayoría accionarial española. Por eso pidió a España que le detallara la situación. Aunque el presidente del Gobierno ha dicho que el problema está resuelto, Bruselas, públicamente, no ha emitido ningún comunicado dando el visto bueno al plan que le ha enviado el Ejecutivo. En su página web a fecha del 13 de diciembre esa autorización no figura.

Es cierto que las licencias las conceden inicialmente las autoridades nacionales respectivas. En el caso español lo ha hecho la Agencia Estatal de Seguridad Aérea. Pero la decisión final que debe adoptar el colegio de comisarios a propuesta de la dirección general de la Comisión Europea, todavía no se ha pronunciado. Y es una baza que puede jugar claramente el gobierno a la hora de convencer a Iberia sobre la conveniencia de hacerse con Air Europa.

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