Monitor de Consumo Bancario

Impone en su guía téc­nica que esta ac­ti­vidad no sea la prin­cipal fuente de in­gresos del asesor

La CNMV le corta las alas a los asesores no regulados de fondos de inversión

En España hay 92 en­ti­da­des, en forma de agencia o EAF, que se de­dican a ello

CNMV
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La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha de­ci­dido poner coto a los ase­sores par­ti­cu­lares de fondos de in­ver­sión. Temeroso de que la pro­li­fe­ra­ción de este tipo de en­ti­dades con­duzca a un des­con­trol sel­vá­tico en el sec­tor, el re­gu­lador ha im­puesto una serie de re­qui­sitos sobre esta ac­ti­vidad que hacen muy di­fí­cil, por no decir in­via­ble, la exis­tencia de la fi­gura del asesor no re­gu­lado.

Este tipo de entidades, que operan en forma de agencia o Empresa de Asesoramiento Financiero (EAF), son una 'rara avis' endémica del panorama financiero español. Se trata de profesionales o sociedades no supervisados por la CNMV que se encargan de la tarea de orientación en la estrategia de inversión.

El organismo regulador financiero conoce de la existencia de un total de 92 asesores que operan fuera del alcance de su lupa, de los cuales 48 trabajan para fondos de inversión y 44 para las polémicas sociedades de inversión de capital variable (sicavs). Entre los más exitosos dentro del modelo se encuentran el fondo Andrómeda Value y Numantia Patrimonio Global, ambos vinculados a Renta 4.

Regulando a los orientadores

La CNMV ha preferido poner la venda antes que la herida y a principios de este mes publicó una guía técnica en la que determina de forma clara los requerimientos para ejercer la labor de asesoramiento en política inversora.

En primer lugar, la cualificación del personal dedicado a esta tarea deberá acreditar los "conocimientos y competencias" necesarios para la misma, habiendo reunido un número mínimo de 30 horas lectivas anuales, más el adiestramiento práctico, en formación continuada.

Esta formación deberá darle al personal asignado al asesoramiento todos los conocimientos necesarios sobre las características y riesgos de los productos de inversión que se recomiendan y sobre el funcionamiento de los mercados financieros y su normativa, entre otras competencias.

En cuanto a la titulación acreditativa, la guía anuncia que la CNMV "publicará una lista de títulos o certificados de entidades especializadas en relación con los servicios de asesoramiento e información". Se considerará que el personal relevante que disponga de alguno de los diplomas incluidos en la lista "cuenta con la cualificación adecuada para la prestación de los servicios que la propia lista indique en cada caso".

Además -y ésta es la ordenanza más controvertida contenida en la guía- la actividad de asesoramiento sólo podrá ser una función secundaria en el contexto de la ocupación profesional de la persona o entidad asesora, sin que pueda representar la fuente principal de sus ingresos.

Esta última exigencia deja en un callejón sin salida a las empresas y profesionales que hasta ahora habían realizado la labor de orientación inversora sin supervisión, abocándoles a constituirse en EAF de forma oficial o desaparecer.

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