El sis­tema arranca en di­ciembre pró­ximo con 3.100 me­ga­va­tios hasta cu­brir 20.000 MW en 2025

Las eléctricas cuestionan el sistema de subastas para el plan de renovables de Sánchez

Iberdrola y Endesa se des­marcan de las exi­gen­cias mar­cadas por el Gobierno

Renovables
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Las em­presas eléc­tricas dudan si acu­dirán a todas las subastas de ge­ne­ra­ción que el Gobierno sa­cará a con­curso a partir del pró­ximo mes de di­ciem­bre. De mo­mento, Iberdrola y Endesa han de­jado tras­lucir que no ne­ce­sitan de esta fór­mula para desa­rro­llar sus planes es­tra­té­gicos de re­no­va­bles y, por tanto, lo dejan en el aire.

El Ministerio para la Transición Ecológica pondrá en el mercado unos 3.100 megavatios dentro de un mes, con la idea de tener autorizados unos 20.000 megavatios en 2025.

El sector energético cuestiona si el mecanismo de subastas es la mejor fórmula de impulsar el desarrollo de las renovables. No son totalmente contrarios al mecanismo que ha aprobado el Ejecutivo de Pedro Sánchez pero tampoco son defensores a ultranza de esta vía.

Las últimas subastas de energías renovables aprobadas se realizaron en 2017 por el Ejecutivo de Mariano Rajoy. Entonces, se subastaron unos 8.100 megavatios de potencia instalada repartidos entre eólica (4.108 MW) y fotovoltaica (4.009 MW), después del decretazo aprobado en 2013 por el propio PP para acabar con las ayudas públicas que recibían las energías verdes en la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero y pinchar así la burbuja que se había instalado en el sector. El propio Mariano Rajoy tuvo que levantar la veda posteriormente y retomar las subastas para cumplir los objetivos marcados por Bruselas para 2020 de que el 20% del consumo energético debe ser renovable.

Tres años de espera al nuevo mecanismo

Desde hace tres años, no se habían producido nuevas subastas aunque el sector energético ha diseñado su propio plan estratégico de construcción y su apuesta por las energías verdes al margen de este sistema. Por eso, tanto Iberdrola como Endesa consideran que no dependen de esta fórmula para desarrollar su crecimiento de energías renovables.

El presidente del Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha sido hasta ahora el más crítico con el sistema. De hecho, considera que no es la mejor vía para impulsar el desarrollo de las renovables. Galán reconoció en la presentación del nuevo plan estratégico ante los analistas que la política energética está en manos del Gobierno de cada país, por lo que es a quien compete realizar las subastas, pero señaló que la decisión de acudir o no “está en manos de las compañías”.

El máximo ejecutivo de Iberdrola ha recordado que la compañía ha participado en subastas no solo en España sino en otros países, habiendo ganado el 70% en las que se había presentado, pero recordó que la compañía no tiene por sistema participar en todas las pujas, “solo en algunas de ellas”, comentó. Para el caso de las renovables, la eléctrica utiliza diversas fórmulas no sólo el sistema de subastas. Por ejemplo, los contratos de compraventa largo plazo, conocidos como PPA’s, con grandes empresas como es el caso de Amazon y Google.

Iberdrola acaba de actualizar su nuevo plan estratégico hasta 2025 con unas inversiones que alcanzarán los 75.000 millones de euros hasta 2025. El 90% de las mismas -unos 68.000 millones-, serán inversiones orgánicas. Y más de la mitad de este crecimiento orgánico (51%) irá a renovable y el 40% a redes. En España, la eléctrica incrementará sus inversiones un 60% hasta alcanzar casi 14.300 millones de euros.

Las inversiones previstas en renovables permitirán a Iberdrola alcanzar una capacidad instalada de 60 GW en 2025, tras llegar a los 44 GW en 2022. En 2019, la compañía contabilizaba 32 gigavatios, con lo que casi duplica su potencial en energías verdes.

Las dudas de Endesa

Endesa coincide en parte con los planteamientos de Iberdrola. El consejero delegado y máximo ejecutivo de la eléctrica, José Bogas, ha señalado que no descartan acudir a la primera subasta de renovables que el Gobierno realice antes de final de año, aunque la eléctrica tenga en marcha su propio plan de ampliar el parque de generación.

Bogas ha admitido igualmente esta posibilidad en su comparecencia ante los analistas para presentar los resultados del tercer trimestre. La compañía considera que los cambios que ha introducido el Ejecutivo de Pedro Sánchez “van en la dirección correcta”, pero no tienen muy claro si acudirán, por ejemplo, a la primera subasta que se realizará el próximo mes de diciembre.

El consejero delegado explicó que todavía tienen que analizar en detalle el Real Decreto que ha aprobado el Consejo de Ministros que regula el nuevo régimen económico de los futuros proyectos de renovables y el sistema de subastas que se aplicará. En las nuevas centrales que se construyan, los propietarios de las mismas deberán marcar el precio que están dispuestos a cobrar por el kilovatio hora producido.

El máximo directivo de Endesa dejó claro que los planes de la eléctrica en renovables no dependen de las subastas que saque el Gobierno pero deja la puerta abierta a presentarse en algún momento. Al margen de las subastas, la compañía ha presentado del orden de 110 proyectos al Ministerio para la Transición Ecológica que representa una inversión de más de 19.000 millones de euros para el desarrollo de las energías verdes. Bogas dijo también que la compañía está interesada en el desarrollo de proyectos de hidrógeno verde.

Según el plan estratégico de Endesa, la eléctrica prevé construir en el periodo 2022-2030 unos 8.000 MW en energías renovables en España. En 2021, la compañía controlada por la italiana Enel, alcanzará una potencia total renovable de 8.400 MW y estima que en 2022 podrá llegar a los 10.200 MW de capacidad instalada.

La patronal UNEF, a favor de la subastas

Si el sector eléctrico muestra ciertas dudas, la patronal fotovoltaica UNEF, afirma que el nuevo marco para las subastas va en la buena dirección, ya que considera que aporta “certidumbre” a los inversores en renovables y a sector industrial. El director general de la patronal, José Donoso, declara que, al mismo tiempo que se avanza en conseguir los objetivos climáticos, “se avanza en conseguir una energía competitiva y generar crecimiento económico y empleo”.

El Gobierno prevé subastar del orden de 20.000 megavatios de energías renovables hasta 2025. De ellos, unos 10.000 megavatios serán fotovoltaicos y unos 8.500 megavatios eólicos. El resto se repartirá entre solar termoeléctrica (500 MW), biomasa (380 MW) y otros 60 MW a biogás, hidráulicas o maremotriz.

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