Experta en asuntos eco­nó­mi­cos, es una téc­nica mo­de­rada pero con pro­fundo con­te­nido so­cial

Kamala Harris, una demócrata moderada para enmendar el capitalismo de Donald Trump

Como fiscal ge­neral de California ha in­ter­ve­nido en la crisis de los sec­tores fi­nan­ciero, ener­gé­tico y de las nuevas tec­no­lo­gías

Kamala Harris, vicepresidente electa de EE.UU.
Kamala Harris, vicepresidente electa de EE.UU.

Kamala Harris, vi­ce­pre­si­denta electa de los Estados Unidos, hija de un pro­fesor ja­mai­cano y una mé­dico in­dia, es re­co­no­cida por su lucha por la jus­ticia ra­cial, pero es menos co­no­cida por sus pro­puestas en tér­minos eco­nó­mi­cos. Ha te­nido que in­ter­venir como fiscal ge­neral de California en las crisis de los sec­tores ener­gé­tico, fi­nan­ciero y de las em­presas de las nuevas tec­no­lo­gías que tienen su sede so­cial en California como es el caso de Google, Facebook y Amazon. Entre sus ob­je­tivos prio­ri­ta­rios está acabar con la Ley de Empleos y Reducción de Impuestos de Donald Trump.

Sus posiciones políticas en materia económica, si se analiza su programa en su frustrada carrera por ser elegida candidata demócrata a la presidencia de Estados Unidos, se puede considerar dentro del esquema de pensamiento que la situaría como una moderada dentro de su partido, más cerca de lo que defiende el propio Joe Biden que los también senadores más progresistas Elisabeth Warren o Bernie Sanders.

Pese a esa moderación matizada, uno de los aspectos que más la han definido durante los últimos cuatro años del mandato de Donald Trump ha sido su oposición a las consecuencias de la legislación que logró aprobar el presidente saliente con La Ley de Empleos y Reducción de Impuestos de 2017.

El proyecto de Kamala trata de contrarrestar las que considera principales injusticias de la reforma de Trump aprobada en 2017 que redujo el impuesto de sociedades del 35% al 21%, abiertamente por debajo del promedio de la OCDE que está en el 25%. En este aspecto su propuesta discrepa con la de Joe Biden. Mientras el presidente electo ha propuesto aumentar el tipo del impuesto sobre los beneficios empresariales al 28 %, Harris lo hace hasta el 35%.

Y quiere acabar con la que calificó de injusta reforma del impuesto sobre las ganancias personales que recortó el impuesto sobre la renta para las clases medias y los ricos de manera regresiva y provisional. Por ello propone aumentar el tipo máximo sobre los ingresos del 1% de los asalariados con mayores ingresos del 37% al 39,6%. En cuanto a las ganancias de capital y los dividendos propone tasas similares al impuesto sobre la renta.

Sus propuestas en general están en línea con el debate que se mantiene en la actualidad en materia fiscal en Europa y muy en especial en España. Una de sus propuestas principales trata de introducir nuevos impuestos al comercio financiero pensados para financiar la asistencia sanitaria universal.

Su versión de la tasa Tobin propone un gravamen del 0,2 % de las transacciones en acciones, del 0,1 % a la de los bonos y del 0,002 % a las transacciones de los derivados. El programa del presidente electo no entraba en detalle sobre estas cuestiones, por lo que es una incógnita lo que pueda suceder en el futuro sobre este tipo impositivo.

En conjunto estimaba poder recaudar unos 2 billones de dólares en el período de 10 años y generalizar Medicare para todo ciudadano estadounidense, aunque no pretende gravámenes específicos para la asistencia médica privada.

En cuanto a la reforma del IRPF propone modificar la reforma de Donald Trump, eximiendo del aumento de los impuestos para quienes ganen menos de 100.000 dólares al año.

En su lucha por la defensa de una vida digna para todos propone alcanzar un salario mínimo por hora de 15 dólares que desde principios de año está en 10,90 dólares. Es una de las medidas considerada más difícil de poder conseguir y que ha sido más contestada por sus críticos.

También propone hacer efectiva la equidad salarial en las empresas y propone una multa de hasta el 1 % de los ingresos anuales para aquellas empresas que mantengan la discriminación por sexo o cualquier otra razón.

Hija de profesores, uno de sus principales empeños trata de mejorar el salario base en el período de 10 años en un 23 %, lo que supondría un incremento medio del orden de 13.500 euros al año.

No es la única propuesta en el ámbito educativo pues también está empeñada en afrontar el gravísimo problema del endeudamiento de los estudiantes para lo que propone reducir su deuda en unos 10.000 euros al año, por un máximo de 5 años para quienes realicen trabajos de servicio comunitario.

Expertas en hipotecas y fiscalidad

Conviene recordar que Kamala Harris llega a la vicepresidencia habiendo tenido que intervenir tanto como fiscal como senadora en cuestiones relacionadas con las hipotecas, los derechos de los pensionistas que perdieron sus ahorros por la quiebra de fondos, y en el problema de la quiebra de las energéticas en California.

No menor es su trabajo en el ámbito de la regulación de la actividad de las empresas de la nueva economía. Ya en febrero de 2012, como fiscal de California Kamala alcanzó un acuerdo con Apple, Amazon, Google, Hewlett-Packard, Microsoft y Research in Motion para que las aplicaciones vendidas en sus tiendas incorporaran políticas de privacidad de tal forma que avisen a los usuarios sobre qué información privada compartían y con quién. Facebook se unió también al acuerdo con posterioridad.

En este sentido se espera que con impaciencia en el sector cual vaya a ser la decisión que adopte a partir del mes de enero la nueva administración Biden-Harris sobre la tecnología 5G y la participación o no de las empresas chinas, en especial Huawei, en el mismo.

A la espera de cómo vayan a cambiar las relaciones en el ámbito comercial, su defensa de los consumidores frente a las grandes del sector de la energía, la banca, los seguros o las nuevas tecnologías llevó a que Donald Trump tratara de desacreditarla tratándola de socialista.

No parece que haya nada malo en ello. Moderada, una parte importante del partido demócrata la consideran una neokeynesiana que reclama mayor intervención del Estado en la economía. Bienvenido sea si es para corregir los fallos en el capitalismo y lograr mejores oportunidades para todos en el ámbito de la igualdad. Reúne más experiencia que otros que sin ella, se están presentando como ‘’reseteadores’ de las normas del capitalismo universal.

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