MONITOR DE LATINOAMÉRICA

Tan solo Chile y México lo­graron ca­pear el tem­po­ral, con alzas del 67% y el 5%

La pandemia tumba la inversión extranjera directa en Latam

La lle­gada de ca­pital fo­ráneo al área cayó el 25% en el primer se­mestre del año

Inversion en Latinoamérica.
Inversion en Latinoamérica.

Latinoamérica acusó en el primer se­mestre de 2020 un fuerte des­plome en la lle­gada de Inversión Extranjera Directa (IED) por la pan­demia de COVID y, aunque amor­tiguó el golpe peor que otras re­giones en desa­rro­llo, su caída se situó por de­bajo de la media mun­dial. En la re­gión, México y Chile lo­graron ca­pear el tem­poral de la re­ti­cencia de los in­ver­sores fo­rá­neos en la pri­mera mitad del año, pero Brasil, Perú, Argentina y Colombia re­gis­traron sen­si­bles des­censos en la lle­gada de ca­pital ex­te­rior.

Según el último informe presentado por la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (Unctad), la IED en Latinoamérica cayó un 25% interanual en los primeros seis meses de 2020, de 83.000 millones de dólares en ese período de 2019 a 62.000 millones. Aunque el desplome, causado como en otras partes del mundo por la incertidumbre generada por la pandemia, fue superior a la media de las economías en desarrollo (-16%) y Asia (-12%), el retroceso fue inferior a la media registrada a nivel global (-49%, de 777.000 a 399.00 millones) y a las registradas por el conjunto de países ricos (-75%); Norteamérica (-56%) y África (-28%). Asia ofreció las cifras menos negativas a nivel global “debido a la resistencia de los flujos hacia China”.

Pese a las excepciones de México y Chile, confinamientos e incertidumbre frenaron muchos planes de inversión y las perspectivas de una profunda crisis económica en 2020 y de una salida muy lenta de la crisis a partir de 2021 detuvieron nuevas inyecciones de capital, según el informe.

Parálisis total

La parálisis de proyectos mineros hizo que Perú registrara una caída de los flujos inversores del -72 %, a 1.300 millones de dólares. Y la principal economía del área, Brasil, fue otra de las más afectadas por la crisis sanitaria, con un desplome de la IED del 48% entre enero y junio, a 18.000 millones de dólares, debido principalmente al estancamiento del plan de privatizaciones lanzado por el Gobierno Bolsonaro el año anterior, si bien se prevé cierta recuperación en el segundo semestre del año con la recuperación de las ventas de activos y el previsto nuevo plan de infraestructuras. En Argentina la caída de la inversión foránea llegó al 40% y, en Colombia fue del 34%.

Sólo México y Chile lograron salvar los muebles en un infausto primer semestre. En el país andino, las inversiones en industria y comercio, sumadas a la venta de parte de la compañía aérea Latam a la estadounidense Delta Airlines, contribuyeron a que el flujo inversor creciera el 67%, a 9.500 millones de dólares. Y en México la IED progresó el 5%, a 18.000 millones de dólares, impulsada por las ganancias por reinversión. De hecho, la IED dirigida al sector manufacturero se estabilizó y hubo un descenso en la orientada al sector automotriz, mientras que la venta del 40% de la constructora Ideal a una firma canadiense contribuyó a elevar en 2.600 millones la inversión en ese sector.

De los diez países que registraron mayor atracción de IED en 2019, México y Alemania fueron los únicos en lograr un alza en el primer semestre de 2020: Italia, EEUU, Brasil, Australia, Canadá, India y Francia presentaron caídas muy acusadas y China, un leve retroceso.

Entre un 30% y un 40% menos

Los flujos de IED hacia Centroamérica, incluyendo aquí México, se mantuvieron en 23.000 millones. En la subregión, Costa Rica registró un importante descenso del 41% debido al hundimiento de la llegada de IED a la industria turísitica (-70%) debido al COVID y al retroceso de los flujos llegados a las zonas especiales (-45%). En el área de El Caribe, la IED cayó el 27%, a 1.400 millones, debido a la merma de inversión en el paralizado sector turístico, con un notable retroceso de la llegada de capital en Dominicana (-20%).

La Unctad mantiene una previsión de caída de la inversión extranjera global del 30% al 40% para 2020, con un menor descenso a partir del tercer trimestre en los países ricos, estabilización de los flujos en los economías en desarrollo y cierta recuperación en Asia. El organismo prevé que la IED vuelva a bajar en 2021 (entre el 5% y el 10%) a nivel mundial y que no remonte hasta 2022.

En junio, el organismo pronosticó un desplome del 50% en la IED en Latam debido a la crisis derivada del COVID-19 y sus efectos especialmente adversos en turismo, transporte y materias primas, con especial impacto en las grandes economías de Suramérica (Colombia, Brasil, Argentina, Chile y Perú), que dependen del capital foráneo para su industria extractiva, y en las del Caribe, afectadas por el colapso del turismo y la interrupción de la inversión en viajes.

En 2019, la IED en Latam había crecido el 10% a 164.000 millones, impulsada por el ascenso en Brasil (+20%), que atrajo casi la mitad de la llegada al área. En Colombia, el alza fue del 26%; en Chile, del 63% y en Perú del 37%. México vio caer la IED un 5% por su retroceso en las industrias automotriz y extractiva.

Artículos relacionados