Oliu su­pe­raría sus ac­tivos to­tales con Kutxabank y sin TSB hasta 257.000 mi­llones

El Sabadell dispone de 1.300 millones en plusvalías por la venta de su cartera ALCO

Torres, tras dos años al frente del BBVA, acu­mula ventas pero nin­guna compra

Jose Oliu, Banco Sabadell
Jose Oliu, Banco Sabadell

La rup­tura de la fu­sión con el BBVA ha in­cre­men­tado la pre­sión sobre el Sabadell como la parte más dé­bil, pero lo cierto es que dis­pone de re­cursos su­fi­cientes para en­carar su nuevo plan es­tra­té­gico y poder aco­meter al­guna ope­ra­ción cor­po­ra­tiva en España. El grupo pre­si­dido por José Oliu cuenta con 1.300 mi­llones en plus­va­lías por la venta de sus car­tera ALCO al cierre del tercer tri­mestre y unos ac­tivos to­tales (sin TSB) de 192.954 mi­llo­nes. Kutxabank su­maría más que su fi­lial bri­tá­nica. Mientras, el pre­si­dente del BBVA ate­sora va­rias ventas pero nin­guna com­pra.

El Sabadell ha anticipado a los mercados, a pesar del castigo recibido el pasado viernes cuando se anunciaba la ruptura de conversaciones con el BBVA, parte de sus planes para mantenerse en solitario en el mercado español con un nuevo plan estratégico que le permita, en un futuro más a medio plazo, plantearse alguna otra operación corporativa.

El banco presidido por José Oliu ya ha mostrado la suficiente cintura en diversas integraciones, desde el Banco Herrero hasta la adjudicación de la CAM. Su consejero delegado, Jaime Guardiola, ya indicó a finales de octubre, durante la presentación de los resultados trimestrales, que el grupo dispone de 1.300 millones de euros en plusvalías no utilizadas por la venta de la cartera ALCO.

Otra parte de lo obtenido por esa venta ya se ha destinado al programa de eficiencia y transformación en marcha. El Sabadell cerraba el acuerdo con los sindicatos para la salida de unos 1.800 empleados del grupo justo a la par que se producía la ruptura de las negociaciones para su fusión con el BBVA.

A esos 1.300 millones de euros en plusvalías, el Sabadell sumará en su momento lo que pueda obtener por la venta de su filial británica, TSB, así como de algunos otros negocios internacionales, como los que tiene en México, para centrarse en el mercado español sin mayores distracciones.

Según algunos cálculos, la cifra se situaría en unos 2.000 millones de euros, casi la misma cantidad por la que el BBVA quería quedarse con el banco de origen catalán y con sede social en Alicante desde hace unos años.

Alternativas

TSB ha provocado, hasta el momento, más problemas que alegrías para el banco presidido por José Oliu. Su aportación a los activos totales del grupo es de unos 43.000 millones de euros. Si el Sabadell cerrara un acuerdo de integración con Kutxabank, con la que ya ha mantenido conversaciones, el resultado sería superior al sumar más de 257.000 millones en activos totales.

La operación con Kutxabank supondría, con cifras actuales, un grupo con una dimensión asumible, con un total de 22.000 empleados y una red de oficinas de unas 2.558 sucursales, aunque sería algo menor con los ajustes ya iniciados y previstos para el próximo ejercicio por el Sabadell.

Ventas sin compras

El presidente del BBVA, Carlos Torres, se sentirá menos presionado por los inversores, pero varios interrogantes sobrevuelan sobre el destino de los casi 10.000 millones de euros obtenidos con la venta de su negocio en Estados Unidos, al margen de la remuneración en efectivo a los accionistas y la recompra de acciones cuando el Banco Central Europeo (BCE) permita estas prácticas.

El resto de esa millonaria cantidad se destinaría a operaciones en aquellos mercados en los que ya está presente el banco. En México, parece casi imposible ya que tiene una cuota de mercado del 30%. La otra opción, la favorita del consejero delegado, sería hacerse con el 100% de Garanti, su banco en Turquía. Fuentes oficiales del BBVA han descartado esta opción y que, además, no sería bien vista por parte de los supervisores.

La tercera opción sería alguna operación en España, aunque el CEO, Onur Genç, ya indicó hace algunos días que cuentan con un tamaño suficiente y una cuota de mercado del 15%. Al margen del Sabadell, el resto de entidades apenas aportarían mayores ventajas al banco azul.

Tras dos años en la presidencia del BBVA, Carlos Torres se ha encargado de vender buena parte del negocio internacional, aunque la mayor venta ha sido la cerrada en Estados Unidos. Sin embargo, Torres ha fracasado en su primer intento de compra con el Sabadell. La asignatura, como banquero, sigue pendiente.

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