Monitor del Seguro

El can­di­dato de­mó­crata Joe Biden pre­tende im­pulsar el Obamacare

El seguro de Salud ante las elecciones de EE.UU. y la pandemia

El ramo con­tinúa cre­ciendo ayu­dado por la na­tu­ra­leza sa­ni­taria de la crisis

Trump y Biden.
Trump vs.Biden.

El mundo está pen­diente de las elec­ciones es­ta­dou­ni­den­ses. Lógico, de ellas saldrá el que será el pre­si­dente de la prin­cipal eco­nomía del mundo du­rante los pró­ximos cuatro años. Las en­cuestas dan como ga­nador a Joe Biden, el can­di­dato de­mó­crata, pero en EE.UU. nunca se sabe. En cual­quier caso, lo que sí se co­noce es que hay sec­tores cuyo fu­turo de­pende de quién gane estos co­mi­cios. Como el del se­guro de Salud.

Por ejemplo, las actividades relacionadas con el petróleo, gas o la minería saldrían perjudicadas con un triunfo de Biden; lo mismo que sectores, como el bancario, debido a una esperada mayor regulación. Y al contrario, todo lo relacionado con las energías renovables y verdes sufrirían con el mantenimiento de Donald Trump al frente de la Administración norteamericana. Entre esos sectores que están especialmente pendientes de lo que ocurra en estas elecciones se encuentra también el de salud.

Joe Biden ha incluido en su programa electoral la protección y el reforzamiento del conocido como Obamacare, la Ley de Protección al Paciente y Asistencia Asequible, que impulsó el expresidente Barak Obama para facilitar a todos los ciudadanos el acceso a seguros sanitarios. Por tanto, un triunfo del candidato demócrata sería una buena noticia para los proveedores en este ámbito, y entre ellos están las aseguradoras.

El sector de la salud, en general, no solo se beneficia de este entorno sino también del generado por la pandemia. Algo que no ha pasado desapercibido en los mercados. De hecho, son muchos los gestores que ya lo consideran el relevo natural del tecnológico. Y de nuevo, aquí hay muchas industrias que se ven arrastradas por esta corriente positiva, como la farmacéutica, la biotecnológica, y también el sector asegurador.

Dentro de esta industria es el ramo de Salud el que más se juega con las elecciones americanas, y también con la crisis generada por el COVID-19. De hecho, existe la percepción de que la situación provocada por el virus en los hospitales y en la atención sanitaria ha animado la contratación de este tipo de pólizas. De momento, a falta de más datos, sirve como referencia la evolución de este negocio en el mercado español. A finales de septiembre, la facturación por la venta de seguros de Salud crecía a un ritmo de casi el 5% en tasa interanual. No está nada mal, sobre todo teniendo en cuenta que las primas del sector cayeron en ese mismo periodo un 10,8%.

Informe Mapfre

Según indica Mapfre Economics en el informe ‘Panorama económico y sectorial 2020: perspectivas hacia el cuarto trimestre’, este ramo y el de Multirriesgos (hogar y comunidades de vecinos) “están mostrando gran resistencia, sobre todo el de Salud que se muestra siempre muy resiliente en las crisis económicas”. Destaca también que estos seguros se comportan de forma anticíclica y continúan creciendo, “ayudados por la propia naturaleza sanitaria de la presente crisis”.

En esta crisis sanitaria y en sus implicaciones y enseñanzas de cara al futuro se ha explayado la presidenta de Unespa, Pilar González de Frutos, en su discurso en el ‘XI Encuentro del sector financiero’. Recuerda que los aseguradores llevan años advirtiendo de que concebir un Sistema Nacional de Salud como conjuntos estancos de recursos: los públicos y los privados, es la menos eficiente de las opciones. “Es más, las enormes tensiones a las que se ha visto sometida la infraestructura de servicios sanitarios española, e incluso tal vez vuelva a someterse, no hacen sino corroborarlo”.

A su juicio, esta situación no puede arreglarse incrementando los medios del sector público: “Sigue siendo el mismo tipo de irracionalidad que ya denunciábamos años antes de la pandemia: la irracionalidad de crear infraestructuras donde ya las hay, en lugar de aprovechar las que ya hay y crearlas donde no existen, mejorando así la eficiencia general del sistema”. Demanda una sanidad integral, en la que lo importante sea que el ciudadano reciba lo que necesita, “no tanto que lo reciba desde un activo público o uno privado”.

En este contexto crítica que “España es el único país de la Unión Europea en el que se va a aplicar IVA a la sanidad privada. Además de afectar a millones de españoles, esto puede producir una deslocalización de estructuras sanitarias o de profesionales hacia otros países geográficamente cercanos”. Asegura que el gran perdedor de esta medida será la sociedad española. En España hay casi 8,5 millones de personas con un seguro de Salud.

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