ANÁLISIS

Entre charco y charco, los Presupuestos salen adelante

La UE pone en cua­ren­tena el ob­je­tivo de dé­ficit pre­su­pues­tario mien­tras el PSOE pierde pro­ta­go­nismo

Calviño y Montero, Spanish ministers.
Calviño y Montero, ministras de Sámchez.

El dis­po­si­tivo para se­lec­cionar y ca­na­lizar los fondos co­mu­ni­ta­rios vía un Consejo de Ministros a ONCE (como los cie­gos) no podía ser más des­afor­tu­nado. ¿No existe la Administración del Estado para desa­rro­llar este tipo de ta­reas? Afortunadamente el vi­ce­pre­si­dente se­gundo ha re­cla­mado un si­llón en ese ex­tra­va­gante Consejo de Ministros y, en con­se­cuen­cia, se ha vuelto a la ca­silla de sa­lida.

Cuando se presentó la candidatura de España a las Comunidades Europeas el requisito clave de la credencial democrática era irrechazable: elecciones abiertas, Constitución, separación de poderes, sindicatos libres…

Ninguna excusa para demorar el ingreso de un país democrático. Las pegas venían por el lado de nuestro supuesto potencial agrícola. Asalto a los camiones que transportaban frutos y hortalizas españolas al mercado europeo. Los agricultores franceses levantaban barreras, mientras los negociadores comunitarios arrastraban penosamente los pies.

Constituyó todo un ejercicio de autodefensa desarrollado por los funcionarios del Estado Español que acabó convenciendo a sus oponentes comunitarios de que la amenaza no era otra cosa que una fantasía mercantilista. Nuestros productores adolecían de ese potencial de fuego que abrasaría el mercado agrícola comunitario. Se negoció hasta llegar a un acuerdo que sí sería sancionado por las instancias políticas.

No hay ningún motivo ahora para no constituir un grupo de trabajo interministerial en el que se integren representantes del sector empresarial y sindical para canalizar los fondos comunitarios. Otros países miembros de la UE han creado agencias técnicas independientes para encauzar esas ayudas.

En la deriva PSOE Podemos para sacar adelante los Presupuestos del Estado Español, es difícil de entender que el principal partido de gobierno no haya protagonizado hasta el final las negociaciones con Bildu y Esquerra Republicana. Las cuestiones de Estado exigen la presencia y la máxima determinación del gobierno.

El gobierno es el responsable de elaborar y conseguir la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado. “Votos por Balas” que defendieron tanto Aznar en España como el presidente Colombiano Santos en sus negociaciones con ETA y las FARC.

Un presupuesto con ambiciones más sociales nunca hubiese sido rechazado por formaciones políticas como las vasca y catalana. El presupuesto de Montoro respondía a una época en que la existencia clave no era otra que el equilibrio presupuestario. El presupuesto de Sánchez responde a otra época en la que se asiste al funeral de los déficits presupuestarios y se prima la hibernación antes que la destrucción de las estructuras productivas y sociales.

La UE pone en cuarentena el objetivo de déficit presupuestario mientras se abraza a la financiación solidaria de los Estados Miembros mediante donaciones y préstamos.

Es difícil de comprender por qué el PSOE ha cedido protagonismo en la negociación en los ingresos y gastos del Estado. Afortunadamente, y esto es esencial, España tendrá un presupuesto en la línea aceptada por las autoridades de Bruselas

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