BOLSA

Las petroleras quieren su trozo de pastel renovable

Moody's Investors Service re­salta la apuesta de estas em­presas por la energía eléc­trica

El cre­ci­miento de la energía re­no­vable está ge­ne­rando una pro­funda trans­for­ma­ción del sec­tor. Desde hace tiempo, en los mer­cados se viene ob­ser­vando una clara apuesta de las pe­tro­leras por adaptar su mo­delo de ne­gocio a los nuevos tiem­pos. Tendencia que los ex­pertos creen que se va ace­lerar de forma ex­po­nen­cial en los pró­ximos años.

Benjamin Leyre, vicepresidente y responsable de crédito de Moody's Investors Service,ha señalado que las empresas del sector del petróleo y el gas aumentarán durante el próximo trienio su exposición al sector eléctrico europeo. Un movimiento que si bien tendrá un efecto positivo a largo plazo en las petroleras supondría también supondrá un impacto negativo para el crédito de las eléctricas si estas no saben reaccionar a tiempo.

Entre los principales efectos negativos sobre las eléctricas destaca la fuerte presión a la baja de los precios mayoristas en las subastas de energías renovables debido a las fuertes inversiones de las petroleras para posicionarse en el sector. Este efecto se dejará sentir en consecuencia en la venta minorista cuando las empresas eléctricas tienen en general menos capacidad financiera que las petroleras para soportar el deterioro del entorno operativo.

En los últimos meses, petroleras como BP, Total o Repsol, se han comprometido a tener cero emisiones para 2050 y han comenzado a subirse al carro de las energías renovables, aprovechando el impulso de los países europeos en el proceso de descarbonización de sus economías. En juego están millones de inversiones aprobadas en los fondos de reestructuración europeos.

Este nuevo escenario debería ser el caldo de cultivo propicio para una mayor actividad de fusiones y adquisiciones de las petroleras en el segmento eléctrico, aunque la complicada situación actual no invita a ser demasiado optimistas al respecto. Los expertos de la firma, de hecho, consideran que sería una sorpresa si se produce alguna gran compra en el sector.

Un escepticismo justificado por la baja valoración de las acciones de las petroleras en la actualidad, lo que hace complicado la capacidad para asumir los costes heredados por las eléctricas de la energía nuclear y del carbón. Con todo, para las petroleras, captar oportunidades ahora sería la mejor opción con la mirada puesta en el largo plazo.

Las intenciones de inversión de las petroleras en renovables son claras y las eléctricas deberán estar preparadas para afrontar una creciente competencia en un futuro próximo, así como la pérdida de parte de un jugoso pastel.

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