ANÁLISIS

Trump deja claroscuros en la economía pero voluntad ciudadana para superarlos

El dé­ficit fiscal es alar­mante y la deuda su­pera los 3,3 bi­llones (españoles) de dó­la­res, un 127% del PIB

Donald Trump.
Donald Trump.

La si­tua­ción eco­nó­mica en los EEUU en sus re­per­cu­siones ciu­da­danas fa­vo­recía al can­di­dato re­pu­bli­cano; la ex­ten­sión de la pan­demia y las ma­neras au­to­ri­ta­rias del pre­si­dente Trump han ju­gado en su con­tra. La di­fe­rencia en el nú­mero de votos entre los dos as­pi­ran­tes, así como el de com­pro­mi­sa­rios, no deja nin­guna duda sobre el triunfo de Joe Biden. ¿Y ahora qué?

La economía en el tercer trimestre de 2020 apuntaba a una recuperación de la actividad y del empleo. El consumo crecía en tasa inter-trimestral en un 40,7%, lo que situaba a las ventas minoristas un 4,2% sobre las registradas en febrero, antes de la pandemia. El mercado laboral mantenía su recuperación por sexto mes consecutivo. Las encuestas a consumidores y empresas reflejan la opinión de que le economía había entrado en fase de recuperación.

La política monetaria de la Reserva Federal, con sus bajos tipos de interés y compra de activos para ofrecer una abundante liquidez, junto a una política fiscal expansiva, vía un incremento del gasto público, han evitado la recesión, la quiebra de empresas y el descalabro del consumo.

El examen macroeconómico sobre la solvencia y sostenibilidad de esa política económica, junto a una serie de factores estructurales, caída de la productividad y escasa inversión empresarial, ofrece una visión mucho menos optimista.

Mala situación presupuestaria

En el capítulo de las cuentas públicas, la Oficina Presupuestaria del Congreso ha publicado una estimación del déficit fiscal correspondiente al ejercicio de 2020, finalizado en septiembre. Los ingresos bajaron en un 1,2% respecto a 2019, mientras los gastos crecían en un 47,3%. Esta desigual evolución de las cuentas públicas se traducía en un déficit de 3,13 billones (trillions anglosajones) de dólares.

Nada más y nada menos que 2,2 billones más que el pasado año. Un 15,2% del PIB, el mayor porcentaje desde 1945, cuando acababa la financiación del esfuerzo bélico. La deuda pública, en consecuencia, crece verticalmente hasta alcanzar el 127% del PIB.

La Oficina de Análisis Económico (BEA), por su parte, cifra el déficit de la balanza de pagos por cuenta corriente, al finalizar el segundo trimestre de 2020 en 170.591 millones de dólares, es decir un 3,5% del PIB. La balanza de mercancías ha ampliado el déficit a la vez que se ha reducido el superávit de la balanza de servicios.

A finales de octubre los departamentos de Comercio y Agricultura emitieron un informe sobre el Acuerdo alcanzado con las autoridades de RP China por el que se rebajaban multitud de barreras que obstaculizaban la entrada de productos agrícolas y ganaderos estadounidenses en el mercado chino.

Una excelente noticia para los estados del Medio Oeste que vendría a reforzar la inclinación de sus votantes en favor de Trump. Entusiasmo que no se ha extendido, sin embargo, a los estados del Cinturón del Óxido que se han inclinado por el candidato demócrata.

El valor de las exportaciones de alimentos de los EEUU representa el 9% del total (40% corresponde a bienes de equipo). Ahora bien, entre enero y agosto las exportaciones del sector agrario habían bajado un 3%. Quizás las restricciones de China en respuesta a las medidas proteccionistas de Trump han podido tener alguna influencia en esa evolución. Lo que no tiene duda es que las nuevas facilidades chinas permitan darle la vuelta a la balanza comercial de los EEUU.

En los ocho primeros meses de 2020, EEUU vendió a China mercancías por un valor total de cera de 70.000 millones de dólares, mientras sus compras ascendían a 263.000 millones de dólares, una cobertura de aproximadamente una cuarta parte. Una enorme diferencia para sostener el mensaje de “America First”.

Simon Schama, “The two Americas”, recordaba como ya en 1896 el candidato perdedor W. J. Bryan felicitaba al vencedor, W. Mc Kinley dos días después de las elecciones “Nosotros dos nos hemos sometido a la voluntad del pueblo americano y esa voluntad es la ley”.

La atrocidad del domingo sangriento, 7 de marzo de 1965, contra los manifestantes en el puente Edmund Pettus en Salma, Alabama, fue el desencadenante de la Voting Right Act del presidente Johnson, que una vez aprobada profetizaba: ”Se ha perdido el voto del Sur para los demócratas”.

En 2020 Carolina del Norte y Georgia les otorgan su confianza. Ni la economía es tan estupenda ni el populismo agresivo de Trump es tan determinante como para evitar que, en el enfrentamiento entre las dos Américas, triunfe la moderación y la unidad.

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