El pre­si­dente electo pro­metió en su cam­paña re­vi­ta­lizar las in­fra­es­truc­turas del país

El triunfo de Biden abre expectativas muy positivas para las constructoras españolas

Ante la atonía de la li­ci­ta­ción y la eco­nomía en España, el sector de aferra al mer­cado in­ter­na­cional

Construcción
Construcción

La in­ter­na­cio­na­li­za­ción se ha con­ver­tido en el clavo ar­diendo de las cons­truc­toras es­paño­las. El sector sigue con el motor en marcha para se­guir au­men­tando su pre­sencia en el ex­te­rior. La op­ción re­sulta evi­dente a la vista de que la ac­ti­vidad na­cional se man­tiene con la oferta en mí­nimos y la falta de pers­pec­tivas de fu­turo me­jores llevan a que los pro­yectos se di­rijan al ex­te­rior. El triunfo de Joe Biden en las elec­ciones nor­te­ame­ri­canas abre nuevas vías de ex­pan­sión a las em­pre­sas.

A la crisis profunda provocada por la pandemia en el mercado mundial se suma que las oportunidades en el mercado nacional son escasas, al darse la circunstancia de que la inversión pública se encuentra en mínimos, y no tiene visos de cambiar el rumbo. De ahí, la oportunidad de fortalecer la senda de crecimiento fuera de nuestra frontera.

Uno de los síntomas que hacen creer que, además, puede ampliase la ventana, son las buenas expectativas que se abren tras el triunfo del ahora presidente electo de EEUU, Joan Biden que llega con la promesa de revitalizar las infraestructuras de su país (carreteras, ferrocarriles, tren alta velocidad). Empresas como Sacyr, que acaba de obtener una importante concesión en Estados Unidos, son una muestra de la tendencia.

El plan Biden forma parte propósito de revitalización global, que también afecta a otros sectores, de su futura administración para que se cumpla el objetivo de fomentar un modelo más sostenible, una de las promesas electorales que, como tales, hay que ver si se cumplen.

Un viaje largo y antiguo

La salida a los mercados internacionales es un viaje que ya empezaron las empresas españolas hace años, pero que en esta última etapa se ha hecho más patente y ha madurado. Esto ha llevado a que ahora, aún con el efecto de la pandemia en las cuentas, las constructoras mantengan una actividad constante para captar obra en el sector exterior.

El beneficio no es pequeño. Algunas empresas obtienen más del 70% de sus ingresos en construcción del exterior. De ahí que la internacionalización sea una tabla de salvamento, con unos ingresos que alcanzaron los 70.000 millones de dólares en 2019.

Líder en el mercado exterior

La industria española mantiene situaciones de liderazgo en este contexto. En el ranking de inversión internacional de infraestructuras ocupa el segundo puesto en el mercado por delante de Francia, Alemania y Estados Unidos.

Por zonas geográficas, es en el mercado estadounidense, la joya de la corona, donde se logran el 35% de los proyectos, el 22% el mercado asiático, el 14% Europa y el 12% en Sudamérica.

De estas perspectivas, es necesario descontar el efecto de la Covid_19 en el mundo, que ralentiza los proyectos por las diversas situaciones de confinamiento, las restricciones de movilidad y el incremento en las medidas de seguridad. El efecto de la pandemia proseguirá, aunque las empresas han demostrado que en el ámbito internacional aún es posible permite encontrar nichos donde ampliar el negocio.

Artículos relacionados