El mer­cado es­pe­cula con la anun­ciada sa­lida a Bolsa de su di­vi­sión de re­no­va­bles

El tirón de las renovables anima a Repsol

La AIE des­taca en su úl­timo in­forme el enorme po­ten­cial de la energía verde

Oficinas de Repsol
Oficinas de Repsol

Pocos dudan en el mer­cado que el sector de las re­no­va­bles será uno de los grandes re­fe­rentes del mer­cado en un fu­turo in­me­diato. Por si que­daba algún es­cép­tico, el úl­timo in­forme de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha vuelto a poner de ma­ni­fiesto su ex­tra­or­di­nario po­ten­cial. Para 2025, las re­no­va­bles ya se ha­brán con­ver­tido en la mayor fuente de ge­ne­ra­ción eléc­trica en el mundo, po­niendo punto final a más de cinco dé­cadas do­mi­nadas por el carbón como primer pro­vee­dor.

En este escenario, Repsol está apostando abiertamente por la salida a Bolsa de su división de energía renovable. Mataría así dos pájaros de un tiro. Sacaría un jugo rédito del creciente interés de los mercados en el sector y se protegería al tiempo ante una posible opa indeseada por parte de alguno de los grandes grupos energéticos europeos.

En esa fecha, señala el estudio de la AIE, representarán un tercio de la producción eléctrica global gracias al creciente peso de las centrales solares y eólicas que vendrán a reforzar la producción de las centrales hidroeléctricas, las principales generadoras.

Fortaleza del sector

Pero no habrá que esperar un quinquenio para observar la fortaleza del sector. Según el informe durante este año, incluso a pesar de sufrir la mayor caída de la demanda desde la II Guerra mundial debido a la pandemia, las energías limpias mantendrán una progresión del 1% para despegar casi el 10% a lo largo del próximo año. Este será el mayor impulso desde 2015 en un movimiento imparable hacia su absoluta supremacía.

Este empuje se debe a la rápida reducción de los costes de las tecnologías, que en muchos países permiten generar electricidad ya a precios inferiores a los de las centrales de carbón y de gas. En términos relativos, se espera un rápido desarrollo de las instalaciones eólicas marinas, que en 2025 supondrán una quinta parte del mercado de aerogeneradores instalados.

El tirón de la electricidad de origen renovable compensará los descensos de otras formas de energía limpia como son los biocombustibles, por el bajón del sector del transporte, y las bioenergías, también por el descenso de la actividad industrial.

En 2021, los grandes protagonistas de la aceleración de los proyectos de instalaciones eléctricas renovables serán en primer lugar India, donde prácticamente se duplicarán los volúmenes de 2020, y la Unión Europea, de la mano de los objetivos que se ha fijado para su agenda climática 2030.

Las expectativas del sector solo se podrían ver ralentizadas por el posible fin de los incentivos en algunos países clave como China y Estados Unidos. Pero, si se despejan estas incertidumbres, en 2022 se podría producir un tirón del 25% de nuevos equipamientos solares fotovoltaicos y eólicos, hasta alcanzar un nuevo récord de 271 gigavatios anuales.

La resistencia del sector de las renovables frente a la caída de la demanda y las mejoras de las perspectivas están incrementando el apetito de los inversores por estas empresas, así como en los proyectos de nuevas instalaciones que se están desarrollando para este año y los próximos.

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