BOLSA

Prim busca reconducir su rumbo

El fuerte im­pulso ob­te­nido por Prim con la de­ci­sión de José Ignacio Comenge, una de las grandes for­tunas es­paño­las, de con­ver­tirse hace menos de un año en el prin­cipal ac­cio­nista de la so­ciedad se ha des­va­ne­cido con la pan­de­mia.

La compra de un importante paquete de acciones valorado en 11 millones de euros, que elevaba su participación por encima del 20%, suponía un rotundo respaldo a las perspectivas del grupo muy valorado por el mercado, llegando incluso a tantear máximos históricos.

Ahora, sin embargo, la acción lucha por no perder referencias importantes que la vuelvan a hundir hacia niveles de 2017 en medio de la actual crisis médica, social y económica, lo que augura un nuevo año a la baja en los beneficios. Al cierre del primer semestre, la ganancia del grupo de ortopedia y servicios médicos apenas ha superado los 3,6 millones de euros, un 33% por debajo del resultado contabilizado en igual período del año anterior que también fue bastante débil.

Todo ello, además, cuando en principio partía con una posición de ventaja por su posicionamiento en el sector de la salud. La pandemia, en principio, le debería haber beneficiado por el aumento de las inversiones y las compras para luchar contra la covid. Pero no ha sido así, aunque tampoco está sufriendo en exceso la crisis.

De hecho, salvo los gastos generados por seguridad y otras medidas para evitar la expansión de la enfermedad, el grupo no ha sufrido grandes tensiones de tesorería, cumpliendo sus pagos con normalidad y sin necesidad de ayudas financieras adicionales. Eso apunta a un cierre de tercer trimestre más positivo.

Con el fin de reforzar e impulsar su actividad de negocio, Prim ha nombrado además al mexicano Fernando Oliveros Arreaganuevo director general, con efectos desde el próximo primero de noviembre. Ingeniero químico de formación, Oliveros cuenta con una experiencia en el sector de más de 25 años que inició en el grupo Merck.

Este nombramiento viene a culminar el plan de sucesión aprobado en mayo de este año, destinado a propiciar el cambio generacional y la modernización de las estructuras directivas del grupo. En una primera fase se produjo el relevo en el consejo de administración, con los nombramientos de Lucía Comenge y Jorge Prim como presidenta y vicepresidente.

Una vez asentado el nuevo equipo directivo, los analistas creen que la compañía volverá a retomar pronto el dinamismo en sus cuentas. Eso le permitirá recuperar también el interés del mercado en uno de los sectores que será tendencia en los próximos años. Para ello cuenta con unos sólidos fundamentales: un valor en libros de poco más de 1,2 veces, un PER de 16,5 y una rentabilidad por dividendo del 6,5%.

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