El banco vasco dio forma pio­nera hace 15 años al primer fondo con ca­rácter so­li­dario

Kutxabank revoluciona sus criterios de inversión y apuesta por la economía sostenible

Su es­tra­tegia res­pon­sable se re­fleja en la ges­tión ética de 23.000 mi­llones de euros

Joseba Urueta, Kutxabank Gestión.
Joseba Urueta, Kutxabank Gestión.

En el año 2015 desde las Naciones Unidas se im­pulsó una serie de ob­je­tivos de desa­rrollo sos­te­nible (entre otros re­la­cio­nados con la po­breza, la edu­ca­ción, la igualdad de gé­nero o la pro­tec­ción del cli­ma…). Estos sir­vieron de base para la apuesta fi­nan­ciera que hace 15 años lanzó de forma pio­nera Kutxabank. Fue en­tonces cuando esta en­tidad ban­caria vasca puso en marcha su primer fondo so­li­dario con la idea de aplicar cri­te­rios am­bien­ta­les, so­ciales y de buena go­ber­nanza en sus in­ver­sio­nes.

Una idea gracias a la cual se incorporaban al mundo de la inversión, conceptos hasta entonces no oídos en estos parámetros como eran la transparencia o la sostenibilidad.

Así lo explica Joseba Orueta, consejero delegado de Kutxabank Gestión, preguntado por este medio: “En aquel momento, el concepto de la inversión social responsable tal y como se conoce hoy en día, no existía. Antes se les denominaba fondos éticos ya que contaban con un comité ético formado en buena parte por participantes del tercer sector”, recuerda este responsable al tiempo que apunta que el destino de los fondos eran proyectos solidarios, amén de las inversiones y el ejercicio de su responsabilidad como inversores.

Desde ese primer paso mucho se ha avanzado en este sentido y a día de hoy, Kutxabank se mantiene firme en su apuesta por el accionista responsable a través de la gestión de 23.000 millones de euros. Una estrategia que ha recibido, por parte del organismo internacional UNPRI, (dependiente de Naciones Unidas) una calificación 'A' en este tipo de inversiones socialmente responsables.

Buena parte de ese reconocimiento viene de una cartera de inversión que se centra en aspectos de índole ambiental, social y de gobernanza. Es el caso de proyectos de transición energética, que trabajan por la conservación del entorno natural o bien, que ofrecen soluciones para el empoderamiento personal o la cobertura de sus necesidades básicas.

Un carácter solidario que se refleja en que Kutxabank Gestión dona parte de las comisiones ingresadas a entidades cuyos fines últimos sean facilitar y promover actuaciones y actividades dentro de ese marco social.

Plan de formación

Pero eso no es todo, ya que desde Kutxabank también persiguen la realización de un ambicioso plan de formación en ciertos perfiles profesionales, además de incentivar el diálogo con aquellas empresas en las que invierte ya sea de manera directa o indirecta.

Un programa que el propio Orueta detalla. “El plan de formación tiene distintos niveles y lo vamos expandiendo a distintos colectivos a través de módulos de formación. Es el caso de los empleados de la gestora, los gestores de banca personal y los gestores de banca con carteras. Con este proyecto lo que se busca es seguir aumentando los niveles, además de completar la formación de los otros grupos en los niveles iniciales para que inicien todo el proceso”. El objetivo es seguir evolucionando a un modelo de integración en el que se desarrolle plenamente el concepto de "accionista responsable".

Son, por tanto, la sostenibilidad y el compromiso social los caminos que guiarán a Kutxabank Gestión, quinta gestora por volumen de activos gestionados y que se incorporó a la red global de inversión responsable de las Naciones Unidas en 2017, en los próximos años.

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