BOLSA

Bayer, cartera integral

Después del fiasco co­me­tido de la ad­qui­si­ción de Montsanto, Bayer vuelve a la carga en el mer­cado es­ta­dou­ni­dense con la ad­qui­si­ción del Asklepios BioPharmaceutical con el fin de for­ta­lecer su di­vi­sión de desa­rrollo de fár­ma­cos. Una ope­ra­ción menos one­rosa que la an­te­rior y en prin­cipio más in­tere­sante para su mo­delo de ne­go­cio.

Al respecto, el grupo farmacéutico alemán que hasta hace poco ha estado cotizando en el mercado español, pagará cerca de 1.700 millones de euros al cambio en el momento de hacerse efectiva la operación y otros 1.700 millones de euros adicionales en función de la consecución de objetivos en el futuro. Eso permitirá a Bayer tener una cartera integral.

La compra supone una apuesta de Bayer por la terapia génica, pues la especialidad de esta sociedad se basa en insertar un gen funcional para contrarrestar los efectos de una enfermedad provocada por la carencia de un gen o su funcionamiento defectuoso. Con ello busca abordar una serie de retos que han estado lastrando al inventor de la aspirina, especialmente desde que compró en 2018 la estadounidense Monsanto.

Con dicha adquisición, valorada en cerca de 55.000 millones de euros, el grupo buscaba una nueva fuente de ingresos de rápido y gran crecimiento, pero lo único que ha conseguido por el momento es una larga batalla legal en la que se dirime si los herbicidas Roundup de Monsanto provocan cáncer, una disputa que ha hundido el precio de la acción del gigante farmacéutico alemán.

A este lastre se suma la preocupación entre los analistas por su cartera de fármacos ante la falta de nuevos productos prometedores en investigación y desarrollo para sustituir la previsible caída de ventas derivada de la pérdida de las patentes de sus fármacos estrella. Dos de sus medicamentos más vendidos -el anticoagulante Xarelto y el tratamiento para los ojos Eylea- empezarán a perder la protección de sus patentes en torno a 2024.

Las acciones del grupo cotizan en la actualidad a poco más de 42 euros por acción, es decir casi tres veces menos de lo que valía antes de la operación de Montsanto. Un terreno que Bayer pretende ir recuperando poco a poco mediante este tipo de compras a la espera de ir cerrando los pleitos de la norteamericana.

Artículos relacionados