El re­sul­tado or­di­nario es de 3.658 mi­llo­nes, sin in­cluir las pér­didas del fondo de co­mercio

Ana Botín: "Creemos en el dividendo en efectivo"

La pre­si­denta del Santander re­clama unidad para poder salir de la ac­tual crisis

Ana Botín y Álvarez, Santander.
Ana Botín y José Antonio Álvarez, junta del Santander.

La pre­si­denta del Santander, Ana Botín, ha ra­ti­fi­cado en la junta ex­tra­or­di­naria de ac­cio­nistas su com­pro­miso de poder volver al pago de di­vi­dendos en efec­tivo cuando el Banco Central Europeo (BCE) lo per­mita. Para ello, la ban­quera se basa en los re­sul­tados del tercer tri­mes­tre, con un be­ne­ficio or­di­nario acu­mu­lado en el año de 3.658 mi­llones de eu­ros, un 41% menos por las pro­vi­sio­nes, sin in­cluir la ac­tua­li­za­ción de los fondos de co­mercio y los DTAs, que ge­neran unas pér­didas de 9.000 mi­llones de eu­ros.

"Creemos en el dividendo en efectivo", ha indicado la presidenta del Santander ante la junta extraordinaria en la que se ha aprobado tanto el pago con acciones con cargo a 2019 como un dividendo de 0,10 euros con cargo a 2020 cuando el BCE lo permita. En este sentido, Ana Botín se muestra confiada en que así lo decida el supervisor porque la recurrencia del dividendo "aporta confianza" en los bancos.

La presidenta del Santander justifica su convencimiento sobre la vuelta al pago de dividendos en cuanto sea posible, "gracias a los resultados del grupo, la fortaleza del balance, nuestra posición de liquidez y nuestra diversificación de negocio", según afirma en la nota de las cuentas correspondientes al tercer trimestre.

El beneficio ordinario, el que esgrimen los máximos directivos del Santander, se ha situado al cierre de septiembre en 3.658 millones de euros, un 41% menos por el incremento de las provisiones por el coronavirus, mientras que el resultado estanco del tercer trimestre es de 1.750 millones de euros.

En esas magnitudes no se incluye el cargo extraordinario por la actualización del fondo de comercio y de los activos fiscales diferidos (DTAs), que fue de 12.600 millones de euros y que sitúan el beneficio atribuido de los nueve primeros meses del año en unas pérdidas 9.048 millones de euros.

Ana Botín, sin embargo, ya destaca que el Santander confía en lograr un beneficio ordinario de unos 5.000 millones de euros a finales del actual ejercicio y que la ratio de capital CET1 se mantenga en el objetivo fijado entre el 11% y el 12%, unas cifras que llevan a la banquera al convencimiento de retomar el dividendo en efectivo en 2021 y que han sido acogidas con aplausos por los accionistas que han acudido presencialmente a la sede del Santander en Boadilla del Monte (Madrid).

Más actividad del negocio

La presidenta del Santander también destaca que "la actividad se está recuperando con fuerza", lo que ha permitido que el tercer trimestre, pese a su carácter estacional por el verano, haya sido mejor que el segundo, que estuvo marcado por el confinamiento como consecuencia de la pandemia.

Los ingresos crecieron un 18% en euros constantes "a medida que la actividad volvió casi a niveles pre-pandemia, las provisiones cayeron un 14% y seguimos reduciendo costes por encima de lo esperado", destaca Ana Botín respecto a los resultados correspondientes al tercer trimestre.

"Estos resultados hablan por sí solos de la vinculación que tenemos con los clientes y de nuestra diversificación por negocios y mercados. La diversificación ha tenido un papel crucial en esta recuperación. Sudamérica está dando buenos resultados y Reino Unido ha mejorado mucho en el tercer trimestre", argumenta la presidenta del Santander.

No obstante, el beneficio ordinario atribuido se contrae en las tres principales áreas geográficas, con mayor incidencia (41%) en Europa, que contribuye la resultado atribuido del grupo con un 39%, por debajo del 41% de Sudamérica pero por encima del 20% que aporta un 20%.

Unidad ante la crisis

Durante su intervención en la junta de accionistas, la presidenta del Santander ha reclamado la unidad de todos para afrontar la crisis derivada de la pandemia. "En esta guerra contra el covid hay que proteger a las empresas y a los puestos de trabajo. Es necesario trabajar juntos los Gobiernos y las empresas". En su opinión, "nadie por sí solo puede acabar con esta crisis. Debe ser un esfuerzo común".

Ana Botín ha reiterado que su grupo descarta entrar en los procesos de consolidación que se planean en el sector bancario. "Nos sentimos cómodos con nuestra escala y no participaremos en los procesos de consolidación. Tenemos una posición de liderazgo en Europa y en América. Confío plenamente en el futuro del Santander".

Un accionistas ha preguntado por las informaciones sobre un ERE que afectaría a 3.000 empleados del Santander. La presidenta del Santander ha indicado tan sólo que "los primeros" en conocer esta medida deben ser los propios trabajadores en el momento oportuno y puesto el énfasis en el proceso de digitalización del grupo. "El Covid ha acelerado la transformación digital", ha indicado.

Banco global nativo digital

La presidenta de Banco Santander, Ana Botín, ha anunciado este martes la creación de un banco global de financiación al consumo nativo digital con la combinación de Openbank y Santander Consumer Finance. Se trata de una de las tres iniciativas que Santander ha puesto en marcha para convertirse en la mejor plataforma abierta de servicios financieros.

La primera iniciativa que ha presentado la presidenta del grupo será la construcción de un modelo operativo y de negocio común bajo la denominación de ‘One Santander’, que afectará a todos los mercados pero que ya ha comenzado a implementarse en sus cuatro bancos europeos. Botín ha destacado que bajo este nuevo modelo, “simplificaremos los productos y servicios que ofrecemos a nuestros clientes para mejorar la experiencia con el banco y, a la vez, seguiremos impulsando la innovación, apalancando nuestras capacidades digitales, rediseñando nuestro modelo de distribución y automatizando nuestros procesos sobre una plataforma común”.

La segunda es la creación de un banco global de financiación al consumo nativo digital aprovechando la escala y presencia de Santander Consumer en Europa y la plataforma de Openbank. “SCF y Openbank son dos negocios, con gran potencial de crecimiento. Nuestro negocio de financiación al consumo es líder europeo, con presencia en 15 mercados y más de 20 millones de clientes. Openbank destaca entre los bancos digitales europeos por su volumen de depósitos y su amplia gama de productos financieros para particulares.

Además, cuenta con una plataforma bancaria innovadora, escalable y eficiente, con un software construido por nosotros”, ha destacado la presidenta de Banco Santander. Estas dos iniciativas generarán ahorros adicionales a los que ya se había comprometido el grupo en el pasado Investor Day. Botín ha adelantado que para finales de 2020 se habrá cumplido el objetivo anunciado en abril de 2019 de lograr un ahorro neto de 1.000 millones de euros a medio plazo (3-4 años) en el conjunto de Europa, logrando de esta forma un ritmo de ejecución mucho más rápido de lo esperado.

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