El Gobierno pre­senta este martes un pro­yecto que abre la puerta a un dé­ficit sin pre­ce­dentes

Sánchez sigue sin apoyo del PP ni de Bruselas a los Presupuestos en la peor fase de la pandemia

El gasto so­bre­pasa las re­co­men­da­ciones de la Comisión y la subida de los im­puestos irrita a opo­si­ción y pa­tronal

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. amigos para siempre.
Sánchez e Iglesias, socios y amigos.

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias tienen pro­gra­mado pre­sentar las lí­neas maes­tras de la Ley de Presupuestos este martes mo­mentos antes de que apruebe el pro­yecto el Consejo de Ministros. El Ejecutivo cuenta con el apoyo prác­ti­ca­mente de todos los par­tidos que le fa­ci­li­taron la in­ves­ti­dura. Las ma­yores di­fi­cul­tades las puede en­con­trar en Bruselas, en el prin­cipal par­tido de la opo­si­ción y en la pa­tro­nal, a la que el pro­yecto no le gusta nada con la subida de im­puestos pre­vista.

Pero Sánchez, tras los indultos previstos para los nacionalistas condenados por el 1-0, ve más cerca poder contar con sus primeros presupuestos tras casi dos años de Gobierno.

Los negociadores de la coalición gubernamental han seguido tratando de ponerse de acuerdo sobre las principales diferencias que todavía mantienen los socios de Gobierno. Aunque existen discrepancias, según fuentes conocedoras de la evolución de las negociaciones, no van a poner en riesgo la solidez de la coalición.

Sus principales diferencias se han mantenido sobre cuanto se deba incrementar la cuota en materia del IRPF, cuanto subir la presión fiscal sobre los beneficios empresariales y como deba facilitarse la regulación del precio del alquiler planteado por Unidas-Podemos, si bien Montero es partidaria de aplazar esta regulación a la aprobación de la nueva Ley de Vivienda que ultima el Ministerio de Transportes.

Pese a la gravedad de la situación de la pandemia, con los pronósticos más negros en la evolución de afectados e ingresados en las UCIs, en el Ejecutivo hay una cierta euforia tras el debate de la moción de censura. Consideran que quien más reforzado ha salido del debate de la moción de censura ha sido el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Y así lo vendría a constatar el sondeo realizado por Sigma Dos para el diario El Mundo, según el cual el líder mejor valorado tras el debate es el propio Pedro Sánchez, además de que no habría tenido efecto de cara a un futuro proceso electoral. El 86,6 % de los españoles afirma que el debate no ha cambiado su intención de voto y sólo el 5,5 % asegura que sí lo ha modificado.

Este mismo sondeo concluye que si se celebraran ahora las elecciones, el PSOE sería el partido más votado con un 29,3 % de los sufragios, seguido del Partido Popular con el 24 %, Vox mantendría un 14,9 %; Unidas Podemos se situaría en el 11,8 %; y Ciudadanos un 6,8 %. Esto compara con los resultados del 10 de noviembre del año pasado en el que el PSOE consiguió un 28 %, el PP se situó en el 20,82 %, VOX llegó hasta el 15,09, Unidas Podemos se situó en el 12,84 % y Ciudadanos en el 6,79.

El Partido Popular, que sale también reforzado, quiere aprovechar el impulso por su líder Pablo Casado para consolidar el liderazgo indiscutible de la oposición por lo que se propone que el debate presupuestario sea su próxima batalla a ganar.

Para ello quiere contar con el apoyo de Bruselas e incidir en criticar lo que considera cesiones del Gobierno a los nacionalistas.

Este domingo su portavoz en el Congreso de los Diputados, Cuca Gamarra, acusaba al Gobierno de promover indultos "indignos" y de "negociar" presos por presupuestos.

El ministro de Transportes, José Luis Ábalos, le respondía precisamente desde Barcelona mostrándose partidario de volver a la política para resolver los que calificaba como conflictos políticos y evitar así recurrir a la justicia. Para que no hubieras equívocos sobre lo que estaba hablando añadía que es positivo todo gesto de normalización en relaciones sobre los posibles indultos a los presos independentistas. Con el apoyo de nacionalistas e independentistas catalanes y vascos Sánchez tiene garantizados los Presupuestos.

El problema está en que el Gobierno propone un aumento del gasto corriente frente a las inversiones productivas que exige Bruselas en sus recomendaciones específicas a España dadas a conocer por la Comisión Europea el pasado mes de julio pese el desvío del déficit debido a la crisis de la Pandemia.

Es el argumento que quiere utilizar el Partido Popular para lograr de rechazar el proyecto del Gobierno. Lo dejaba bien claro en una de las más documentadas intervenciones de la portavoz económica del PP, Elvira Rodríguez, la pasada semana en el debate para eliminar la norma del déficit. Junto a la crisis generada por la pandemia están las propias políticas económicas del Ejecutivo.

Por ello han presentado una iniciativa para que el Gobierno presente en la Cámara un plan de reequilibrio de las cuentas públicas pasada esta situación excepcional, como también ha recordado Bruselas en cada ocasión que se plantea la cuestión. Los países están liberados de cumplir con las normas del equilibrio presupuestario, pero deben actuar para que una vez finalizado el 2021, al año siguiente se vuelva al camino para equilibrar las cuentas públicas.

Antes de que lleguen las advertencias de Bruselas sobre el proyecto del Gobierno estas son algunas de las principales diferencias que han mantenido los socios del Gobierno cuya resolución dará una pista sobre quien ha tenido que ceder más durante la negociación interna.

En cuanto a la subida del IRPF, Unidas Podemos ha planteado una subida del gravamen a partir de los 200.000 euros para las rentas de capital, frente a las reticencias de PSOE que opta por no incluirlo o que afecte a rentas de más de 300.000 euros.

La propuesta del acuerdo programático que aprobaron cuando cerraron el acuerdo de Gobierno de coalición fue subir 2 puntos los tipos impositivos sobre la base general para los contribuyentes con rentas superiores a 130.000 euros. La subida alcanzaba los 4 puntos para la parte que exceda de 300.000 euros.

También persisten las diferencias sobre la subida en el Impuesto sobre Patrimonio. En este caso, el acuerdo programático habla de una subida del 1% del tipo a las fortunas de más de 10 millones de euros.

En cuanto al aspecto del que más pendientes están los empresarios, el PSOE sigue siendo partidario de no tocar el impuesto de Sociedades hasta que no se haga la reforma fiscal que prefieren dejar para cuando se produzca la normalización económica, mientras Unidas Podemos quiere incluir la subida en estos mismos Presupuestos.

Fuentes conocedoras de las negociaciones, aseguran que el anuncio del Estado de alarma hasta el próximo año debe favorecer tanto el acuerdo interno entre los socios de Gobierno como el apoyo de las fuerzas nacionalistas que facilitaron la investidura de Pedro Sánchez, pero también admiten que habrá muchas indicaciones desde Bruselas para corregir el proyecto. Desde la parte más conservadora del Ejecutivo de Pedro Sánchez se dan por bienvenidas las indicaciones comunitarias.

Lo importante es contar con unas cuentas que faciliten la llegada de las transferencias de la Unión Europea. Son de la más urgente necesidad y deberían llegar antes de que el Banco Central Europeo haya cubierto todo su cupo de compra de deuda española. Conviene recordar que cuando Fráncfort dio por cubierto el cupo griego, Atenas se vio abocada a pedir el rescate.

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